El rey mesiánico





1Saldrá un vástago de la cepa de Jesé, y de sus raíces florecerá un retoño. 2Sobre él reposará el Espíritu del Señor, espíritu de sabiduría y de entendimiento, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor. 3Y lo inspirará con el temor del Señor. No juzgará según las pariencias, ni decidirá según los rumores; 4sino que juzgará con justicia a los desvalidos, y decidirá con rectitud a favor de los pobres de la tierra. Golpeará al país con la vara de su boca, y matará al impío con el golpe de sus labios. 5La justicia será el ceñidor de su cintura, y la fe, el ceñidor de sus caderas.
6Entonces el lobo convivirá con el cordero, el leopardo se tumbará con el cabrito, ternero y león joven engordarán juntos, y un niño pequeño los guiará. 7La vaca pacerá con la osa, sus crías se recostarán juntas, y el león, como el buey, comerá paja. 8El niño de pecho jugará junto al agujero del áspid y el destetado meterá su mano en la madriguera de la víbora. 9Nadie hará mal ni causará daño en todo mi monte santo, porque la tierra estará llena del conocimiento del Señor, como las aguas que cubren el mar. (Isaías 11, 1-9)

11, 1    Sadrá un vástago de la cepa de Jesé

LA SEMILLA DE JESÉ. Fue profetizado que Cristo sería engendrado del "fruto del vientre" de David y de la simiente de Salomón, "de la raíz de Jesé". EUSEBIO DE CESAREA, La demostración evangélica, 7, 3, 52.

11, 2-3    Sobre él reposará el Espíritu del Señor

EL ESPÍRITU REPOSA EN ÉL. La Escritura no dice que esas potencias del Espíritu, ahí enumeradas, vinieran sobre Él como si estuviera falto de ellas, sino que habrían de reposar en Él, es decir, terminarían en Él, de forma que en vuestro pueblo no habrá en adelante profetas, como antiguamente los hubo; y esto podéis comprobarlo con vuestros propios ojos. JUSTINO MÁRTIR, Diálogo con Trifón, 87, 3.

REFERENCIAS AL APOCALIPSIS. Un ángel grande y fuerte, según atestigua la Escritura, clama en el cielo: ¿Quién es digno de abrir el libro y de descifrar sus signos? Y nadie podía ni en el cielo ni en la tierra abrirlo y leerlo. Juan llora mucho y se lamenta, que de todas las criaturas racionales nadie se considere digno de abrirlo y examinarlo. Uno de los ancianos lo consuela y le dice: No llores, Juan, he aquí que venció el león de la tribu de Judá, de la raíz de David, para abrir el libro y descifrar los sellos.
¿Cuál es este libro, que nadie es capaz de recibir de la mano del que viene por los siglos, a no ser el que entra sin mancha de pecado y practica la justicia? Poco es que esté sin mancha, poco que sea un cordero, si no hubiera sido degollado, a no ser que hubiese coronado la pueraza de su vida con el testimonio de su pasión, teniendo siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios. No hay duda que son: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y virtud, espíritu de ciencia y piedad y espíritu de temor del Señor. ¿Cuál es este libro? Creo que es el juicio. El Padre no juzga a nadie, todo el juicio se lo entregó al Hijo. PAULO DE OSORIO, Libro apologético contra los pelagianos, 15, 5.

11, 6    El lobo convivirá con el cordero

EL LOBO Y EL CORDERO. El profeta también predice que tipo de personas formarán la Iglesia que habrá de ser establecida. No sólo los hombres honrados, los mansos y los buenos, sino también los violentos, los inhumanos y los que eran como lobos, leones y toros se reunirán en un rebaño, y formarán todos una sola Iglesia. Escucha como el profeta puso de manifiesto la variedad de este rebaño cuando dijo: "Entonces un lobo apacentará con un cordero". De este modo pone de relieve la sencillez de vida de los dirigentes [de la Iglesia]. JUAN CRISÓSTOMO, Demostración contra los paganos, 6, 6.

11, 7    La vaca pacerá con la osa

EL REGALO DEL AGUA. Tanta es la virtud de las aguas que hasta ellas llegan los leones y los corderos, y a ellas se adapta con razón la conocida profecía sobre la santidad de la Iglesia: "Entonces lobos y corderos pastarán juntos, el león y el buey comerán juntos la hierba". No hay por qué extrañarse, pues también en la Iglesia las aguas consiguen que los criminales, una vez purificada su maldad con el agua, se comparen con los inocentes. AMBROSIO, Exámeron, 5, 2, 6.

11, 8    El niño de pecho jugará junto al agujero del áspid

LA MADRIGUERA DE LA VÍBORA. Por suerte, el Creador prometió, por medio de Isaías, que incluso los niños pequeños meterían la mano en el agujero del áspid y en el nido de las víboras, sin recibir daño alguno. Y ciertamente sabemos, salvando la sencillez de las Escrituras, que ni estos mismos animales -los espíritus malignos que en sentido figurado se describen como escorpiones y serpientes- podrán dañar donde se encuentra la fe. Su mismo príncipe es designado por el Creador con el nombre de serpiente, de dragón y de cualquier otro de los más crueles animales. El Creador dio este poder en primer lugar a su Cristo, como dice el salmo noventa en relación a él: "Pisarás el áspid y el basilisco y hollarás al león y al dragón". Y también Isaías dice: "Aquel día el Señor Dios blandirá su espada santa, grande y fuerte", es decir, a su Cristo, "contra aquel dragón, la serpiente grande y tortuosa, y lo matará aquel día". Tertuliano, Contra a Marción, 4, 24, 9-10.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 12; pp. 143-161
Obra preparada por
Steven A. McKinion
Editor general
Thomas C. Oden
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

Job se arrepiente ante Dios




1Job respondió al Señor diciendo: 2"Comprendo que lo puedes todo, que ningún proyecto te resulta inalcanzable.
3"¿Quién es éste que sin sentido empaña mis designios?". Cierto, he querido explicar sin comprender las maravillas que me superan y que ignoro.
4"Escúchame, pues, que voy a hablarte, Yo te preguntaré y tú me instruirás".
5Sólo de oídas sabía de ti, pero ahora te han visto mis ojos.
6Por eso me arrepiento, y hago penitencia sobre el polvo y la ceniza. (Job 42, 1-6)

42, 4-5    Escúchame, que voy a hablarte

LOS SENTIDOS HUMANOS. Nuestro escuchar es poner la oreja al sonido que viene de otro lugar, mas, al contrario, el escuchar en Dios, dentro del cual están todas las cosas, es propiamente recibir debajo de sí mismo los deseos que surgen desde nosotros. Así que, el hablar nuestro a Dios, que conoce los corazones de los que callan, no es manifestar lo que sentimos con voces de la garganta, sino prepararle los deseos que dirigimos hacia Él. Y ya, que cuando alguno pregunta, es para aprender lo que ignora, hay que saber que preguntar a Dios es reconocerse como ignorante ante su acatamiento. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 35, 3, 4.

42, 6    Hago penitencia sobre el polvo y la ceniza

JOB SE JUSTIFICA CUANDO SE CONDENA A SÍ MISMO. Dios le ha dicho con claridad: "¿Piensas que mi intervención ha tenido otro objetivo que el de demostrar que tú eres justo?". Era -viene a decir- para hacerte hablar como lo vienes haciendo, y no para condenarte. Se trata de una justificación de todo lo anterior. En efecto, todavía no le ha liberado de su prueba cuando él habla de esa manera, pero se encuentra todavía entre tormentos cuando realiza su retractación. Yo no actúo así en cada caso, viene a decir. Trata de presentar la justificación de Dios respecto a lo anterior. Precisamente porque no era digno. Y ¿qué es lo que hace entonces Dios? Cuando [Job] se condena a sí mismo, es entonces cuando [Dios] lo justifica. Y ¿qué dice Dios? Dice a los amigos [de Job] que deben expiar su falta, y llama continuamente a Job su servidor. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 42, 6.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, pp. 272-273
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

El poder de Dios domina al Leviatán y a todas las criaturas




25¿Puedes pescar al Leviatán con el anzuelo y sujetar su lengua con un cordel?
26¿Puedes pasar por su nariz un junco, y taladrar sus fauces con un gancho?
27¿Se dirigirá a ti con insistentes súplicas, o te hablará palabras tiernas? 
28¿Entablará un pacto contigo? ¿Lo tomarás como esclavo para siempre?
29¿Jugarás con él como con un pájaro, y lo atarás para dárselo a tus niñas?
30¿Lo subastarán los compañeros de pesca, se lo repartirán los mercaderes?
31¿Acribillarás con dardos su piel, o su cabeza con un arpón?
32Pon tu manos sobre él, y, al recordar la pelea, no lo repetirás.
41(1)Su esperanza es engañosa, con sólo verlo, queda uno destrozado. 
2Nadie es tan audaz que vaya a despertarlo. ¿Quién puede resistir ante él?
3¿Quién le atacó y quedó a salvo? ¿Quién bajo los cielos?
4No ocultaré cómo son sus miembros, hablaré de su vigor inigualable.
5¿Quién ha bierto la piel que reviste su vientre? ¿Quién ha perforado su doble coraza?
6Las puertas de su boca, ¿quién ha podido abrirlas? En torno a sus dientes reina el terror.
7Su dorso es como hileras de escudos trabados y sellados; 8tan unidos uno con otro, que ni el aire pasa entre ellos; 9están pegados entre sí, tan compactos, que no se pueden separar. 
10Su estornudo irradia luz, sus ojos, como los párpados de la aurora.
11De su boca brotan llamaradas, chispas de fuego se escapan; 12de sus fauces salen humaredas como de un caldero atizado que hierve; 13su aliento enciende carbones, su boca lanza centellas.
14En su cuello reside su fuerza, ante él aumenta el terror.
15Lo más blando de su carne es compacto, firmemente endurecido e inmóvil.
16Su corazón es duro como piedra, duro como piedra de molino.
17Cuando se yergue, se amedrentan los valientes, retroceden por el terror a ser heridos.
18Si alcanza a uno, de nada le sirve la espada ni la lanza, ni el dardo ni la flecha; 19para él el hierro es como paja, y el bronce como madera carcomida.
20No le hace huir el disparo del arco, pajas le resultan las piedras de la honda; 21como estopa le parece la maza que le arrojan y se burla del silbido de los dardos.
22Las escamas afiladas de su vientre son un trillo que deja su marca en el lodo.
23Hace hervir el abismo como una caldera, pone el mar como olla de perfumes.
24Tras de sí produce una estela luminosa, y el abismo aparece encanecido.
25No hay otro igual sobre la tierra, creado para no tener a nadie miedo.
26A los más arrogantes planta cara, es el rey de los animales más feroces". (Job 40, 25-41, 26)

40, 26    ¿Puedes... taladrar sus fauces con un gancho?

PODER DE DIOS SOBRE EL DEMONIO. Lo mismo que por las "narices" son figuradas las acechanzas, así por "el anillo" se entiende la omnipotencia de la virtud divina. La cual, con orden maravilloso, cercando las asechanzas del enemigo antiguo, las detiene cuando no permite que sus tentaciones nos aprehendan. Es así que el anillo se le pone en las narices cuando, cercada por la fortaleza de la protección soberana, su sagacidad es detenida para que no prevalezca contra los hombres, cuando los argumentos de su perdición lo demandan de manera oculta... "¿Por ventura pones cerco en sus narices?"... Así pues, el Señor horada con el anillo la mandíbula de este Leviatán, porque con la potencia de su misericordia inefable de tal manera resiste la malicia del enemigo antiguo, que algunas veces incluso le hace perder a los que ya tiene cautivos, entonces caen de la boca de Leviatán los que después de las culpas cometidas vuelven a la inocencia. ¿Quién se escaparía de su mandíbula, arrebatado una vez de su boca, si el Señor no la horadase? ¿Por ventura no tuvo en su boca al bienaventurado Pedro, cuando negó, o no tuvo a David en su boca cuando se metió en tanta torpeza de lujuria? Pero cuando los dos volvieron a la vida por la penitencia, entonces este Leviatán los perdió como por los agujeros de su mandíbula. Por allí fueron sacados de su boca los que después de cometer tanta maldad, por la penitencia se volvieron a Dios. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 33, 11, 21-22, 22.

40, 29-30    ¿Jugarás con él como con un pajáro?

LOS DISFRACES DEL DIABLO. ¿Por qué nuestro adversario es llamado primero Behemot, después Leviatán y ahora en el esacarnio de su perdición es denominado pajáro y comparado a él? Behemot, como ya hemos dicho, quiere decir "bestia", un cuadrúpedo que come hierba como un buey. Leviatán, en cuanto que puede ser apresado con anzuelo, sin duda es como la serpiente de mar. Pero aquí es comparado a un pájaro, cuando se dice: "¿Por ventura le escarnecerás así como al pájaro?". Así pues, debemos ver por qué es llamado bestia, por qué dragón y por qué pájaro. Estos nombres los reconocemos en seguida si escudriñamos útilmente la astucia de sus engaños. [El diablo] descendió del cielo a la tierra, y no se puede levantar ya con ninguna esperanza hacia las cosas celestiales. Es animal irracional cuadrúpedo por la locura de sus torpes acciones; es dragón por la malicia con la que causa daño; es pájaro, por la ligereza de su naturaleza sutil. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 33, 15, 30.

41, 5    ¿Quién ha perforado su doble coraza?

PALABRAS ENGAÑOSAS DEL DIABLO. Este Leviatán tienta de una manera a las almas religiosas de los hombres y de otra a las mundanas. Porque a los malos les pone delante los males que desean, y, acechando de forma secreta a los buenos, los engaña bajo una apariencia de santidad. A los unos como a familiares suyos se les muestra manifiestamente malo; a los otros, como a extraños, se encubre bajo una forma de honestidad, para que los males que públicamente no pueden introducir en ellos, encubiertos debajo de la cobertura de buenas obras, los persuada. Por eso, cuando sus miembros no pueden engañar con manifiesta maldad, toman hábitos de buenas obras y, aunque en efecto se demuestran malos, con el marchamo de santidad se fingen buenos. Pues, si los malos abiertamente fuesen inicuos, no podrían ser recibidos por los buenos; pero toman algo de la apariencia de los buenos, para que, viendo en ellos la forma de los buenos varones que aman, tomen en ella mezclada la ponzoña que aborrecen...
Yo discuto las palabras de exhortación [del diablo] a las almas discretas de los escogidos, y manifiesto que sus palabras no son así como suenan, pues parece que es bueno lo que prometen, pero conducen a un mal fin. Por tanto, entrar en medio de su boca es penetrar las palabras de su astucia, de manera que no se tenga en cuenta lo que suena sino lo que hay que entender. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 33, 24, 44-25, 45.

41, 6    Las puertas de su boca, ¿quién ha podido abrirlas?

EL DIABLO LLEVA MÁSCARAS. Para entender lo que se está diciendo, utilicemos el ejemplo de las máscaras que se ponen [los actores] para no aparecer como son, sino como quieren ser vistos. Generalmente se ponen caretas los que simulan alguna persona en la escena, alguna vez de jefes, otras veces de reyes, incluso de mujeres. El propio rostro es ocultado; no aparecen como son, sino como quieren ser vistos. Así es el dragón. Nunca enseña su rostro, sino que se pone una careta, usándola para engañar a los hombres. Este enemigo tiene muchas caretas y para cada vicio asume la careta de una virtud. Y un poco después continúa: "¿Quién podrá refutar la máscara que se pone? ¿Quien podrá descubrirla y mostrar el dragón que está dentro?" Así es también el resto de sus discípulos, que "vienen a vosotros con vestiduras de oveja, pero por dentro son lobos rapaces". ORÍGENES, Homilías sobre Job, 28, 95.

41, 11-13    De su boca brotan llamaradas

LOS ASTUTOS ARDIDES DEL DIABLO. Según otra interpretación, el estornudo purifica el cerebro. Por tanto, [como el demonio] se transfigura en luz, pretende también ser capaz de purificar. Es así que los magos tienen ciertos ritos de purificación llenos de insensatez e impureza, y pretenden detentar el poder de la luz, pero todos son impuros. OLIMPIODORO, Comentarios al libro de Job, 41, 9.

41, 14b-18    Ante él aumenta el terror

LA PURIFICACIÓN DE LAS ALMAS. "Cuando sea expulsado, temerán los ángeles, y serán purificados llenos de temor". Esto se puede referir a los primeros tiempos. Cuán gran mal es la soberbia ya lo pudieron describir los santos ángeles cuando el tirano soberbio fue arrojado del cielo, y cuando permanecieron fieles a la verdad que él había abandonado... Por lo tanto, una vez expulsado el diablo, el que los ángeles teman y sean purificados llenos de temor, no se ha de entender como que se hayan de arrepentir en el futuro para librarse del pecado de soberbia... Pienso que hay que sobrentender aquí a quienes, habiendo llegado a la cercanía de los ángeles, serán purificados llenos de temor, como nuevos ángeles, una vez condenado el diablo. FELIPE EL PRESBÍTERO, Comentario al libro de Job, 41.

41, 25-26    Es el rey de los animales más feroces

ALUSIONES ALEGÓRICAS A LA INIQUIDAD ESPIRITUAL. Ésta es la verdadera descripción de la bestia de acuerdo con la certeza de la historia. Y no se debe dudar de su gran tamaño, dado el poder del Creador. Sin embargo, [estas palabras] está dirigidas también para una más alta intelección, de tal manera que por medio de ellas creamos también que existe otro significado: que la iniquidad espiritual puede ser percibida más fácilmente a través de la imagen de los cuerpos. Como estas [bestias] pueden matar el cuerpo, así también pueden destruir la moralidad humana, y como el pecado de orgullo debe ser imputado a ellas, así también debe ser castigado. JULIANO DE ECLANA, Explicación del libro de Job, 41, 25.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7; pp. 265-272
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

Dios invita a Job a observar su poder


1El Señor interpeló a Job diciendo: 2"¿Querrá disputar todavía el censor con el Omnipotente? El que critica a Dios, ¿querrá replicar?".
3Entonces Job respondió al Señor diciendo: 4"He hablado con ligereza, ¿qué podría replicar? Me taparé la boca con la mano. 5He hablado una vez y no responderé de nuevo, dos veces y no añadiré más".
6Pero el Señor respondió a Job desde el torbellino diciendo: 7"Cíñete la cintura como un hombre, Yo te preguntaré y tú me instruirás.
8¿Es que vas a anular mi derecho? ¿Vas a condenarme para quedar tú justificado?
9¿Tienes tú un brazo como el de Dios? ¿Puedes tronar con una voz como la suya?
10Rodéate de esplendor y de grandeza, vístete de gloria y majestad.
11Derrama la explosión de tu cólera, mira al arrogante y humíllalo; 12mira al soberbio y derríbalo, y aplasta a los malvados en su sitio. 13Húndelos juntos en el polvo, enciérralos en la caverna.
14Entonces yo también te alabaré porque tu diestra te ha dado la victoria. (Job 40, 1-14)


40, 1-2     El que critica a Dios, ¿querrá replicar?

UNA INVITACIÓN A LA HUMILDAD. Bien sabemos que apaga la vista de su corazón por las tinieblas de la soberbia el que, diciendo cosas buenas, menosprecia considerar las mejores; y, por el contrario, de gran rayo de humildad alumbra sus obras el que más sutilmente piensa los bienes de los otros; porque, cuando ve que los otros hacen cosas que él ha hecho, reprime la elevación de la soberbia que dentro de sí se esfuerza en levantar de la singularidad de los bienes. Y de ahí que, por voz divina, se diga a Elías, que pensaba que estaba solo: "Dejé para mí siete mil varones que no encorvaron sus rodillas ante Baal". Para que cuando conociese que no había quedado él solo, pudiese evitar la gloria de la soberbia que de la singularidad se le podía levantar. Así que el bienaventurado Job no es reprimido por haber hecho alguna cosa mala, sino por haber aprendido de las buenas acciones ajenas; para que cuando considerara que era semejante a los demás, se sometiera humildemente a aquel que de manera singular es Soberano. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 31, 53, 107.

40, 6-8    Yo te preguntaré

LA FINALIDAD DE LAS PRUEBAS DE JOB. Puede que [Job] hable de su intervención actual: No digo estas cosas para condenarte, sino para indicar que tú eres justo; o bien pretenda hablar de su prueba, llamando intervención a su asentimiento, es decir, no pienses que lo he ordenado por ninguna razón. En verdad, no ha dicho "para que tú seas justo", sino porque tú has aparecido justo", como lo eras en efecto, con la finalidad de que enseñes a los demás [a ser justos]. Finalmente, puede que desee hablar de su intervención actual, es decir: Si he dicho estas cosas es para que tú, conforme a lo que he manifestado, aparezcas justo, no para condenarte. A continuación, de nuevo, le pone su propia fuerza y su odio a los pecadores, porque no sólo soy fuerte -dice- sino que actúo y uso de mi fuerza contra los pecadores. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 40, 8.

40, 10-11    Derrama la explosión de tú cólera

LA PEQUEÑEZ DE LA NATURALEZA HUMANA. El trueno y todo lo demás que existe no es para impresionar, sino para dar a conocer a Dios. Fíjate con cuantos argumentos trata de convencerle de la pequeñez de su naturaleza; y no le dice simplemente "tú eres pequeño", sino: "Yo soy grande", y tú no puedes nada de lo que yo hago. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 40, 11-12.

40, 12-14    Aplasta a los malvados en su sitio

PALABRAS PRONUNCIADAS CON CARIÑO. Estas palabras no están dichas con ánimo ofendido sino con afecto diligente, de modo que puedan servirle para su consuelo e instrucción, y pueda entender que realizar semejante gran juicio está por encima de sus fuerzas. "Entonces Yo también te alabaré porque tu diestra te ha dado la victoria". Si puedes jugar el papel de semejante juez, como he descrito en mi discurso, evidentemente no necesitas de ninguna ayuda. JULIANO DE ECLANA, Explicación al libro de Job, 40, 15.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7; pp. 259-262
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez  

Pruebas de la ignorancia de Job




1"¿Conoces cuándo paren los rebecos? ¿Has observado el parto de las ciervas?  
2¿Has contado sus meses de gestación? ¿Conoces el momento de su parto? 
3Se encorvan, hacen salir a sus crías, depositan sus camadas; 4sus cachorros se hacen fuertes y crecen en el campo, se van y ya no vuelven a ellas.
5¿Quién puso en libertad al onagro, y quién desató al asno salvaje?
6Le he dado la estepa por casa, y la tierra salitrosa por morada; 7se ríe del bullicio de la ciudad, no oye los gritos del arriero; 8Explora las montañas donde está su pasto y anda buscando cualquier mata verde.
9¿Querrá servirte el toro salvaje?, ¿le harás dormir junto al pesebre?
10¿Podrás uncirlo junto a los surcos para que labre los valles tras de ti?
11¿Te fiarás de él por ser muy fuerte?, ¿le confiarás tus tareas?
12¿Estás seguro que volverá para amontonar el grano en la era?
13El ala del avestruz gozosamente se agita con plumas firmes como de cigüeña; 14pero abandona sus huevos en el suelo y deja que se incuben en la arena.
15Olvida que unos pies pueden pisarlos o una bestia salvaje aplastarlos; 16es dura con sus crías como si no fuesen suyas, sin importarle sus vanos esfuerzos.
17Porque Dios le ha negado sabiduría, no le ha dado inteligencia; 18pero cuando se yergue batiendo las alas, se ríe del caballo y su jinete.
19¿Has dotado tú de fortaleza al caballo, revistes su cuello de crines?
20¿Le haces brincar como langosta? ¡Su fiero relincho espanta!
21Piafa en el valle, exulta con brío, sale al encuentro de las armas; 22se ríe del miedo, no se asusta, ni se echa atrás ante la espada.
23Sobre él resuena la aljaba, la lanza fulgurante y los dardos; 24con furia y estrépito devora la distancia, y apenas se contiene al sonar de la trompeta; 25a cada toque de trompeta responde: "¡Ah...!", desde lejos olfatea la batalla, el grito de los jefes, el alarido de guerra.
26¿Consigue tu pericia que vuele el gavilán extendiendo sus alas hacia el sur?
27¿Se remonta el águila por orden tuya para poner su nido en lo más alto?
28En la roca fija su morada y reposa en el picacho de la roca más inaccesible; 29desde allí acecha su presa, sus ojos otean desde lejos; 30sus polluelos sorben la sangre, donde hay cadáveres, allí se posa". (Job 39, 1-30)

39, 1-4    ¿Conoces cuándo paren los rebecos?

PROVIDENCIA NATURAL. Muy bien ha dicho: "Conoces"... En efecto, la huida, el temor y la ansiedad son habituales en esta clase de animales, que no cesan de saltar y correr; por eso pregunta ¿cómo no abortarlos y cómo llevar a término su nacimiento? "¿Has contado los meses completos de su gestación? ¿Has pensado en sus dolores? ¿Has levantado a sus cría por encima del temor?". En efecto, este animal es miedoso; ¿cómo pueden sus crías, que no cuentan con la velocidad de sus piernas, librarse del temor? ¿Quién vela por ellas? Ya ves que la naturaleza no les abandona: ni el león domina con su fuerza, ni la cierva es abandonada. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 39, 1b-3b.

39, 9-12    ¿Querrá servirte el toro salvaje?

SIGNIFICADO SIMBÓLICO DEL UNICORNIO. "¿Querrá acaso servirte el unicornio?". Este animal, según se cuenta, es similar al buey, se haya en las regiones meridionales y está dotado de un sólo cuerno. En el unicornio se haya representado de manera encubierta quienquiera que no se encuentre sometido a la esclavitud del mundo. Se dice que está provisto de un sólo cuerno porque para el justo sólo existe una única verdad. Una vez más, el alma humana es comparada con el unicornio, y se la debe definir como dotada de un sólo cuerno siempre que sea guiada hacia arriba con un sólo movimiento. Además, se cuenta que el unicornio no puede ser atrapado, dada su extrema fuerza y peligrosidad. Sin embargo, la cazadora virgen puede derrotarlo, después de que el placer de la belleza lo haya capturado. Del mismo modo, el alma queda atrapada por las cosas que ama. EFRÉN DE NISIBI, Comentarios al libro de Job, 39, 9.

39, 13-18    El ala del avestruz

DESCRIPCIÓN ALEGÓRICA DEL HIPÓCRITA. Aquel que no infunde el don de la caridad lo mira como a un extraño, aunque sea él quien engendró a su prójimo para Dios; así son en realidad todos los hipócritas, cuya mente se hace insensible por dentro, mientras apetece ardientemente y de continuo las cosas exteriores; en todo lo que hacen, mientras buscan siempre lo suyo, con el prójimo no tienen sentimiento de caridad que lo compadezca... Estas entrañas de caridad los hipócritas las desconocen, pues el egoísmo -por su falta de afecto- endurece interiormente su mente todo lo que se desparrama en las cosas exteriores; una tibieza insensible lo hiela por dentro, porque por fuera un amor reprobable le quita el vigor; y no es capaz de mirarse a sí misma porque aborrece pensar en sí. Y no puede pensar en sí porque no está concentrada en sí misma. Tampoco tiene fuerza suficiente para concentrase en sí misma porque, todo lo que arrastra la concupiscencia, eso lo borra la imagen de sí misma; y yace postrada desparramada en las cosas más bajas, que juntas, si quisiera, la levantarían bien alta...
"Porque Dios le ha negado la sabiduría, no la ha dado inteligencia". Aunque "privar" no es lo mismo que "no dar", lo repite y añade: no dio, privó lo que antes había dado. Como si dijera lo que he dicho: privó, significa no que injustamente le negara la sabiduría, sino que por justicia no se la dio. También del Faraón se dice que el Señor le endureció el corazón, no porque él lo endureciera, sino porque era lo que exigían sus obras, y no lo ablandó con algún sentimiento de temor infundido de arriba. Y ahora el hipócrita, que se finge santo, que se esconde bajo la imagen de buena conducta, goza de la paz de la santa Iglesia, y por eso se reviste ante nuestros ojos de una apariencia de religión. Pero como surja una prueba contra la fe, al instante la mente rabiosa del lobo se despoja del disfraz de piel de oveja, y demuestra persiguiéndolos hasta que punto ejerce su crueldad contra los buenos. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 31, 12, 17-14, 26.

39, 19-25    ¿Has dotado tú de fortaleza al caballo?

UNA ALEGORÍA DE LA LUCHA DEL SER HUMANO CONTRA EL PECADO. Respecto a "la exhortación de los capitanes y el aullido del ejército", los vicios que luchan contra nosotros en competencia invisible y sirven contra nosotros a la soberbia que sobre ellos reina, unos presiden como capitanes y otros siguen como un ejército. Todas las culpas no acceden de la misma manera para ocupar el corazón, pues cuando unas pocas, las mayores, sorprenden al alma distraida, entonce las menores, que son innumerables, se derraman a manadas en ella. La misma reina de los vicios que es la soberbia, cuando cautiva el corazón enteramente vencido, lo entrega inmediatamente a los siete vicios capitales, lo mismo que los capitanes suyos para que destruyan [el alma]. A estos capitanes sigue el ejército, porque de ellos nace sin duda muchedumbres importunas de los vicios. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 31, 45, 87.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7; pp. 254-258
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

Dios interviene y ve que Job es ignorante




1Entonces el Señor respondió a Job desde el seno del torbellino diciendo: 2"¿Quién es éste que enturbia mis designios con palabras sin sentido?
3Cíñete la cintura como un hombre, Yo te preguntaré y tú me instruirás.
4¿Dónde estabas cuando Yo cimentaba la tierra? Explícamelo, si tanto sabes.
5¿Quién fijó sus dimensiones, si lo sabes, o quién extendió sobre ella el cordel?
6¿Sobre qué se apoyan los pilares? ¿Quién asentó su piedra angular, 7cuando cantaban a una las estrellas matutinas y aclamaban todos los ángeles de Dios?
8¿Quién encerró el mar con doble puerta, cuando salía a borbotones del seno materno, 9cuando le puse las nubes por vestido y por pañales la niebla, 10cuando fijé un límite y le puse cerrojos y puertas, 11y le dije: "Hasta aquí llegarás y no más, aquí se romperá la soberbia de tus olas"?
12Desde que existes, ¿has mandado a la mañana, has asignado a la aurora su lugar, 13para que agarrando los bordes de la tierra sacuda de ella a los malvados?
14Ella se transformará como arcilla de un sello y se colorea como un vestido; 15niega la luz a los malvados y se quiebra el brazo altanero.
16¿Has llegado hasta las fuentes del mar, has caminado por el fondo del abismo?
17¿Se te han abierto las puertas de la muerte? ¿Has descubierto las entrañas de las sombras?
18¿Has conocido la extensión de la tierra. Explícamelo, si lo sabes todo.
19¿Por qué camino se llega a la luz?, o ¿dónde está la mansión de las tinieblas?
20Para que las dirijas hasta sus confines y les enseñes el camino de su morada.
21Deberías saberlo. ¡Ya habías nacido y es tan grande el número de tus años!
22¿Has llegado a los depósitos de la nieve? ¿Has descubierto los graneros de granizo, 23que tengo reservado para el tiempo de la angustia, para el día de la lucha y la batalla?
24¿Por qué camino se expande la luz, o se extiende por la tierra el solano?
25¿Quién ha abierto un canal al aguacero, y un camino a la centella y al trueno, 26para que llueva en zonas sin habitantes, en desiertos donde no hay nadie, 27para saturar de agua el yermo desolado y hacer brotar la hierba en la estepa?
28¿Quién es el padre de la lluvia, o quién engendra las gotas del rocío?
29¿De qué vientre nace el hielo? ¿Quién engendra la escarcha del cielo, 30cuando el agua se endurece como roca y la superficie del abismo se congela?
31¿Puedes anudar los lazos de las Pléyades o soltar las cuerdas del Orión?
32¿Haces salir las constelaciones a su tiempo, o guías a la Osa con sus hijos?
33¿Acaso conoces las leyes del cielo, o estableces sus prescripciones en la tierra?
34¿Puedes levantar tu voz hasta las nubes, para que caiga una masa de agua sobre ti?
35¿Mandas los relámpagos y vienen a decirte: "Aquí estamos"?
36¿Quién da al ibis sabiduría, quién concede al gallo inteligencia?
37¿Quién tiene ciencia para contar las nubes y quién vuelca los odres del cielo, 38cuando el polvo forma una masa y los terrones se aglomeran entre sí.
39¿Cazas tú las presas para la leona o sacias el hambre de los leoncillos, 40cuando en sus cubiles se acurrucan o están al acecho en los matorrales?
41¿Quién prepara al cuervo su ración, cuando sus crias gritan hacia Dios, y se inquietan faltos de comida?". (Job 38, 1-41)

38, 3    Yo te preguntaré y tú me instruirás

PALABRAS DE ÁNIMO. Puesto que Job se encontraba abatido por el desfallecimiento, Dios le anima con sus palabras, para que ponga atención a lo que dice, y le introduce su discurso en forma de preguntas, que es la mejor manera de convencer. Principalmente le indica que Él lo hace todo con sabiduría e inteligencia; que era imposible que, haciendo tantas cosas con sabiduría e inteligencia, descuidara a los seres humanos, por quienes lo había hecho todo, incluso aunque ellos fueran unos perversos, como es el caso. Dios le pregunta: ¿Qué dices tú? JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 38, 3.

38, 4-5    Cuando Yo cimentaba la tierra

UNA REFERENCIA ALEGÓRICA A LA IGLESIA. Cuando la Sagrada Escritura habla de los fundamentos, ¿qué otra cosa nos señala sino a los apóstoles? Cuando el Señor les puso al frente de la santa Iglesia, con ellos levantó toda la estructura de la construcción posterior. Por eso el sacerdote debe llevar en el pecho doce piedras cuando entra en el tabernáculo; pues está claro que al ofrecerse nuestro pontífice a sí mismo como sacrificio por nosotros, presentando en el mismo origen predicadores fieles, llevaba doce piedras bajo la cabeza en la parte superior de su cuerpo. Así, los santos apóstoles son piedras en el pecho, el primer adorno que se ve; y los fundamentos, el primer cimiento sólido del edificio que se pone en el suelo. Se entiende que el profeta David dijera al ver que se establecía y edificaba la santa Iglesia en las almas santas de los apóstoles: "En los montes santos están sus cimientos". Y cuando la Sagrada Escritura no dice "fundamentos" en plural, sino "fundamento", en singular, se refiere al Señor, en cuyo poder divino se sostiene la debilidad de nuestros corazones vacilantes. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 25, 5, 14.

38, 6-7    Las estrellas matutinas

SIMBOLISMO DE LOS ASTROS MATUTINOS. "¿Y quién creó a un tiempo las estrellas del alba?", es decir, aquellas estrellas que también surgen y aparecen al atardecer. Pero, en otro sentido, [podemos interpretar] cuando nos referimos a estas estrellas como realidades que se sustraen a nuestros sentidos y escapan a la razón, que su génesis no participa de la naturaleza angélica. Por tanto, decimos que Cristo se haya representado con el término "mañana", y los apóstoles con el de "estrellas"; y los maestros, hijos de los ángeles, son considerados como partícipes de la naturaleza angélica. EFRÉN DE NISIBI, Comentarios al libro de Job, 38,7.

38, 8-9    Encerró el mar con doble puerta

CREACIÓN DEL MAR. El mar es como un niño que sale, después de haber sido formado en el seno materno, y es envuelto en pañales, lo mismo que el mar: después de haber sido traído a la existencia desde la nada, Dios le reune a continuación en el lugar donde se encuentra, le pone unos límites, le rodea y le encierra en el seno de la tierra. ISO'DAD DE MERW, Comentario al libro de Job, 38, 8.

38, 10-11    Le puse cerrojos y puertas

LA AGITACIÓN DEL MAR. [Dios] mantiene [el mar] con seguridad con ciertas barreras y con determinadas disposiciones de docilidad también perfectas, como si le hubiera dado órdenes también precisas. He hablado -dice- y el mar no ha contestado: por tanto esto sucede no sólo cuando nada contrario lo fuerza, sino incluso cuando la violencia de una fuerza desenfrenada lo azota con mucho ímpetu. Si Dios no permite al mar estar calmado y tranquilo, es para que proclame la fuerza de Dios, ya que su naturaleza lucha contra su mandato, pero su mandato es el que domina siempre. Ciertamente, si el agua estuviera en calma, muchas personas atribuirían esa tranquilidad a la naturaleza del agua; pero como el agua está agitada y borbota desde dentro sin poder sobrepasar sus límites, dicha agitación proclama el poder de Dios. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 38, 11.

38, 14-15    Como arcilla de un sello

CASTIGO DEL SOBERBIO. "Ella se transforma como la arcilla de un sello y se colorea como un vestido". No hay duda de que Dios hizo al hombre, al que creó a su imagen y semejanza, como una señal de su poder. Pero volverá al barro porque, aunque por la conversión logre evitar el suplicio eterno, se le condena a la muerte del cuerpo en castigo de lo que cometió con su soberbia. Y así el hombre, formado de barro, con alma racional, adornado con la semejanza de la imagen divina, por haberse engreído en su corazón se olvidó de que estaba formado con ínfimo material. La rigurosa justicia del Creador hizo que el que se sintió soberbio en su alma racional, por la muerte volviera a ser de nuevo tierra, de la que no quiso considerar con humildad que era su origen; y puesto que perdió la semejanza de Dios al pecar, al morir retorna a ser barro y se dice con razón: "Ella se transforma como arcilla de un sello"... Cuál sea la pena especial de los soberbios, lo dice a continuación: "Niega la luz a los malvados y se quiebra el brazo altanero". La muerte corporal que devuelve a los elegidos a su luz, a los rèprobos les quita su luz. La luz del soberbio es la gloria de esta vida; luz que se le arrebata en el momento en que la muerte del cuerpo lo conduce a la tiniebla de sus pensamientos. Allí entonces se quebrará el brazo altanero, pues la arrogancia del corazón, arrebatada con violencia contra el orden de la naturaleza, se disipa con el peso de la justicia divina que la oprime, para que el orgullo perverso de un tiempo efímero sepa que, por el peso del juicio, ha fracasado para siempre. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 29, 10, 21-11, 22.

38, 34-35    ¿Puedes levantar tu voz hasta las nubes?

EL ARTE PATERNO DE DIOS. Hasta este momento, Dios divide las realidades celestes: una mediante las que nos castiga, otras por las que nos beneficia. Fíjate también cómo responden los relámpagos, y no porque los relámpagos lo deseen. Ahora bien, lo que pretende decir es que todas las criaturas, como si fueran seres vivientes, prestan oído a Dios. Cada vez que quieren mostrar la diversidad de su formación, Dios habla de "engendrar" y de "seno materno"; por el contrario, cada vez que pretende mostrar su docilidad y su perfección, los representa como mostrando oído a su llamada. ¿Por qué Dios se ha presentado no sólo como un artesano, sino también como un padre? Porque el arte que preside en la naturaleza es superior a cualquier arte manual, pues es divino, por así decirlo. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 38, 35a-b.

38, 36    ¿Quién da al ibis sabiduría?

LA SABIDURÍA PROVIENE DE DIOS. Las palabras "¿quién da al ibis sabiduría?" significan: ¿Quién, [si no Dios], ha puesto de forma secreta la sabiduría de la razón en las almas de los hombres? ISO'DAD DE MERW, Comentario al libro de Job, 38, 36.
38, 37-38.

38, 39-41    ¿Sacias el hambre de los leoncillos?

LA PERFECTA PROVIDENCIA DE DIOS. "¿Y cazas tú la comida para los leones, y sacias a las serpientes?  Pues se acurrucan medrosas en sus escondrijos y acechan en los matorrales." Porque yo no sólo preparé pan para los hombres y pasto para los vivientes que le ayudan, sino también carne para los carnívoros y el adecuado alimento para los reptiles, pues no vacilé al crearlos ni lo consideré indigno de mi providencia, pero también infundí en ellos temor, para que no maltrataran por maldad a los otros seres. JULIANO ARRIANO, Comentario sobre Job, 38, 39, 40.  




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, pp. 246-254
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez