La llamada de la sabiduría




1¿No está gritando la sabiduría, y la prudencia alzando su voz?
2En la cima de las alturas, junto al camino, firme en medio de los senderos,
3junto a las puertas, a la entrada de la ciudad, en los umbrales de los portones grita con júbilo:
4"A vosotros, los hombres, grito, mi voz se dirige a los hijos de Adán.
5Los ingenuos adquirir astucia, los insensatos, adquirir cordura.
6Escuchad, que os anuncio cosas importantes, y abro mis labios con palabras rectas.
7Mi boca pronuncia la verdad, y mis labios abominan la maldad.
8Todos los dichos de mi boca son justos, nada tienen de retorcido ni falso.
9Todos son evidentes para el buen entendedor, y rectos para quien encuentra el saber.
10Tomad mi instrucción y no la plata, y la ciencia en vez del oro fino,
11que la sabiduría vale más que las perlas, y ni lo más apetecible se iguala".
12Yo, la sabiduría, habito con la sagacidad, y encuentro la ciencia de la reflexión.
13Temer al Señor es odiar el mal. Arrogancia y orgullo, conducta mala y boca falsa, yo detesto.
14Míos son el consejo y la destreza, míos el discernimiento y la fortaleza.
15Por mí reinan los reyes, y los magistrados promulgan justicia.
16Por mí gobiernan los príncipes, y los nobles administran justicia.
17Yo amo a los que me aman, y quienes me buscan de madrugada, me encuentran.
18Conmigo hay riquezas y gloria, gran fortuna y justicia.
19Más vale mi fruto que el oro, el oro fino, y mi ganancia, que plata escogida.
20Por las sendas de la justicia camino, por medio de los senderos del derecho,
21para legar bienes a mis amigos, y henchir sus tesoros. (PROVERBIOS 8, 1-21) 


8, 4    Mi voz se dirige a los hijos de Adán

DISTINTOS SIGNIFICADOS DE LAS PALABRAS. [La sabiduría], que se dirige a todos, amonesta a los sencillos a entender la astucia, y a los ignorantes a prestar atención, para que un lector aplicado y diligente pueda apreciar los diversos y variados significados de las palabras. Enseña, por tanto, que todas las cosas se realizan, se entienden, se alaban, se obtienen con sus métodos y sus leyes. HILARIO DE POITIERS, Sobre la Trinidad, 12, 44.

TRES MÉTODOS DE CONSEJO Y PERSUASIÓN. El Pedagogo utiliza la exhortación en aras del bien cuando dice, por boca de Salomón: "A vosotros, hombres, os llamo: a los hijos de los hombres dirijo mi voz: Escuchad, porque voy a deciros cosas importantes", etc. Da consejos saludables; y el consejo se acepta o se rechaza. Así lo hace por medio de David: "Bienaventurado el varón que no sigue el consejo de los impíos, ni se detiene en la senda de los pecadores, ni se sienta en el banco de los burlones, sino que se complace en la ley del Señor". Hay tres maneras de aconsejar: una consiste en echar mano de los jemplos del pasado, por ejemplo, mostrando el castigo que sufrieron los hebreos por haber dado culto idolátrico al becerro de oro; o el que sufrieron cuando fornicaron; y otros semejantes. Otra consiste en tomar ocasión de cosas presentes, que entran -por decirlo así- por los sentidos, como el consejo que recibieron los que preguntaban al Señor: "¿Eres tú el Cristo, o debemos esperar a otro? Id y decid a Juan: los ciegos ven, los sordos oyen, los leprosos son limpiados, los muertos resucitan; y bienaventurado aquel que no se escandalice de mí". Todo esto lo había profetizado David, cuando dijo: "Como lo habíamos oído, así lo hemos visto". La tercera manera de aconsejar toma ocasión acontecimientos futuros, e invita a prevenir sus consecuencias. Así, se dice: los que hayan caído en pecados "serán arrojados a las tinieblas exteriores: allí será el llanto y el rechinar de dientes"; y así otros similares. Todo esto pone de manifiesto que el Señor exhorta a la humanidad a la salvación, emplenado toda clase de medios. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, El Pedagogo, 1, 90, 1-91, 1.

8, 5-7    Los ingenuos, adquirir astucia, los insensatos, adquirir cordura.

NEGAR LA SALVACIÓN QUE SE RECIBE EN EL BAUTISMO. "Mi boca pronuncia la verdad y mis labios abominan la maldad". Por lo tanto, no reciben la salvación quienes se bautizan sin tener la verdad de la fe en el corazón y en la boca. Así, aunque posean la apariencia de la fe, que consta por el sacramento del bautismo, niegan el poder de la fe y no reciben ni la vida ni la salvación. FULGENCIO DE RUSPE, Cartas, 12, 7.

8, 9-11    Tomad mi instrucción y no la plata

CONCORDIA Y ARMONÍA ENTRE LA LEY Y LOS PROFETAS. El Señor "habló todo en parábolas y no decía nada sin parábolas". Pero si todo fue hecho por medio de Él y sin Él no se hizo nada", entonces también la Profecía y la Ley fueron hechas por Él, y fueron dichas en parábolas por medio de Él. Por lo demás, "Todas las cosas son claras para los entendidos", dice la Escrituras; es decir, para los que reciben y conservan conforme al canon eclesiástico la exégesis de las Escrituras declaradas por Él. Y el canon eclesiástico es el acuerdo y armonía de la Ley y de los Profetas con el Testamento transmitido a raíz de la venida del Señor. Ciertamente, a la gnosis sigue la prudencia, y a la prudencia la templanza. Hay que decir que la prudencia es una gnosis divina y que se encuentra en los divinizados, y que la templanza es mortal y se encuentra en los hombres que filosofan, aunque todavía no sean sabios. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Stromata, 6, 125, 1-4.

8, 15    Por mí reinan los reyes

INCLUSO LOS REYES Y LOS LEGISLADORES NADA PUEDEN SIN LA SABIDURÍA. Da el nombre de "reyes" a los apóstoles y a otros santos, como los legisladores y autores de ambos Testamentos, y a los escritores de la Iglesia. Ellos saben gobernar bien, primero a sí mismos y luego a la Iglesia que se le ha confiado. A los príncipes y poderosos los llama preceptores y receptores de los fieles. Pero todos ellos nada son sino es por la sabiduría, pues el Señor dijo: "Sin mí no podéis hacer nada". BEDA, Comentario a los Proverbios, 1, 8.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 112-115
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ