El poder de Dios domina al Leviatán y a todas las criaturas




25¿Puedes pescar al Leviatán con el anzuelo y sujetar su lengua con un cordel?
26¿Puedes pasar por su nariz un junco, y taladrar sus fauces con un gancho?
27¿Se dirigirá a ti con insistentes súplicas, o te hablará palabras tiernas? 
28¿Entablará un pacto contigo? ¿Lo tomarás como esclavo para siempre?
29¿Jugarás con él como con un pájaro, y lo atarás para dárselo a tus niñas?
30¿Lo subastarán los compañeros de pesca, se lo repartirán los mercaderes?
31¿Acribillarás con dardos su piel, o su cabeza con un arpón?
32Pon tu manos sobre él, y, al recordar la pelea, no lo repetirás.
41(1)Su esperanza es engañosa, con sólo verlo, queda uno destrozado. 
2Nadie es tan audaz que vaya a despertarlo. ¿Quién puede resistir ante él?
3¿Quién le atacó y quedó a salvo? ¿Quién bajo los cielos?
4No ocultaré cómo son sus miembros, hablaré de su vigor inigualable.
5¿Quién ha bierto la piel que reviste su vientre? ¿Quién ha perforado su doble coraza?
6Las puertas de su boca, ¿quién ha podido abrirlas? En torno a sus dientes reina el terror.
7Su dorso es como hileras de escudos trabados y sellados; 8tan unidos uno con otro, que ni el aire pasa entre ellos; 9están pegados entre sí, tan compactos, que no se pueden separar. 
10Su estornudo irradia luz, sus ojos, como los párpados de la aurora.
11De su boca brotan llamaradas, chispas de fuego se escapan; 12de sus fauces salen humaredas como de un caldero atizado que hierve; 13su aliento enciende carbones, su boca lanza centellas.
14En su cuello reside su fuerza, ante él aumenta el terror.
15Lo más blando de su carne es compacto, firmemente endurecido e inmóvil.
16Su corazón es duro como piedra, duro como piedra de molino.
17Cuando se yergue, se amedrentan los valientes, retroceden por el terror a ser heridos.
18Si alcanza a uno, de nada le sirve la espada ni la lanza, ni el dardo ni la flecha; 19para él el hierro es como paja, y el bronce como madera carcomida.
20No le hace huir el disparo del arco, pajas le resultan las piedras de la honda; 21como estopa le parece la maza que le arrojan y se burla del silbido de los dardos.
22Las escamas afiladas de su vientre son un trillo que deja su marca en el lodo.
23Hace hervir el abismo como una caldera, pone el mar como olla de perfumes.
24Tras de sí produce una estela luminosa, y el abismo aparece encanecido.
25No hay otro igual sobre la tierra, creado para no tener a nadie miedo.
26A los más arrogantes planta cara, es el rey de los animales más feroces". (Job 40, 25-41, 26)

40, 26    ¿Puedes... taladrar sus fauces con un gancho?

PODER DE DIOS SOBRE EL DEMONIO. Lo mismo que por las "narices" son figuradas las acechanzas, así por "el anillo" se entiende la omnipotencia de la virtud divina. La cual, con orden maravilloso, cercando las asechanzas del enemigo antiguo, las detiene cuando no permite que sus tentaciones nos aprehendan. Es así que el anillo se le pone en las narices cuando, cercada por la fortaleza de la protección soberana, su sagacidad es detenida para que no prevalezca contra los hombres, cuando los argumentos de su perdición lo demandan de manera oculta... "¿Por ventura pones cerco en sus narices?"... Así pues, el Señor horada con el anillo la mandíbula de este Leviatán, porque con la potencia de su misericordia inefable de tal manera resiste la malicia del enemigo antiguo, que algunas veces incluso le hace perder a los que ya tiene cautivos, entonces caen de la boca de Leviatán los que después de las culpas cometidas vuelven a la inocencia. ¿Quién se escaparía de su mandíbula, arrebatado una vez de su boca, si el Señor no la horadase? ¿Por ventura no tuvo en su boca al bienaventurado Pedro, cuando negó, o no tuvo a David en su boca cuando se metió en tanta torpeza de lujuria? Pero cuando los dos volvieron a la vida por la penitencia, entonces este Leviatán los perdió como por los agujeros de su mandíbula. Por allí fueron sacados de su boca los que después de cometer tanta maldad, por la penitencia se volvieron a Dios. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 33, 11, 21-22, 22.

40, 29-30    ¿Jugarás con él como con un pajáro?

LOS DISFRACES DEL DIABLO. ¿Por qué nuestro adversario es llamado primero Behemot, después Leviatán y ahora en el esacarnio de su perdición es denominado pajáro y comparado a él? Behemot, como ya hemos dicho, quiere decir "bestia", un cuadrúpedo que come hierba como un buey. Leviatán, en cuanto que puede ser apresado con anzuelo, sin duda es como la serpiente de mar. Pero aquí es comparado a un pájaro, cuando se dice: "¿Por ventura le escarnecerás así como al pájaro?". Así pues, debemos ver por qué es llamado bestia, por qué dragón y por qué pájaro. Estos nombres los reconocemos en seguida si escudriñamos útilmente la astucia de sus engaños. [El diablo] descendió del cielo a la tierra, y no se puede levantar ya con ninguna esperanza hacia las cosas celestiales. Es animal irracional cuadrúpedo por la locura de sus torpes acciones; es dragón por la malicia con la que causa daño; es pájaro, por la ligereza de su naturaleza sutil. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 33, 15, 30.

41, 5    ¿Quién ha perforado su doble coraza?

PALABRAS ENGAÑOSAS DEL DIABLO. Este Leviatán tienta de una manera a las almas religiosas de los hombres y de otra a las mundanas. Porque a los malos les pone delante los males que desean, y, acechando de forma secreta a los buenos, los engaña bajo una apariencia de santidad. A los unos como a familiares suyos se les muestra manifiestamente malo; a los otros, como a extraños, se encubre bajo una forma de honestidad, para que los males que públicamente no pueden introducir en ellos, encubiertos debajo de la cobertura de buenas obras, los persuada. Por eso, cuando sus miembros no pueden engañar con manifiesta maldad, toman hábitos de buenas obras y, aunque en efecto se demuestran malos, con el marchamo de santidad se fingen buenos. Pues, si los malos abiertamente fuesen inicuos, no podrían ser recibidos por los buenos; pero toman algo de la apariencia de los buenos, para que, viendo en ellos la forma de los buenos varones que aman, tomen en ella mezclada la ponzoña que aborrecen...
Yo discuto las palabras de exhortación [del diablo] a las almas discretas de los escogidos, y manifiesto que sus palabras no son así como suenan, pues parece que es bueno lo que prometen, pero conducen a un mal fin. Por tanto, entrar en medio de su boca es penetrar las palabras de su astucia, de manera que no se tenga en cuenta lo que suena sino lo que hay que entender. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 33, 24, 44-25, 45.

41, 6    Las puertas de su boca, ¿quién ha podido abrirlas?

EL DIABLO LLEVA MÁSCARAS. Para entender lo que se está diciendo, utilicemos el ejemplo de las máscaras que se ponen [los actores] para no aparecer como son, sino como quieren ser vistos. Generalmente se ponen caretas los que simulan alguna persona en la escena, alguna vez de jefes, otras veces de reyes, incluso de mujeres. El propio rostro es ocultado; no aparecen como son, sino como quieren ser vistos. Así es el dragón. Nunca enseña su rostro, sino que se pone una careta, usándola para engañar a los hombres. Este enemigo tiene muchas caretas y para cada vicio asume la careta de una virtud. Y un poco después continúa: "¿Quién podrá refutar la máscara que se pone? ¿Quien podrá descubrirla y mostrar el dragón que está dentro?" Así es también el resto de sus discípulos, que "vienen a vosotros con vestiduras de oveja, pero por dentro son lobos rapaces". ORÍGENES, Homilías sobre Job, 28, 95.

41, 11-13    De su boca brotan llamaradas

LOS ASTUTOS ARDIDES DEL DIABLO. Según otra interpretación, el estornudo purifica el cerebro. Por tanto, [como el demonio] se transfigura en luz, pretende también ser capaz de purificar. Es así que los magos tienen ciertos ritos de purificación llenos de insensatez e impureza, y pretenden detentar el poder de la luz, pero todos son impuros. OLIMPIODORO, Comentarios al libro de Job, 41, 9.

41, 14b-18    Ante él aumenta el terror

LA PURIFICACIÓN DE LAS ALMAS. "Cuando sea expulsado, temerán los ángeles, y serán purificados llenos de temor". Esto se puede referir a los primeros tiempos. Cuán gran mal es la soberbia ya lo pudieron describir los santos ángeles cuando el tirano soberbio fue arrojado del cielo, y cuando permanecieron fieles a la verdad que él había abandonado... Por lo tanto, una vez expulsado el diablo, el que los ángeles teman y sean purificados llenos de temor, no se ha de entender como que se hayan de arrepentir en el futuro para librarse del pecado de soberbia... Pienso que hay que sobrentender aquí a quienes, habiendo llegado a la cercanía de los ángeles, serán purificados llenos de temor, como nuevos ángeles, una vez condenado el diablo. FELIPE EL PRESBÍTERO, Comentario al libro de Job, 41.

41, 25-26    Es el rey de los animales más feroces

ALUSIONES ALEGÓRICAS A LA INIQUIDAD ESPIRITUAL. Ésta es la verdadera descripción de la bestia de acuerdo con la certeza de la historia. Y no se debe dudar de su gran tamaño, dado el poder del Creador. Sin embargo, [estas palabras] está dirigidas también para una más alta intelección, de tal manera que por medio de ellas creamos también que existe otro significado: que la iniquidad espiritual puede ser percibida más fácilmente a través de la imagen de los cuerpos. Como estas [bestias] pueden matar el cuerpo, así también pueden destruir la moralidad humana, y como el pecado de orgullo debe ser imputado a ellas, así también debe ser castigado. JULIANO DE ECLANA, Explicación del libro de Job, 41, 25.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7; pp. 265-272
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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