Dios creó la sabiduría al principio



22El Señor me tuvo al principio de sus caminos,
antes de que hiciera cosa alguna, desde antaño. PROVERBIOS 8, 22.


8, 22    El Señor me tuvo al principio de sus caminos

EL HIJO, ENGENDRADO DEL PADRE ANTES DE TODA LA CREACIÓN. Entended, oyentes, si es que habéis prestado antención, que esta descendencia es engendrada por el Padre antes de todas las criaturas -la palabra lo ha puesto de manifiesto-; ahora bien, todo el mundo convendrá en que lo engendrado es numéricamente distinto del que lo engendra. JUSTINO MÁRTIR, Diálogo con Trifón, 129, 4.

EL MUNDO FUE CREADO POR CRISTO, LA SABIDURÍA POR DIOS. Señor omnipotente; creaste el mundo por Cristo y... estableciste los días de fiesta para la alegría de nuestras almas; para que llegásemos a recordar la Sabiduría, creada por ti. Cómo por nosotros se avino a nacer de mujer, apareció en esta vida, manifestando en su bautismo que el mismo que lo recibía era Dios y hombre; padeció por nosotros tu beneplácito y murió, resucitando por tu poder. Y por esto, celebrando nosotros el día del domingo como fiesta de la Resurrección, nos alegramos en aquel que efectivamente derrotó a la muerte, y manifestó la vida y la inmortalidad. Constituciones apostólicas, 7, 36.

EL HIJO, EL UNIGÉNITO DEL PADRE, NO HA SIDO CREADO. El Hijo es el primer brote del Padre, no como hecho -puesto que desde el principio Dios, que es inteligencia eterna, contenía en sí mismo el Verbo, siendo eternamente racional-, sino como procediendo de Dios, cuando todas las cosas materiales eran de naturaleza informe y tierra inerte y estaban mezcladas las más gruesas con las más ligeras, para ser sobre ellas idea y operación. Y el Espíritu profético concuerda con nuestro razonamiento: "El Señor -dice- me creó principio de sus caminos para sus obras". Y en verdad, el mismo Espíritu Santo, que obra el los que hablan proféticamente, decimos que es una emanación de Dios, emanando y volviendo como un rayo del sol. ¿Quién, pues, no se sorprenderá de oír llamar ateos a quienes admiten a un Dios Padre y a un Dios Hijo y a un Dios Espíritu Santo, que muestran su potencia en la unidad y sus distinción el el orden? Y no se para aquí nuestra doctrina teológica, sino que decimos que existe una muchedmbre de ángeles y ministros, a quienes Dios, Hacedor y Artífice del mundo, por medio del Verbo que de Él viene, distribuyó y ordenó para que estuvieran en torno a los elementos y a los cielos y al mundo y a lo que en el mundo hay, y cuidaran de su buen orden. ATENÁGORAS, Discurso en favor de los cristianos,10, 3-5.

LA PALABRA DE DIOS ES LA SEGUNDA PERSONA, HIJO ÚNICO Y PRIMOGÉNITO DEL PADRE. Esta energía y esta disposición del conocimiento divino se muestra también en la Escritura con el nombre de "Sabiduría". En efecto, ¿qué cosa más sabia hay que la razón o la palabra que se pretenda decir de Dios? Así pues, escucha a la Sabiduría, constituida como segunda Persona: "El Señor me creó principio de sus caminos, para la creación de sus obras, antes de hacer la tierra, antes de colocar las montañas; antes de todos los collados me ha engendrado", ciertamente creando y engendrando en su conocimiento... Procediendo de Él, hizo a su Hijo, que es primogénito en cuanto que es el único engendrado por Dios, precisamente del seno de su corazón. TERTULIANO, Contra Práxeas, 6, 7.

LA CREACIÓN HA VENIDO A LA EXISTENCIA POR LA PARTICIPACIÓN EN LA SABIDURÍA QUE ES CRISTO. Si alguien fuera capaz de concebir mediante el pensamiento una existencia incorpórea, formada de toda clase de ideas y que abrazara los principios del universo, como existencia viva y animada, conocería la Sabiduría de Dios, que está por encima de toda criatura y que dice de sí misma con razón: "Dios me ha establecido como el principio de sus caminos en vista de sus obras". Y debido a que Dios la ha establecido, toda criatura puede subsistir porque participa de la Sabiduría divina, según la cual ha sido creada. En efecto, según el profeta David, Dios ha hecho todo en Sabiduría.
Muchas criaturas han nacido gracias a la participación de la Sabiduría, pero sin adueñarse de aquella por la que han sido establecidas. Muy pocas comprenden la Sabiduría, no sólo la que se refiere a sí mismas, sino también la que se refiere a otras muchas cosas; en cambio Cristo es todo sabiduría.
Todo sabio participa de Cristo en la medida en que es capaz de la Sabiduría, en tanto en cuanto Cristo es Sabiduría; de la misma manera que todo el que posee poder obtiene un poder superior en la medida en que participa de Cristo, en tanto en cuanto Cristo es poder. ORÍGENES, Comentario al Ev. de Juan, 1, 9, 55. 

DISTINCIONES ENTRE EL DIOS-PALABRA Y EL HOMBRE QUE RESUCITÓ. El hombre que murió y resucitó al tercer día y, cuando María deseaba tocar con la perseverancia de su alma los santos miembros, replicando exclamó: "No me toques pues todavía no he subido a mi Padre. Ve a mis hermanos y diles: Subo al Padre mío y al Padre vuestro, al Dios mío y al Dios vuestro". El "todavía no he subido a mi Padre" no lo pronunció la Palabra divina, que proviene del cielo y que habita en el seno del Padre, ni la Sabiduría que envuelve todas las cosas creadas, sino que lo pronunció aquel hombre mismo, compuesto de miembros de todas las clases, el que resucitó de entre los muertos, que después de la muerte todavía no había subido al Padre y que guardaba en sí la primicia de su procedencia. EUSTAQUIO DE ANTIOQUÍA, Discurso sobre el texto "Dios me ha creado al comienzo de sus caminos", fragmento 24.

"CREACIÓN" INDICA RELACIÓN. Siendo, como es, eterna la Sabiduría, no está sujeta al tiempo. El comienzo viene ciertamente, uncido a un mismo yugo con las cosas creadas. El Hijo de Dios existe antes de la creación, como Sabiduría que es. Por eso, dice: "El Señor me creó", no hay que entenderlo como referido a sus sutancia, sino a su relación con las criaturas. Cuando la Sabiduría dice que fue creada antes que las obras, que existía al principio del camino creador y providente de Dios, es decir, es causa, está sirviéndose, al menos por ahora, de una forma de discurso elemental. El Hijo de Dios se hizo hombre al asumir la figura de un esclavo, pero a la vez es eterno y anterior al tiempo por cuanto es el Verbo de Dios. Se dice que "fue creado" porque nació de María haciéndose carne, para que quienes deseen caminar en pos de Dios y en dirección a Él, le tengan como maestro, pues es el modelo de forma de vida más perfecta y ofrece su enseñanza a quienes le siguen. Y que la palabra "creó" no se refiere siempre a la sustancia lo evidencian las siguientes palabras de David: "¡Crea en mí un corazón puro, oh Dios!". Pide, en efecto, un corazón, pero no como si no tuviera ya uno, sino que al habérsele ensuciado, lo quiere de nuevo esta vez limpio. También Pablo cuando habla de "crear" un único hombre nuevo a partir de dos, no se refiere a la sustancia del ser humano, sino a la unidad que emana de la concordia. Es por ello que en este pasaje los exegetas tarducen: "Me creó". DÍDIMO EL CIEGO, Comentarios a los Proverbios, Fragmento, 8, 22. 

EL CREADOR DE TODO LO CREADO. La verdad misma muestra que el Logos no forma parte de las cosas creadas, sin que, más bien, Él es el creador. El asumió un cuerpo creado y humano para, renovándolo en su cualidad de Demiurgo, divinizarlo consigo mismo y para conducirnos a todos nosotros, por nuestra afinidad con Él, al reino de los cielos. El hombre no habría sido divinizado si hubiera estado unido sólo a una criatura, o si el Hijo no hubiese sido verdadero Dios; además, el hombre no estaría junto a Dios si el verdadero y natural Hijo de Dios no se hubiese puesto un cuerpo. Lo mismo que no hubiésemos sido liberados del pecado y de la maldición si la carne con la que se revistió el Logos no hubiese sido la naturaleza humana (ciertamente no tenemos nada común con lo que nos es extraño), igualmente, el hombre, no hubiese sido divinizado si el Logos que se hizo carne no proviniese naturalmente del Padre y no fuese de verdad suyo propio.
Esta unión, pues, se ha verificado porque lo que es hombre por naturaleza se unió a lo que por naturaleza es propio de la divinidad, y de esta manera la salvación y divinización del hombre resultaron seguras. Los que niegan que el Hijo deriva por naturaleza del Padre y que es de su misma sustancia, niegan también que Él haya recibido una verdadera carne humana de María siempre virgen. Los hombres no sacaríamos ningún provecho, si el Logos no fuese verdaderamente y por naturaleza Hijo de Dios o si la carne que asumió no fuese verdadera. ATANASIO, Discursos contra los arrianos, 2, 70.

DIOS Y SIERVO. Según su forma de Dios se dice: "Fui concebido antes que todos los collados", es decir, antes que las criaturas más sublimes, y [asimismo] en el Salmo: "Antes de la aurora te engendré", esto es, antes que todos los tiempos y todas las cosas temporales. Según su forma de siervo se dice: "Yahvé me creó en el principio de mis caminos". Según su forma de Dios se dice: "Yo soy la Verdad"; y según su forma de siervo: "Yo soy el camino". Siendo "el primogénito entre los muertos", trazó la senda de su Iglesia rumbo al reino de Dios y de la vida eterna; y así Cristo, cabeza del cuerpo, como guía de inmortalidad, fue creado en el principio de los caminos y de las obras de Dios. AGUSTÍN, De la Santísima Trinidad, 1, 12, 24.

CABEZA DE LA IGLESIA, CAMINO AL REINO DE DIOS. En efecto, el "principio de sus caminos" es la cabeza de la Iglesia, que es Cristo hecho hombre, por el que se nos ha dado un ejemplo para nuestra vida. Éste es el camino cierto por el que llegaremos a Dios... Al principio de sus caminos, fue creado como hombre el Verbo de Dios por el que todas las cosas han sido hechas. AGUSTÍN, La fe y el Símbolo de los Apóstoles, 4, 6, 9. 

EL PAPEL DE LA SABIDURÍA EN EL INICIO DE LA CREACIÓN. Los "caminos" del Señor son sus obras, cuya consideración lleva a los hombres a la fe y al conocimiento de Dios. "Pues desde la creación del mundo las perfecciones invisibles de Dios -su eterno poder y su divinidad- se han hecho visibles a la inteligencia a través de las cosas creadas". Sus caminos son también las mismas luces por las que Él se hace patente tanto a los ángeles como a los hombres. En el "principio de sus caminos" tuvo la sabiduría, porque en el principio de la creación tuvo al Hijo, el cual dispuso todas las cosas en Él. Y para que nadie piense que el Hijo comenzó a existir en el principio de sus caminos o en un tiempo ligeramente anterior, añadió expresamente lo que sigue [...]: "En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Todo se hizo por Él". Perezcan, pues, los que niegan el poder y la sabiduría de Dios, es decir, que Cristo fue engendrado por el mismo Padre desde el mismo principio y antes de todo lo que se pueda decir o pensar. Otra traducción empieza este versículo así: "El Señor me creó al principio de sus caminos para todas sus obras". Los Padres entienden que esto está dicho de la Encarnación del Señor,  afirmando que se habla ciertamente del don del misterio, al decir: el Señor me creó, y no el Padre me creó. Dicen: la carne percibe al Señor, la gloria designa al Padre; la criatura confiesa al Señor, la caridad reconoce al Padre como principio. También, refiriéndose a "en el principio de sus caminos", Él mismo dice: "Yo soy el camino", porque al resucitar de entre los muertos abrió el camino de su Iglesia hacia el reino de Dios, hacia la vida eterna. Y "para todas sus obras" porque fue creado de la Virgen para redimir las obras del Padre, asumiendo la carne para librarlas de la esclavitud de la corrupción; pues la carne de Cristo existe por causa de esas obras, la divinidad las precede. BEDA, Comentarios a los Proverbios, 1, 8. 



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 116-125
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ