Un padre a su hijo



1Hijo mío, si saliste fiador de tu prójimo, si estrechaste la mano de un extraño, 2si te has enredado con las palabras de tus labios, si quedaste atrapado por los dichos de tu boca, 3haz lo siguiente, hijo mío, para escapar pues caíste en manos de tu prójimo: ve, humíllate e importuna a tu prójimo.
4No concedas sueño a tus ojos, ni sopor a tu mirada.
5Escapa, como la cierva de la mano, como el pájaro de la mano del lacero.
6Vete donde la hormiga, perezoso, observa su conducta y hazte sabio:
7ella no tiene jefe, guardián, ni quien le mande;
8prepara en verano su sustento, almacena su comida en tiempo de siega.
9¿Hata cuándo, perezoso, estarás acostado? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?
10Un poco de dormir, un poco de sopor, otro poco de cruzar los brazos para reposar,
11y llegará como un vagabundo, tu propia miseria, y, como un hombre armado, tu indigencia.
12El hombre perverso, el varón malicioso, anda con boca retorcida,
13guiña los ojos, escarba con los pies, señala con los dedos,
14en su corazón hay falsedades, maquina la maldad, a cada momento siembra discordias.
15Por eso, de improviso llegará su ruina, de repente será destrozado sin remedio. PROVERBIOS 6, 1-15.


6, 1-2    Si saliste fiador de tu prójimo

RESPONSABILIDAD ANTE EL PRÓJIMO. Salir fiador del prójimo significa cargar con el alma de otro obligándose a salvarla. La mano del ministro queda ligada con un extraño, porque el alma queda obligada a soportar la carga de una responsabilidad que antes no tenía. Y comprometerse por las palabras de su boca, dejándose prender por ellas, significa que, cuando piense dar buenos consejos a sus fieles, antes, es necesario que él mismo viva lo que ha dicho. Por tanto, [el ministro] se compromete por las palabras de su boca, cuando por exigencia de la recta razón se reprime para que el camino de su vida no se desvíe a otro que no sea el de su enseñanza. En presencia del juez justo, él se ha comprometido a cumplir, en su propia conducta, lo que prescribe a los demás con su palabra. GREGORIO MAGNO, La regla pastoral, 3, 4.

6, 3-4    No concedas sueño a tus ojos, ni sopor a tu mirada

ESTAR BIEN DESPIERTO POR DENTRO Y POR FUERA. A todo el que está puesto al frente de los demás para darles ejemplo, hay que exhortarle no sólo a que él mismo se cuide, sino también a que importune a su prójimo. No es suficiente que se cuide él, viviendo santamente, sino despierta de la torpeza del pecado a aquel a quien preside. Se dice con razón: "No concedas sueño a tus ojos, ni duerman tus párpados". Conceder sueño a los ojos significa que, se desentiende uno totalmente de sus fieles. Duermen los párpados cuando nuestros pensamientos, oprimidos por la pereza, hacen la vista gorda a lo que saben que tienen que decir a los fieles. Estar dormido profundamente es no conocer ni corregir las acciones de los que han sido encomendados. No estar dormido, sino desentendido, es saber lo que hay que reprender y, sin embargo, no enmendarles -por desidia- con las merecidas amonestaciones. Y, al descuidarlos, se apodera de los ojos un sueño total que, de ordinario, cuando el que preside no ataja el mal que conoce, por su negligencia, llega incluso a ignorar los pecados de sus fieles. Así pues, hay que exhortar a los que presiden, para que mirando a su alrededor tengan los ojos despiertos por dentro y por fuera; y procuren hacerse como los animales del cielo, que son presentados y descritos como llenos de ojos por dentro y por fuera. GREGORIO MAGNO, La regla pastoral 3, 4.

6, 6    Vete donde la hormiga, perezoso

UNA COLONIA DE HORMIGAS ES COMO UN MONASTERIO. Acordándome de que Salomón nos remite a la laboriosidad de la hormiga y que con tal ejemplo espolea a las mentes perezosas, comencé a sentir la nostalgia de las celdas del monasterio y a echar de menos la similitud de aquellas hormigas con los monjes, entre los cuales trabajaba en común y, aunque nada sea propiedad de ninguno, todos poseen todo en común. JERÓNIMO, Vida de Malco, 7.

6, 8    Almacena su comida en tiempo de siega

APRENDER EL ORDEN DE LOS MONASTERIOS. Construye colmenares para las abejas, cosa a la que te invita los Proverbios, y de aquellos cuerpos menudos aprende el orden y la regia disciplina de los monasterios. JERÓNIMO, Cartas, 125, 11.

COMPARACIÓN ENTRE LA HORMIGA Y LA ABEJA. También se dice: "Mira, perezoso, a la hormiga, y sé más sabio que dicho animal" pues ella deposita alimento abundante y variado, durante la cosecha, para hacer frente al rigor del invierno. "Mira también a la abeja y aprende cómo trabaja". También ella se extiende por todo el prado produciendo un solo panal de miel. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Stromata, 1, 33, 5-6.

IMITAR A LA HORMIGA Y A LA ABEJA. Existe la hormiga laboriosísima para despertar al perezoso, al indolente, puesto que, cuando uno tiene una juventud ociosa, entonces ha de ser instruido por los animales irracionales, acusado por la divina Escritura, que dice: "Acércate a la hormiga, perezoso, arde en emulación mirando sus caminos y hazte más sabio que ella". Al ver que en el tiempo oportuno atesora comida para sí, imítala y atesora para ti frutos de buenas obras para el siglo venidero. Y también: "Acércate a la abeja, y aprende cómo trabaja"; cómo recorre flores de toda clase y fabrica miel para utilidad tuya; para que recorriendo tú también las divinas Escrituras afiances con fuerza tu propia salvación. CIRILO DE JERYUSALÉN, Las catequesis, 9, 13.

6, 11-14    Tu indigencia

LA POBREZA PROVIENE DE LA OCIOSIDAD. "Llegará, como un vagabundo, tu propia miseria, y, como un hombre armado, tu indigencia". No hay nada peor que la miseria. Llega inmediatamente al hombre ocioso con tal rapidez que supera en velocidad a los mejores corredores. En verdad, la miseria es por ello necesidad; la miseria es carencia de ciencia; la necesidad es carencia de virtudes. ¿No ves la importancia del trabajo? ¿No te enseñan los animales irracionales? ¡Apréndelo por la experiencia! ¡No pretendas aparecer más irracional que los animales irracionales! Huye, pues, de la miseria. ¿Que el trabajo es algo pesado? En cambio, fíjate en su fin. ¿Que la ociosidad es agradable? Fíjate en su final. Te ruego que no te fijes en los comienzos de las cosas, sino que mires en dónde terminan. Quien sale de su casa no pretende detenerse en el camino, sino que, una vez que ha comenzado a andar, sólo piensa en la meta. Con ese pensamiento comienza y desea unir el comienzo con el fin. En cambio, tú haces lo contario. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario a Proverbios, 6, 11.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 99-105
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

Fidelidad a la propia esposa



15Bebe el agua de tu aljibe, a raudales de tu propio pozo.
16¿Se van a derramar fuera tus fuentes, y tus acequias por las calles?
17Que sean para ti, para ti solo, sin compartir con extraños.
18Que tu fuente sea bendita, goza con la esposa de tu juventud,
19cierva de amores, gacela graciosa. Que tus pechos te embriaguen sin cesar, que su amor te fascine siempre.
20¿Por qué dejarte fascinar, hijo mío, por una mujer ajena, y abrazar el seno de una extranjera?
21Pues ante los ojos del Señor están los caminos del hombre, y sopesa todos sus senderos.
22Al malvado lo atraparán sus propias iniquidades, y se enredará en las cuerdas de su pecado.
23Morirá por falta de instrucción, sin advertir la magnitud de su necedad. (PROVERBIOS 5, 15-23)

5, 15-17    Bebe el agua de tu aljibe

LOS FRUTOS DE LA BÚSQUEDA PERSONAL. Hay que procurar el fruto de la alegría y del gozo. En ti se encuentra la dulzura de tu amabilidad; de ti brota, en ti permanece y se encuentra dentro de ti. Tú mismo debes buscar la alegría de tu propia conciencia. Por eso la Escritura dice: "Bebe el agua de tu aljibe, a raudales de tu propio pozo". AMBROSIO, Exámeron, 3, 12, 49.

TU PROPIO POZO. Procura, pues, también tú, que escuchas, tener tu propio pozo y tu propia fuente, para que, cuando tomes el libro de las Escrituras entre las manos, empieces a producir de tu propio pensamiento alguna interpretación, y, conforme a lo que aprendiste en la Iglesia, intenta beber también tú de la fuente de tu espíritu. El origen del agua viva está en tu interior; dentro de ti hay venas perennes y corrientes colmadas de sentido racional, si no están obstruidas por la tierra y los detritus. Haz lo necesario por excavar tu tierra y purificarla de la inmundicias, es decir, por remover la desidia de tu espíritu y sacudir la indolencia del corazón. ORÍGENES, Homilías sobre el Génesis, 12, 5.

USA TUS PROPIOS RECURSOS. "Bebe las aguas de tu propia cisterna" y de la fuente de tu piscina, es decir, no vayas a las fuentes de otro, sino reúne de tus propias corrientes los consuelos de la vida. ¿Tienes vasos de metal, vestidos, bestias de carga, utensilios de toda clase? Despréndete de ellos; acepta dejar todas estas cosas, excepto la libertad. BASILIO DE CESAREA, Sermones sobre las costumbres, 5.

SERÁ COMO UN MANANTIAL. "Bebe el agua de tu cisterna, los raudales de tu pozo...". Y según Isaías: "Serás como un huerto regado, como corrientes de aguas vivas que no se agotan jamás. Edificarán tus hijos las desiertas ruinas y alzarás los cimientos primeros, y te llamarán reparador de brechas y restaurador de caminos deshechos"... Y así toda la dirección que imprime a tu vida esa ciencia y tu meditación constante, como todos tus pensamientos y aun su orientación incierta, no serán más que una santa e incesante meditación de la ley divina. JUAN CASIANO, Colaciones, 14, 13.

5, 19    Gacela graciosa

LAZOS DE AFECTO Y CONSTANCIA. Considera cómo lo conduce hacia el vínculo del mismo yugo. Pues le muestra por medio del animal (la cierva) la pureza del placer, y por medio de la gacela hace presente la diligencia de la esposa y la amabilidad. Y dado que él conoce que hay muchas cosas tentadoras, decidió prudentemente poner el indisoluble vínculo del amor delante de ellos concediéndoles la constancia. Por lo demás, la sabiduría, como un ciervo, es capaz de rechazar las serpentinas doctrinas de los herejes y destruirlas. HIPÓLITO DE ROMA, Fragmentos sobre los Proverbios, 10.

5, 20    ¿Por qué dejarte fascinar?

NO PERMANECER ÚNICAMENTE EN LA EDUCACIÓN SECULAR. "No vayas frecuentemente tras los pasos de la extraña"; en efecto, anima a utilizar la cultura mundana, pero no a permanecer e instalarnos en ella. Así, pues, los dones concedidos oportunamente a cada generación para su bien son una educación preparatoria a la palabra del Señor. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Stromata, 1, 29, 9.

5, 22    Al malvado lo atraparán sus propias iniquidades

ATRAPADOS POR LOS PROPIOS PECADOS. Teman los atados, teman los desatados. Los desatados teman ser atados; los atados oren para ser desatados. "Cada uno está atado por los lazos de sus pecados". Fuera de esta Iglesia nada se puede desatar. AGUSTÍN, Sermones, 295, 2.

NOSOTROS MISMOS NOS CASTIGAMOS. He afirmado anteriormente que Dios nos castiga por nuestros pecados y ahora digo que somos nosotros mismos los que nos castigamos, aunque parezca que me contradigo. Ambas cosas son verdaderas. En efecto, es Dios quien nos castiga, aunque en realidad somos nosotros por nuestra conducta, los que hacemos que nos castigue. Ahora bien, si somos nosotros la causa del castigo que Él nos manda, ¿quien puede dudar que somos nosotros mismos quienes nos castigamos por culpa de nuestros pecados? Todo el que pone la causa del castigo se castiga a sí mismo, como está escrito: "Al malvado lo atraparán sus propias iniquidades". En consecuencia, si los hombres malvados se encuentran atados con las solas cuerdas de sus propios pecados, es evidente que todo pecador, cuando peca, se ata a sí mismo. SALVIANO EL PRESBÍTERO, Sobre el gobierno de Dios, 8,1,8.

¡LAVAOS, PURIFICAOS! Cuantos os veis envueltos en el insoportable traje de las culpas y os sentís enredados en las cadenas de vuestros pecados, escuchad la voz del profeta: "Lavaos, purificaos; quitad de delante de mis ojos la maldad de vuestras obras", para que el coro de los ángeles pueda proclamad sobre vosotros: "Dichosos los que son perdonados de las culpas, y le han sido cubiertos sus pecados". CIRILO DE JERUSALÉN, Las catequesis, 1, 1.

5, 23    Morirá por falta de instrucción

EL DESTINO DE LOS PECADORES Y REBELDES. "Él morirá con los que carecen de instrucción; será sacado de la abundancia de su gordura". El que es cazado en la infracción de la ley y no está instruido, experimentará las mismas cosas que aquéllos. En efecto, el que tiene que ver con asesinos, es asesino.
Mira cómo muestra [Salomón] que la muerte es amarga cuando dice con quiénes morirá [el inicuo]. Es terrible, sin duda, abandonar la vida con mala reputación. La infracción de la ley multiplicó las cadenas, lo cual [Salomón] ha denominado necedad, de tal modo que la carne es destruida por las obras de la carne y le mantiene lejos de la vida que podría salvarle. Perece por su insensatez, no por la lujuria, ya que tenía su propia mujer, un medio legítimo de satisfacer el deseo. Por eso, nadie debe acusar a la naturaleza, sino a su propia intemperancia, la cual no es algo propio de la naturaleza. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario a Proverbios, 5, 23.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 96-99
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

Cuidar la discreción




1Hijo mío, presta atención a mi sabiduría, inclina tu oído a mi prudencia, 
2para conservar la sagacidad y que tus labios guarden la ciencia.
3Porque los labios de la mujer ajena destilan miel, y su paladar es más suave que el aceite,
4pero al final es amarga cono el ajenjo, cortante como la espada de dos filos.
5Sus pies bajan a la muerte, el seol retiene sus pasos.
6No sopesa la senda de la vida, y sus senderos se descaminan sin que lo advierta.
7Ahora, pues, hijos, escuchadme, y no os apartéis de los dichos de mi boca.
8Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa,
9no sea que entregues tu dignidad a otros y tus años a alguien implacable;
10no sea que se sacien de tus bienes los extraños, de tus fatigas, en casa de extranjero,
11y tengas que gemir a la postre, cuando tu carne y tu cuerpo se consuman,
12y digas: "¿por qué aborrecí la instrucción, y mi corazón rechazó la corrección,
13y no escuché la voz de mis guías, ni presté oído a mis maestros?
14A punto estuve del colmo de la desgracia, en medio de la asamblea y de la comunidad. (PROVERBIOS 5, 1-14)

5, 1     Presta atención a mi sabiduría

GUARDA TUS PENSAMIENTOS. "Atiende a mi sabiduría, hijo mío; aplica tu oído a mi prudencia, para que guardes la reflexión". No hay en nosotros nada más fugaz que el corazón; porque se aleja de nosotros tantas veces como se desliza por malos pensamientos. Por eso, dice el salmista: "mi corazón me ha abandonado". Y, volviéndose a sí mismo, dice: "Tu siervo ha encontrado su corazón para orar a ti". Se encuentra el corazón, acostumbrado a huir, cuando se domina el pensamiento vigilantemente. GREGORIO MAGNO, La regla pastoral, 3, 14.

5, 3-4    Al final es marga como el ajenjo

LA RECTITUD ES AMARGA EN SUS INICIOS PERO DULCE AL FINAL. "Lo que al principio parecía dulce al final es amargo como el ajenjo, cortante como la espada de dos filos". En cambio, la naturaleza de la justicia es contraria, sucede a la inversa. Al comienzo parece amarga, `pero al final es más dulce que la miel, porque produce los frutos de la virtud. ORÍGENES, Homilías sobre Josué, 14, 2.

EL EXPERTO TEÓLOGO Y DESVERGONZADO PECADOR. Si se vive en vergonzosa fornicación, ¿qué utilidad puede acarrear el conocer perfectamente las verdades sobre Dios? Y asimismo, si se pronuncian palabras impías ¿qué utilidad puede comportar el llevar una vida reconocidamente casta? Por tanto, el conocimiento de las verdades es un gran tesoro y una necesidad del alma prudente puesto que son muchos los que seducen por medio de vanas filosofías y falacias. Los paganos estragan con palabras suaves: "Porque los labios de la mujer ajena destilan miel". CIRILO DE JERUSALÉN, Las catequesis, 4, 2.

LA SATISFACIÓN DE LOS PECADORES DURA POCO TIEMPO. Cuando un pecador busca satisfación no encuentra el fruto agradable de su pecado, como dice la sabiduría de Dios: "Es dulce al pecador el pan del fraude, pero después se llena su boca de grava". "Porque los labios de la mujer destilan miel, y su paladar es más suave que el aceite, pero al final es amarga como el ajenjo, cortante como la espada de dos filos". Por eso el que come se alegra durante un poco de tiempo, pero después se abstiene durante mucho, porque el infeliz no sabía que los que se alejan de Dios fallecen. ATANASIO, Carta festiva, 7, 5.

LOS DOS CAMINOS: UNO HACIA LA MUERTE Y OTRO HACIA LA VIDA. En un brevísimo espacio de tiempo [el demonio], a través de un camino amplio y espacioso, conduce a la muerte a los soberbios y a los lujuriosos. Por el contrario, Cristo nuestro Señor, a través de un camino estrecho y angosto, conduce a la vida a los humildes y obedientes. Ambos caminos, tanto el amplio como el angosto, tienen un final y son brevísimos: ni el camino angosto se ha de trabajar por mucho tiempo, ni el amplio se ha de gozar por mucho tiempo. Y así, aquellos que le deleita el camino amplio y voluptuoso, después de un breve gozo tendrán un suplicio sin fin; y por el contrario, aquellos que siguen a Cristo por el camino angosto, después de breves angustias merecerán llegar a los premios eternos. Porque si un laico viviendo en el mundo tiene soberbia, esto es un pecado para él; pero, si la tuviera un monje, es un sacrilegio. Vosotros hermanos débiles mostraros de una manera tan santa, tan justa, tan piadosa, que vuestros méritos no sólo sean suficientes para vosotros, sino que también en este mundo puedan impetrar el perdón para otros pecadores. Porque si no refrenamos la lengua nuestra religión no es verdaera sino falsa; y sería mejor no hacer votos, que incumplir las cosas prometidas después de haber hecho el voto. CESÁREO DE ARLÉS, Sermones, 233, 7.

5, 8    Aleja de ella tu camino

HUIR DEL MAL. Tú huyes como conviene si tu corazón no imita los consejos de los pecadores ni sus pensamientos. Huyes como conviene si tu ojo rehuye las jarras y las copas para no nublarse mientras bebe de continuo. Huyes como conviene si tu ojo evita la lengua ajena para que la tuya guarde la verdad. Huyes como conviene si no respondes al irreflexivo conforme se merece su locura. Huyes como conviene si alejas tus pasos de la presencia de los necios. Así pues, si caes de repente como un guía malo y deseas huir como conviene, haz que tus caminos se encuentren lejos de sus discursos. AMBROSIO, Sobre la huida, 9, 56.

5, 9    No sea que entregues tu dignidad a otros

CREADOS A IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS. ¿Qué hay que entender por extraños a nosotros, sino los malos espíritus, que han sido separados de la patria celestial? ¿Qué, por nuestra honra, sino que, aunque creados con cuerpos de barro, sin embargo, hemos sido hechos a imagen y semejanza de nuestro Creador? Y ¿quién es el cruel, sino aquel ángel apóstata que, por soberbia, se buscó para sí mismo la muerte y, aun perdido, no cesa de buscar la muerte para el género humano? Así pues, da su honra a gente extraña aquel que, creado a imagen y semejanza de Dios, emplea los años de su vida en complacer a los espíritus malignos. Además, entrega sus años a alguien cruel, aquel que hace uso del tiempo que ha recibido para vivir según la voluntad del enemigo que le domina para su mal. GREGORIO MAGNO, La regla pastoral, 3, 12.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 93-96
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

El sendero recto del sabio



10Escucha, hijo mío, acoge mis palabras, y se multiplicarán los años de tu vida.
11Te guío por camino de sabiduría, te encamino por senderos de rectitud.
12Cuando andes no se trabarán tus pasos, y si corres, no tropezarás.
13Mantén la instrucción, no la pierdas, guárdala, que te da la vida.
14No vayas por la senda de los malvados, ni sigas el camino de los perversos.
15Evítalo, no pases por él, desvíate de él, y pasa de largo.
16Pues no pueden conciliar el sueño si no hacen el mal, pierden el sueño si no ponen tropiezos,
17pues el pan de que se alimentan es la maldad, y el vino que beben, la violencia.
18Pero la senda de los justos es como la luz de la aurora, cuyo resplandor avanza hasta pleno día.
19En cambio, el camino de los malvados es como las tinieblas: no saben dónde van a tropezar.
20Hijo mío, presta atención a mis palabras, inclina tu oído a lo que te digo.
21No se aparten tus ojos, pondéralas en tu corazón,
22pues son vida para quienes las encuentran, y medicina para todo su cuerpo.
23Con todo cuidado guarda tu corazón, porque de él brota la vida.
24Aparta de tu boca la falsedad, aleja de tus labios la calumnia.
25Que tus ojos miren de frente, y tu mirada sea recta.
26Sopesa el sendero de tu pie, y caminarás seguro.
27No te desvíes a derecha ni a izquierda. Aparta tu pie del mal. ( PROVERBIOS 4, 10-27 )


4, 10-11    Te guío por el camino de la sabiduría

¿MÁS DE UN CAMINO DE SALAVACIÓN? Uno sólo es el camino de la verdad; pero, es como un río que siempre fluye y en el que desembocan afluentes cada cual de un sitio. De ahí que inspiradamente se diga: "Escucha, hijo mío, y recibe mis palabras, para que se acrecienten los abundantes caminos de tu vida. Te enseño los caminos de la sabiduría, para que no te falten los manantiales", que brotan de la misma tierra. Y no enumeró tan sólo para un hombre justo los muchos caminos de salvación, sino que añade otras muchas vías de justificación para una multitud de justos, dándolo a conocer de la siguiente forma: "Los caminos de los justos brillan como una luz". CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Stromata, 1, 29, 1-3.

4, 16    Pierden el sueño si no ponen tropiezos

EL CÍNGULO DE PUEREZA. "Tened ceñidas vuestras cinturas", dice la Escritura. Donde la virtud sirve como ceñidor, allí es comprimida la pasión. Quien depone el ceñidor de la virtud no sabe vencer los vicios del cuerpo. Cíñete, pues con el cíngulo de la castidad, que es señal de la lucha cristiana, para cortar la cobardía disoluta de la carne, y permanezcamos vigilantes sin dormir a la espera de nuestro Rey, sin importarnos el sueño del mundo. "Pues no pueden conciliar el sueño -dice [la Escritura]- si no hacen mal. PEDRO CRISÓLOGO, Sermones, 22, 4.

4, 18    La senda de los justos es como la luz de la aurora

PARTICIPACIÓN DE LA LUZ VERDADERA. Quien se ha apartado de toda acritud y de todo mal olor carnal, y se ha elevado por encima de todas las cosas bajas y rastreras, o más bien quien, transportado por las alas de que hemos hablado, ha llegado a estar por encima del mundo entero, ese tal encontrará aquella única cosa que es digna de ser deseada. Él mismo será hermoso por haberse aproximado a la Belleza. Y una vez en ella, será luminoso y resplandeciente a causa de su participación en la verdadera luz. En la noche brillan los fulgores condensados de aire, que algunos llaman estrellas fugaces... Pues de igual forma que este aire que está alrededor de la tierra, se torna luminoso al ser elevado en lo alto por la fuerza de los vientos, transformado por la pureza del éter, así también la mente del hombre, al abandonar esta vida material y llena de polvo, tras ser purificada por la fuerza del Espíritu, se vuelve luminosa, se encuentra inmersa en la verdadera y sublime pureza, brilla en ella, se llena de sus resplandores, y se transforma en luz, conforme a la promesa del Señor, que anunció que los justos brillarán como el sol. GREGORIO DE NISA, Sobre la virginidad, 11, 4.

4, 23    Guarda tu corazón, porque de él mana la vida

NECESIDAD DE EXCLUIR A LOS DEMONIOS. Todo esto y cosas semejantes las conocemos muy bien nosotros, y por eso queremos guardar el precepto que se dijo místicamente: "Guarda con todo cuidado tu corazón", para que no penetre en nuestra mente nada diabólico ni un espíritu hostil lleve nuestra imaginación a donde le plazca. Pedimos, sin embargo, que brille en nuestros corazones "la iluminación del conocimiento de la gloria de Dios", por morar en nuestra imaginación el espíritu de Dios que nos pone ante los ojos las cosas de Dios; "porque los que se guían por el espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios". ORÍGENES, Contra Celso, 4, 95.

NO PRESTES ATENCIÓN A LA SERPIENTE. La Escritura manda a cada uno: "Con todo cuidado guarda tu corazón", para que guardando cada uno en sí mismo la Palabra como en un paraíso, pueda gozar de la gracia, sin prestar oído a la serpiente, que se desliza por dentro y tienta con lo que engendra placer, de donde procede la cólera fraticida, mientras muere el alma que la ha engendrado. Pero quien escuche al Señor oirá las palabras: "Saciaos de la fe y de la esperanza, que son las que engendran el amor a Dios y a los hombres y confieren la vida eterna"...
La Palabra de Dios se adapta en conformidad a cada uno; en la medida que la poseáis con firmeza ella os poseerá más firmemente, y en la medida en que la guardéis ella os guardará. Ps.-MACARIO, Homilías espirituales, 36, 2, 1-2.

LOS MALOS PENSAMIENTOS SON EL ORIGEN DE TODO PECADO. Fuente y origen de todos los pecados son los malos pensamientos; ciertamente, si éstos no nos dominasen no habría homicidas, ni adúlteros ni nada parecido a esos pecados. Por ello debemos custodiar nuestro corazón con toda vigilancia, porque en el día del juicio el Señor "iluminará lo oculto de las tinieblas y pondrá de manifiesto las intenciones de los corazones". ORÍGENES, Comentario al Ev. de Mateo, 11, 15.

GUARDAR NUESTRO CORAZÓN Y NUESTROS LABIOS. Guardemos, pues, nuestro corazón y guardemos nuestra boca; ambos preceptos se encuentran en la Escritura: en el pasaje que estudiamos se prescribe guradar nuestra boca, mientras que en otro lugar se dice: "Con todo cuidado guarda tu corazón". Si lo guardaba David, ¿por qué tú no lo vas a guardar? Isaías era de labios impuros, como él mismo decía: "¡Ay de mí!, estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros..."; el profeta del Señor era de labios impuros, y nosotros ¿los vamos a tener limpios?...
Tu riqueza es tu mente, tu oro es tu corazón y tu plata es tu palabra: "Palabras puras son palabras del Señor, plata refinada en el crisol". También una buena mente es una buena posesión. En fin, es un gran tesoro un hombre sin tacha. Por tanto,  cercar esa posesión, defenderla con pensamientos, protegerla con espinos -de cuidados piadosos-, para que las pasiones desordenadas del cuerpo no la distraigan ni la hagan esclava, en fin para que los bajos instintos no la invadan, ni los que pasan por el camino saqueen su viña. Así pues, guarda el "hombre interior" dentro de ti mismo. AMBROSIO, Sobre los ministerios, 1, 3, 10.

4, 25     Que tus ojos miren de frente

EL PECADO ESTÁ EN NOSOTROS. Alguien preguntará: Entonces ¿qué es el pecado? ¿Es un animal, es un ángel, es un demonio? ¿Qué es lo que lo produce? No es un enemigo que ataque desde fuera, hombre, sino una mala semilla que crece dentro de ti. "Que tu mirada sea recta" y no habrá concupiscencia. Guarda lo tuyo, no tomes lo ajeno, y la rapiña dormirá. Piensa en el juicio y ni la fornicación, ni el adulterio, ni el homicidio, ni ninguna otra maldad se apoderará de ti. En el momento en que te olvides de Dios, entonces comenzarás a pensar cosas malas y a quebrantar los mandamientos. CIRILO DE JERUSALÉN, Las catequesis, 2, 2.

4, 26    Sopesa el sendero de tu pie, y caminarás seguro

PASOS FIRMES PARA LOS QUE COJEAN. "Llama a los pobres", es decir a los parcos en palabras, para que puedas hacerlos ricos. "A los lisiados", o sea, a los que han perdido la sensatez, para que sean curados. "A los paralíticos", a los defectuosos en palabra, para que puedan hacer los caminos rectos. "A los ciegos", a los que carecen de facultad de la contemplación, para que puedan ver la verdadera luz. ORÍGENES, Fragmentos sobre el Ev. de Lucas, 209.

PASOS FIRMES HACIA LA META. Recordamos que las divinas Escrituras proclaman lo siguiente: "Sopesa el sendero de tu pie y caminarás seguro". Ciertamente quienes honran los caminos rectos, ésos corren hacia la meta, al premio de la suprema llamada en Cristo. Por el contrario, quienes desprecian la tradición evangélica y apostólica, y honran la más nueva, inútil y verdaderamente ridícula invención de su propia mente, ésos oirán de todos: "No desplaces el lindero antiguo, el que pusieron tus padres". CIRILO DE ALEJANDRÍA, Cartas, 31, 3.

4, 27    No te desvíes a derecha ni a izquierda

DIOS DA LA GRACIA Y LA LIBERTAD. Mirad lo que nos amonesta el Espíritu Santo por Salomón: "Haz senderos rectos para tus pies y dirige tus caminos; no te desvíes ni hacia la derecha ni hacia la izquierda, y aparta tu pie de la mala senda. Porque el Señor conoce los caminos que hay a la derecha; pero son perversos los que están a la izquierda. Él rectifica tus pasos y prolongará en paz tus caminos". En estas palabras de la santa Escritura considerad, hermanos, que, si no hubiese libertad, no diría: "Haz senderos rectos para tus pies y dirige tus caminos; no te desvíes ni hacia la derecha ni hacia la izquierda". Pero si eso pudiese hacerse sin la gracia de Dios, no diría luego: "Él rectifica tus pasos y prolongará en paz tus caminos". AGUSTÍN, Cartas, 215, 5.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 86-92
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

Invitación a adquirir la sabiduría



1Escuchad, hijos, la instrucción paterna, atended para tener discernimiento;
2porque os doy buena formación, no abandonéis mi enseñanza.
3También yo soy hijo de mi padre, entrañable e irrepetible para mi madre.
4Él me enseña diciéndome: "Que tu corazón retenga mis palabras; guarda mis mandatos y vivirás.
5Adquiere sabiduría, adquiere discernimiento, no te olvides ni te apartes de los dichos de mi boca.
6No la abandones y te guardará, ámala y te protegerá.
7Lo primero es la sabiduría. Adquiere sabiduría, y con toda tu fortuna adquiere discernimiento.
8Ensálzala y te ennoblecerá, si la abrazas te glorificará.
9Pondrá en tu cabeza una diadema de gracia, te ceñirá una corona de honor". (PROVERBIOS 4, 1-9)

4, 1    No abandonéis mi enseñanza

LA MISMA ENSEÑANZA QUE LA DE PABLO. Pablo escribía a los corintios: "Sed imitadores míos". Lo que prescribió para cada uno, al mismo tiempo lo mandaba para todos y en cualquier parte, porque era el maestro de todos los gentiles por su fe y por su verdad.
Este mandato vale para todos los justos. Salomón decía lo mismo en los proverbios: "Escuchad, hijos, la intrucción paterna, atended para tener discernimiento; porque os doy buena formación, no abandonéis mi enseñanaza. También yo soy hijo de mi padre, entrañable e irrepetible para mi madre". ATANASIO, Carta festiva, 2, 1.

4, 5    Adquiere sabiduría, adquiere discernimiento

ÁBRENOS SEÑOR LAS PUERTAS DE TU TESORO. Señor, ábrenos las puertas de tu tesoro por las oraciones de nuestras súplicas; permite que nuestras oraciones hagan de embajador, para que nos reconcilien con tu Divinad. Presten atención todos los sabios, todos los que son doctos "adquieran sabiduría y discernimiento", al ver que tú eres instruido y sabio. EFRÉN DE NISIBI, Himnos preservados en armenio, 1, 1.

LA SABIDURÍA CRECE CON LA EDAD. Con la edad casi todas las virtudes del cuerpo se alteran, y mientras la sabiduría es la única que crece, todas las demás van decreciendo: los ayunos, el dormir en el suelo, el andar de acá para allá, el hospedaje de los peregrinos, la defensa de los pobres, la resistencia para estar de pie en la oración, las visitas a los enfermos, el trabajo manual con el poder hacer limosnas, y, por no alargar el discurso, todas las actividades corporales van disminuyendo al quebrantarse el cuerpo.
Con esto no pretendo decir que en los jóvenes y en los hombres de edad madura -al menos en aquellos que con esfuerzo y aplicado estudio, a la vez que con la santidad de su vida y la frecuente oración a Dios han adquirido la ciencia se haya enfriado esa sabiduría que en la mayoría de los ancianos empieza a marchitarse por la edad. Lo que quiero decir es que la adolescencia ha de sostener muchos combates del cuerpo, y entre los incentivos de los vicios y los halagos de la carne queda ahogada como fuego en leña demasiado verde y no logra desplegar todo su esplendor. La vejez, por el contrario, otra vez lo advierto, la vejez de quienes adornaron su juventud con nobles artes y meditaron en la ley del Señor día y noche, se hace más docta con la edad, más práctica con la experiencia, más prudente con el andar del tiempo, y termina recogiendo dulcísimos frutos de los esfuerzos pasados. De ahí que aquel sabio de Grecia, viéndose morir a los ciento siete años cumplidos, se dice que lamentaba tener que abandonar la vida presente cuando empezaba a ser sabio. JERÓNIMO, Cartas, 52, 3. 

4, 6-8    Si la abrazas te glorificará

OBSERVAR LAS VIRTUDES ES HONRAR LA SABIDURÍA. ¿Qué quiere decir "exáltala"? Rodéala de pensamientos sagrados, porque tienes necesidad de una gran defensa, ya que hay muchas cosas que maquinan contra esta posesión. Y si está en nuestro poder reforzarla, y si hay virtudes en nuestro poder que exaltan el conocimiento de Dios, ellas serán nuestra defensa como, por ejemplo, la ascética, la meditación y el coro de las demás virtudes. El que observa estas virtudes honra la sabiduría, y el premio es ser elevado hasta ella y ser abrazado por ella en la morada celestial. HIPÓLITO DE ROMA, Fragmentos sobre los Proverbios, 4.

EL PAPEL DEL GUSTO Y DE LA VISTA EN EL AMOR ESPIRITUAL. Lo mismo que el gusto y la vista son sentidos diferentes para el cuerpo, así también, respecto a lo que Salomón denomina "sentidos divinos", la capacidad visual y contemplativa del alma es distinta de la facultad de gustar y percibir la cualidad de los alimentos espirituales.
El Señor es gustado en cuanto que es el pan bajado del cielo para ser alimento del alma; y es visible en cuanto que es Sabiduría, de cuya belleza se ha enamorado [Salomón] quien dice: "Yo me he enamorado de su belleza", y nos ha ordenado: "No la abandones y te guardará". Por esta razón se encuentra en los salmos la sentencia: "Gustad y ved que bueno es el Señor". ORÍGENES, Comentario al Ev. de Juan, 20, 43, 405-406.

EL AMOR A LA VERDADERA SABIDURÍA. Quien quiera creer a Salomón y tomar por compañera y asociada a su vida a la verdadera sabiduría de la que dijo: "ámala y te custodiará, hónrala para que te abrace", se preparará, como corresponde a un tal deseo, revistiéndose de una estola inmaculada, para que al celebrar la fiesta nupcial junto con los que se alegran de este matrimonio, al estar vestido con el traje nupcial, no se vea excluido de quienes son dignos de participar en el banquete.
Es obvio que este discurso vale por igual para hombres que para mujeres en lo que respecta al afán por este matrimonio. Pues como dice el Apóstol, "ya no hay varón ni hembra"; "Cristo está en todo y todo está en Él". Con razón, pues, el amante de la sabiduría propone una meta divina a su deseo, que consiste en la verdadera sabiduría, que es Dios. Así pues, hemos explicado suficientemente con lo ya dicho qué cosa es el matrimonio espiritual y hacia que meta se orienta el amor puro y celeste. GREGORIO DE NISA, Sobre la virginidad, 20, 4.


LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 83-86
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

El sabio hereda honor y el necio infamia



21Hijo mío, no lo pierdas de vista: conserva la destreza y la sagacidad.
22Serán vida para tu alma, y gracia para tu cuello.
23Así recorrerás confiado tu camino, y no tropezará tu pie.
24Cuando reposes, no tendrás miedo, cuando te acuestes, será dulce tu sueño.
25No temerás el terror repentino, ni la troma de los malvados cuando irrumpa,
26porque el Señor te dará confianza, y guardará tu pie de la trampa.
27No niegues un favor a quien lo necesite, cuando esté en tu mano hacerlo.
28No digas a tu prójimo: "Vete y vuelve, mañana te daré", si tienes en ese momento.
29No maquines mal contra tu prójimo mientras vive confiado contigo.
30No pleitees con nadie sin motivo, sino te ha echo agravio.
31No envidies al violento, ni elijas ninguno de sus caminos,
32porque el Señor abomina del extraviado, pero tiene intimidad con los rectos.
33La maldición del Señor está en casa del malvado, pero bendice la morada de los justos;
34se burla de los insolentes, pero a los humildes da su gracia.
35Los sabios heredarán gloria, pero los necios acumularán infamia. ( PROVERBIOS 3, 21-35 )

3, 23    No tropezará tu pie

LA FILOSOFÍA GRIEGA ES ÚTIL. Antes de la venida del Señor, la filosofía era necesaria para la justificación de los griegos; ahora, sin embargo, es provechosa para la religión, y constituye una propedéutica para quienes pretenden conseguir la fe mediante demostración racional; por eso se dice: "Tu pie no tropezará", refiriendo a la Providencia lo que es bueno, tanto griego como nuestro. Ciertamente, Dios es la causa de todos los bienes; de unos [lo es] principalmente, como el Antiguo y el Nuevo Testamento, de otros consecuentemente, como de la filosofía. Quizás también la filosofía haya sido dada primitivamente a los griegos antes de llamarles también a ellos mismos el Señor, ya que también la filosofía educaba a los griegos, al igual que la Ley a los hebreos, hacia Cristo. En verdad, la filosofía, abriendo camino, predispone al que luego es perfeccionado por Cristo. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Stromata, 1, 28, 1-3.

3, 25    No temerás el terror repentino

DIOS NOS GUARDA. Si tienes seguridad y crees que Dios te cuida, no debes preocuparte por el cuerpo ni debes angustiarte por los medios con los que debes gobernar tu alma. Ahora bien, si dudas esto y tratas de tener cuidado de tu alma sin tener en cuenta a Dios, serás el más desgraciado de todos los hombres. En este caso ¿para qué te sirve el vivir? "Deja en el Señor tu cuidado" y serás más poderoso que cualquier miedo.
Quien de una vez por siempre ha puesto su vida en manos del Señor, permanece seguro en el descanso de la mente. Sin la renuncia voluntaria a los bienes, el alma no puede liberarse de la agitación de los pensamientos. Sin la calma de los sentidos, no se puede percibir la paz de la mente. Sin entrar en tentaciones, no se puede conquistar la sabiduría del Espíritu. Sin la lectura [asidua de la Escritura], no se puede aprender la finura de los pensamientos. Sin la tranquilidad de los pensamientos, el entendimiento no puede ser movido por los misterios secretos. Sin la confianza de la fe, nadie podrá soportar tentaciones y dificultades. Sin la experiencia directa y actual de la Providencia divina, el corazón no puede confiar en Dios. Si el alma no prueba los sufrimientos por amor a Cristo, nunca estará unida conscientemente a Él. ISAAC DE NÍNIVE, Homilías ascéticas, 5.

3, 34    A los humildes da su gracia

TESTIMONIO DE LA ESCRITURA. Casi no hay página alguna en los Libros sagrados en la cual no resuene que Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes. AGUSTÍN, Sobre la doctrina cristiana, 23, 33.

SUMISIÓN A DIOS Y A LA IGLESIA. Que nadie os engañe. Si alguien no está dentro del altar del sacrificio, carece del pan de Dios. Pues, si la oración de uno o dos tiene tal fuerza, ¡cuánto más la del obispo y la de toda la Iglesia! Así pues, el que no viene a la reunión es ya un soberbio y se juzga a sí mismo. En efecto, está escrito: "Dios resiste a los soberbios". Por tanto, pongamos empeño en no enfrentarnos al obispo para ser obedientes a Dios. IGNACIO DE ANTIOQUÍA, Carta a los efesios, 5.

LA HUMILDAD RESITE A LA ARROGANCIA. Puesto que somos una porción santa, hagamos todo lo que es propio de la santidad, huyendo de la calumnia, de la unión infame e impura, de las embriagueces, de las revueltas y de los deseos repugnantes del adulterio abominable y de la execrable soberbia. "Pues Dios -dice- rechaza a los soberbios y da la gracia a los humildes". Por tanto, unámonos a aquellos a los que se les da la gracia de Dios. Revistámonos de concordia teniendo sentimientos de humildad, siendo dueños de nosotros mismos, alejándonos de toda murmuración y calumnia, siendo justos con obras y no con palabras. CLEMENTE DE ROMA, Cata a los Corintios, 30, 1-3.

LA GRACIA DE DIOS ES MAYOR QUE LA AMISTAD TERRENA. La gracia que el Señor concede es mayor que la pura amistad del mundo, porque ésta [la amistad] proporciona los bienes terrenos para un corto tiempo y además con acompañamiento de dolor, mientra que Él dispensa el gozo de la vida eterna. A continuación se explica quiénes son los que reciben esta gracia: "Dios resiste a los soberbios, y a los humildes da la gracia". Ciertamente Dios castiga a los ladrones, perjuros, lujuriosos y demás pecadores, porque desprecian sus mandamientos; pero se dice que resiste especialmente a los soberbios, porque los que confían en su propia fuerza, los que no quieren someterse al poder divino con la penitencia, los que rechazan buscar el auxilio de la gracia divina, como si se bastasen a sí mismos para salvarse, serán sometidos a un castigo mayor. Por el contario, da la gracia a los humildes porque quienes, en el aml de sus vicios, acuden suplicantes a las manos del verdadero médico, reciben merecidamente el don de la deseada salvación... Dará, pues, su gracia a los humildes porque concede la realización de las buenas obras y el don de la eterna bienaventuranza a quienes viven humildemente. BEDA, Comentario a la Carta de Santiago, 1, 4, 6.

DIOS ES SEVERO CON EL ARROGANTE PERO BONDADOSO CON EL HUMILDE. Lo diré de forma más sencilla. Dios odia todo tipo de pecado -la mentira, el perjurio, el robo, el latrocinio, el adulterio, la fornicación-, y si alguien fuera sorprendido en alguno de estos pecados, no podría levantar sus ojos del suelo y nosotros lo consideraríamos como persona detestable. Sin emabargo, seguimos teniendo trato con el soberbio, a pesar de que cometa un pecado mayor que el del adúltero. Quien fornica puede excusarse diciendo: "Me venció mi carne, mi juventud pudo más que yo". No es que esté yo diciendo que debas hacerlo, pues Dios también lo aborrece, sino que, comparando la gravedad de cada pecado, hay quien puede hallar una excusa para ciertos pecados, por ejemplo para un hurto. ¿Qué disculpa puede poner? "Robé por necesidad, porque me moría de hambre, por enfermedad". El soberbio, en cambio, ¿qué excusa puede aducir? Date cuenta, pues,  de que la soberbia es un mal tan grade que no admite excusa alguna. Todos los pecados perjudican a quienes los cometen, pero, más que ninguno, la soberbia. Os digo pues, esto para que no creáis que la soberbia es un pecado de poca importancia. ¿Qué dice el apóstol Pablo a propósito de esto? Dice... "Que no sea neófito, no sea que, llevado por la soberbia, caiga en la misma condena que el diablo". Date cuenta, pues, de cómo el que se ufana incurre en la condena del diablo. Por eso, ateniéndome a lo que puede leerse en las Escritura, Dios "se opone a los soberbios y otorga en cambio su gracia a los humildes", os advierto que hemos de evitar toda clase de pecados, pero sobre todo el de la soberbia. JERÓNIMO, Homilías sobre la obediencia.

3, 35    Los sabios heredarán gloria

LOS SABIOS HEREDARAN, PERO LOS MALVADOS CAEEN EN SUS DESGRACIAS. No dijo simplemente que recibirán gloria, sino que los "sabios heredarán". Y es que muchos impíos serán exalatados, pero sólo para que se haga mayor su "deshonor". Pues, al igual que si alguien coloca en alto un hombre deforme y desfigurado para que sea visto, no lo honra, sino que lo deshonra al hacer manifiesta a muchos su deformidad, así también Dios levanta a los impíos, para que se haga patente su fealdad. Fue levantado el Faraón, pero para que tuviese todo el mundo como acusador. HIPÓLITO DE ROMA, Fragmentos sobre Proverbios.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 80-83
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ