Es falso afirmar que la justicia es imposible



1Elihú continuó diciendo: 2"¿Te parece juicioso todo esto, y que digas: "Mi justificación está ante Dios"?, 3y que añadas: "¿Qué te importa a Ti?, y ¿qué ganas Tú con mi pecado?".
4Pues te voy a dar una respuesta cumplida a ti y a tus amigos contigo.
5Mira al cielo y observa, contempla las nubes, mucho más altas que tú.
6Si pecas, ¿qué mal causas a Dios? Si multiplicas tus delitos, ¿qué daño le haces?
7Y, si eres justo, ¿qué le aportas?, ¿qué puede recibir de tus manos?
8A un hombre, como tú, le afecta tu maldad, al ser humano, tu justicia". (Job 35, 1-8)

35, 1-2    ¿Te parece juicioso todo esto?

LA RETÓRICA DE ELIHÚ NO HACE JUSTICIA A JOB. Elihú continuó diciendo: "Todo el que habla mucho desea siempre empezar de nuevo su intervención, para dejar atónitos a los que le oyen cuando vuelve a conversar y así estén atentos en silencio, sobretodo si esperan oír alguna novedad". Así actúa Elihú, que acaba una cosa y comienza otra sin parar, para que la locuacidad irreprimible tenga continuidad con comienzos siempre repetidos. Continúa [el texto]: "¿Y te parece juicioso todo esto, y que digas: "Mi justificación está ante Dios"? Todo el que lee el realto de la historia reconoce que el bienaventurado Job no dijo: "Mi justificación está ante Dios", sino: "Proponga equidad contra mí y saldrá victorioso mi juicio". Es decir, que al considerar su vida y sin saber la causa de su castigo, como ya se ha dicho tantas veces, Job piensa que el castigo le viene para borrar sus pecados y no para aumentar sus méritos; y por esta razón confiesa que su juicio será victorioso, porque no se encuentra en él culpa por la que deba ser castigado. Es lo que por él dice el Señor al diablo: "Me provocaste contra él para afligirle sin razón". Entonces, ¿qué pecado cometió al hablar así quien acepta con esas palabras la misteriosa disposición divina sobre él, incluso sin conocerla? ¿O cuál es el obstáculo, si nuestras palabras difieren en apariencia de la rectitud de la verdad en el juicio humano, si en el fondo del corazón coinciden con ella? Los oídos de los hombres juzgan que nuestras palabras son tal y como suenan; el juicio divino, sin embargo, las valora tal y como salen de dentro. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 26, 9, 14-10, 15.

35, 3-4    ¿Qué ganas Tú con mi pecado?

UNA RESPUESTA A LAS FALSAS OPINIONES DE JOB. "Has dicho que no te gusta lo que es virtuoso". Elihú dice que el santo Job tenía una opinión equivocada sobre Dios, y que estas palabras deben deducirse de sus reflexiones, pues Dios es ofendido por este hecho, es decir que Job se atribuya a sí mismo los errores de otros. "¿Qué ganas Tú con mi pecado?". Esta idea es todavía más evidente en otro pasaje: "¿Qué me aprovechó el no haber pecado?". Es decir, ¿qué más habría de sufrir por la iniquidad de mis acciones, si he recibido tales desventuras después de mi dedicación a la virtud? "Pues te voy a dar respuesta cumplida a ti y a tus amigos". Como tus amigos te han enseñado a estar de acuerdo con una opinión equivocada sobre los juicios de Dios, de forma que has llegado a pensar que eres justo, mientras que Dios sería injusto, ahora voy a responder para rebatirte a ti y a ellos. JULIANO DE ECLANA, Explicación al libro de Job, 35, 3-4.

35, 5    Mira al cielo y observa

ELIHÚ SUBRAYA LA NADA DE JOB ANTE DIOS. La misma inmensidad de la infinita separación [entre Dios y la humanidad] puede enseñarte que ni Dios puede ser herido por tus malas acciones, ni ser beneficiado por tus buenas acciones. "Mira al cielo y observa, contempla las nubes, mucho más altas que tú". Por el testimonio de la divina Providencia quiere acusarle de una acción culpable, porque ha dicho que deseó tener una prueba con Dios al mismo nivel, y luego se lo aplicó a sí mismo para probar la eminencia de los trabajos y beneficios [de Dios]. JULIANO DE ECLANA, Explicación al libro de Dios, 35, 5.

35, 6-7    Si pecas, ¿qué mal causas a Dios?

IMPERTURBABILIDAD DE DIOS. [A Dios] no le harás ningún mal ni podrás serle útil, porque Él es justo. Por eso [Job] dijo: "Si yo he pecado, ¿que mal te he hecho?". ¿En qué te dañaría? Y Elihú pregunta: ¿Por qué has dicho eso? ¿Dios tiene en cuenta que tú hayas pecado, como si Él fuera victima de una injusticia o como si sufriera un daño? JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 35, 6.

35, 8    A un hombre... le afecta tu maldad

RAZONES PARA EL CASTIGO DE LOS MALVADOS. Si una persona preguntara ¿por qué juzga Dios al pecador, si su pecado no le perjudica personalmente?, [el autor] adelanta la respuesta y dice: "Porque los hombres gritan bajo la opresión y piden auxilio". No es propio de Dios -viene a decir- castigar a los impíos, [pero lo hace] debido a los oprimidos y desalojados que le gritan para que tome venganza de quienes han tenido que soportar el mal. ISO'DAD DE MERW, Comentario al libro de Job, 35, 8.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, pp. 229-232
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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