Llamada a no despreciar la sabiduría



20La sabiduría pregona en público, alza su voz en las plazas;
21Llama en lo alto de los sitios bulliciosos, a la entrada de las puertas de la ciudad proclama sus dichos:
22"¿Hasta cuándo los ingenuos amaréis vuestra ingenuidad,
los insolentes codiciarán su insolencia, y los necios desatarán el saber ?
23Volveos a mi corrección, que voy a derramar mi espíritu sobre vosotros, y os daré a conocer mis palabras.
24Puesto que llamé y rehusasteis, extendí mi mano y nadie prestó atención,
25despreciasteis todos mis consejos y no quisisteis mi corrección,
26yo me reiré de vuestra desgracia, me burlaré cuando os llegue el terror,
27cuando os llegue el terror como una tromba, vuestra desgracia como una tempestad, y os sobrebenga angustia y opresión".
28Entonces me llamarán y no responderé, me buscarán y no me hallarán,
29Porque detestaron el saber, y no eligieron el temor del Señor.
30No aceptaron mi consejo, desdeñaron todas mis correcciones.
31Por eso comerán el fruto de sus caminos, y se saciarán de sus intrigas.
32Pues la desorientación mata a los ingenuos, y la dejadez pierde a los necios.
33En cambio, quien me escucha vivirá seguro y tranquilo sin temer mal alguno. (Proverbios 1, 20-33) 

1, 20    La sabiduría pregona en público

ES PREFERIBLE ALABAR A LOS MUERTOS, NO A LOS VIVOS. Está escrito: "La sabiduría se da a conocer en la muerte"; es decir, la vida del sabio se elogia al final de la vida. Por eso dice también en otro lugar: "No alabes a nadie antes de la muerte". Y si alguien dijera: Alaba después de la muerte, porque en la alabanza de los vivos lo que se ofrece es una alabanza inútil y se une una nota de adulación al que alaba. No obstante, el alabar a un difunto es inútil por muchas razones; en primer lugar, porque necesariamente toda la gloria se refiere al que hace el agradecimiento, puesto que está ausente quien puedo ser agradado por nuestra alabanza. En segundo lugar, porque únicamente permanece la admiración de la virtud, pues se quita toda sospecha de adulación. Por tanto, la albanza de un difunto que se proclama en la santa asamblea de los fieles está llena de edificación y exenta de jactancia. HILARIO DE ARLÉS, Vida de san Honorato, Prefacio. 

LA SABIDURÍA SE CONFIRMA EN EL MOMENTO DE LA PARTIDA. ¿Dónde se encuentra el mandato: "Quien persevere hasta el final se salvará?". ¿Dónde está el oráculo de la divina palabra: "La sabiduría es celebrada al final de nuestra vida"? Si la sabiduría, enseña el Señor, es provechosa en cualquier momento de nuestra existencia, cualquier hombre debe ser particularmente sabio en el momento de la muerte. No se puede elogiar la sabiduria de quien la ha tenido durante años de su vida y no la confirma con una santa despedida de este mundo: "La sabiduría es celebrada al final de nuestra vida. SALVIANO EL PRESBÍTERO, Contra la avaricia, 4, 1.

1, 23    Os daré a conocer mis palabras

OBEDECER LO QUE DIOS HA DECRETADO. Por tanto, obedezcamos a su santísimo y glorioso nombre huyendo de las amenazas referidas anteriormente por la Sabiduría contra los desobedientes, para que vivamos confiados en su nombre santísimo y grandioso. Aceptad nuestro consejo y no tendréis que arrepentiros. Porque vive Dios y vive el Señor Jesucristo y el Espíritu Santo, la fe y la esperanza de los elegidos: el que con sentimientos de humildad junto a una perseverante moderación, si echarse atrás, obra las sentencias y mandamientos dados por Dios, ése estará colocado y será ilustre entre el número de los salvados por Jesucristo, por medio del cual a Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén. CLEMENTE DE ROMA, Carta a los Corintios, 58, 1-2.  

1, 24-28    Puesto que llamé y rehusasteis

BENÉFICA CORRECCIÓN. La reprensión divina es valiosísima. A este propósito [el Señor] dice también a través de David: "Una generación rebelde y revoltosa, generación de corazón voluble y de espíritu desleal a Dios". "No han guardado la alianza hecha por Dios y han rehusado caminar según su ley". Tales son los motivos de su exasperación, por los que el juez ejerce la justicia contra quienes han rehusado elegir una buena conducta. Los trata con gran dureza para ver si puede detener el impulso que los lleva a la muerte... Él sabe que se convierten por temor y que despreciam su amor por ellos. De ordinario, suele menospreciarse el bien que se tiene constantemente, mientras que se aprecia mucho el recuerdo que aviva el amoroso temor de la justicia. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, El Pedagogo, 1, 85, 4-86, 3.  

DIOS NO RECONOCE A LOS PECADORES. "Entonces me invocarán los impíos y no los oiré; madrugarán a buscarme y no me hallarán". Vedlas: claman que se les abra, e impulsadas por el dolor de su repulsa, una y otra vez llaman al Señor, diciendo: "Señor, Señor, ábrenos". Ofrendan ruegos, mas no son conocidas, porque el Señor entonces abandona como desconocidos a los que no reconoce ahora como suyos por el mérito de la vida. GREGORIO MAGNO, Homilías sobre los Evangelios, 1, 12, 5. 

NO TODA ORACIÓN ES PETICIÓN A DIOS. ¿Cómo se entiende lo que dice la Escritura en muchísimos lugares: "Me invocarán y no los oiré", siendo así que también es cierto "es misericordioso para con todos los que le invocan", sino [entendiendo] que algunos que invocan [en realidad] no le invocan? De éstos, pues, se dice: "No invocaron a Dios". Invocan pero no a Dios. Invocas a lo que amas. Invocas a todo lo que llamas hacia ti; invocas a todo lo que quieres que a ti venga. En efecto, si invocas a Dios para conseguir dinero, heredad, gloria mundana, invocas a estas cosas que intentas conseguir, constituyendo a Dios en ayudador de tus concupiscencias, mas no en oidor de tus deseos. (Según tú), Dios es bueno si da lo que pretendes. Pero qué, si quieres algo malo, ¿no será más misericordioso si te lo niega? En fin,  si no te lo concede, Dios es un mito para ti y dices: ¡Cuánto rogué, rogué sin cesar y no fui oído! ¿Qué pedías? Quizá la muerte de tu enemigo. ¿Y si él pedía la tuya? El que te creó, también le creó a él; eres hombre, lo es él; sin emabargo, Dios es juez, oye a ambos y a ninguno de los dos escucha. Te entristeciste porque no fuiste oído en tu petición contra él; alégrate porque él no fue escuchado en la suya contra ti. AGUSTÍN, Enarraciones sobre los Salmos, 85, 8. 

1, 32    La desorientación mata a los ingenuos

LA RUINA DE LOS SIMPLES Y DE LOS NECIOS QUE RECHAZAN LA SABIDURÍA. Dijo Salomón: "Su aversión matará a los pequeños, y la prosperidad de los necios les perderá". También Pablo amonesta diciendo: "Los que compran, como si no poseyesen, y los que se sirven de este mundo, como si no se sirviesen de él". Está claro que se dice esto para que aquello que tenemos en abundancia lo pongamos a nuestro servicio en la medida en que no nos aparte, por el afán de placer, de los bienes supremos. No ocurra que, aliviando la fatiga de la peregrinación interior, se presenten tales bienes como un refugio para los que estamos en el destierro, y nos alegremos en lo que es transitorio como si fuéramos felices. GREGORIO MAGNO, La regla pastoral, 3, 26.  


 La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 10, pp. 59-63
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general 
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ  

Cuidado con el mal y la violencia




8Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no abandones la enseñanza de tu madre,
9que son diadema de gracia para tu cabeza y collares para tu cuello.
10Hijo mío, si los pecadores intentan seducirte, no te dejes,
11aunque te digan: "Ven con nosotros, vamos a acechar al íntegro, a poner trampas al inocente porque sí;
12nos lo tragaremos vivo, como el seol, entero, como quien baja a la fosa;
13hallaremos toda clase de preciosidades, llenaremos nuestras casas de botín;
14Participa de nuestra suerte, compartiremos la misma bolsa".
15Hijo mío, no hagas camino con ellos, aparta tu pie de su sendero,
16que sus pies corren al mal, se apresuran a derramar sangre.
17Pues en vano se tiende una red a la vista del que tiene alas.
18Pero ellos acechan a su propia sangre, se ponen trampas a sí mismos.
19Ahí llevan las sendas de todos los avariciosos: a quitar la vida de quien la posee. (Proverbios 1, 8-19)

1, 8-9    Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre

PREMIO A LA FIDELIDAD. Si cumples con un corazón fiel la ley de tu padre y observas los mandamientos de tu madre, recibirás una corona de gracias en tu cabeza y un collar de oro en el momento de la resurrección de los justos. Y si peleas de un modo digno de tal corona, serás glorificado en el reino celestial e imperecedero, y serás coronado por Cristo: ningún atleta es coronado si no ha competido con fuerza y legalmente. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario a Proverbios, 1, 9.

1, 11-13    Vamos a cechar al íntegro, a poner trampas al inocente

REFERENCIAS A CRISTO Y A LA IGLESIA. Este discurso de los varones impíos, que leemos en los Proverbios: "Escondamos injustamente en la tierra al varón justo y traguémosle como lo hace el infierno. Borremos su memoria de la tierra y echemos mano a su preciosa heredad", no es tan oscuro como para no poder entenderlo de Cristo y de su Iglesia. Algo semejante puso Jesús en boca de los malos colonos en la parábola evangélica: "He aquí el heredero: venid, matémosle, y será nuestra la heredad". AGUSTÍN, La ciudad de Dios, 17, 20.

1, 16    Sus pies corren hacia el mal

NUESTROS PASOS DEBEN IR TRAS EL EVANGELIO. Bueno es que pies y manos lleguen a la perfección... Los pies, para que no se apresuren a verter sangre y a hacer el mal, sino que estén prontos para el Evangelio y para el galardón de la vocación suprema, para que reciban a Cristo, que lava y purifica los pies. GREGORIO NACIANCENO, Discurso teológico, 40, 39.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 10, pp. 55-58
Obra preparada por
J. Robert Wright
Editor general
Thomas C. Oden
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

Definiciones, objetivos y significado




1Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel,
2para conocer sabiduría e instrucción, entender setencias agudas,
3Adquirir instrucción inteligente, justicia, equidad y rectitud.
4dar astucia a los ingenuos, saber y sagacidad a los jóvenes.
5Escucha el sabio y aumenta su formación, y el inteligente adquiere destreza
6para entender proverbios y máximas, sentencias y enigmas de los sabios.
7El temor del Señor es el principio del saber, los necios desprecian sabiduría e instrucción. 

1, 1-2    Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel

UN ENIGMA PARA DESCIFRAR. Un proverbio es un discurso arcano por medio del cual se significa otra cosa. Así [Salomón] gobernó en Israel para que se conociera la sabiduría y la disciplina. La sabiduría es una ciencia espiritual, sobre las cosas relativas a Dios, que se refiere a lo incorpóreo y al juicio; también incluye la doctrina sobre la providencia, y revela igualmente la teoría ética, la física y la teología. La sabiduría también es el conocimiento de lo físico y de lo espiritual, y del juicio y de la providencia que les atañe. La disciplina es la moderación en los deseos que se hallan en la parte pasible e irracional del alma. Pues bien, quien hace teología conocerá la sabiduría. ORÍGENES, Exposición sobre los Proverbios, 1, 1.

1, 3-4    Adquirir instrucción inteligente

LA SABIDURÍA DE LA VERDADERA JUSTICIA. Al igual que hay un solo verdadero Dios a pesar de que haya muchos otros que, por depender de Aquél, llevan el nombre de "dioses", y que uno solo sea el Hijo unigénito de Dios y los demás se llamen así por adopción, así también una sola es la verdadera justicia, tal como está escrito al principio del libro de los Proverbios; si bien el Señor ama a muchas justicias, así llamadas por tomar parte de aquélla. JERÓNIMO, Tratado sobre los Salmos, Serie segunda, 10.

1, 5    Escucha el sabio y aumenta su formación

EL QUE YA ES SABIO PUEDE CRECER EN DOCTRINA. El que escucha los principios de la sabiduría, a veces, además de los primeros principios por los que ya es sabio, recibe los siguientes, por los que todavía no poseía la sabiduría, y se convierte en más sabio. Por eso se ha dicho: "Escucha el sabio y aumenta su formación". ORÍGENES, Comentario al Ev. de Juan, 32, 15, 172-173.

1, 6    Sentencias y enigmas de los sabios

SENTIDO OCULTO CON UN SIGNIFICADO INDIRECTO. Es reconocido por todos que, en el uso de la Escritura, el nombre de "proverbio" no está destinado a indicar un sentido claro, sino que es usado a propósito de un significado escondido, desde el momento en que el Evangelio llama "proverbio" a las expresiones figuradas y oscuras. Así, si uno quisiese expresar el significado del nombre mediante una definición, el "proverbio" es un modo de hablar que, por medio de otras palabras entendidas en su sentido más inmediato, revela algo escondido en su significado; o es un modo de hablar que no indica directamente la intención del pensamiento, sino que propone su enseñanza indirectamente por medio de un significado ambiguo. GERGORIO DE NISA, Contra Eunomio, 3, 1, 23-24.

1, 7    El temor del Señor es el principio del saber

TEMER A DIOS ES RENUNCIAR AL PECADO. Quien teme al Señor evita el error y dirige sus pasos por el camino de la virtud. Si no se teme a Dios, no se puede renunciar al pecado. AMBROSIO, Exámeron, 1, 4, 12.
 


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 10; pp. 47-55
Obra preparada por
J. Robert Wright
Editor general
Thomas C. Oden
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

El rey mesiánico





1Saldrá un vástago de la cepa de Jesé, y de sus raíces florecerá un retoño. 2Sobre él reposará el Espíritu del Señor, espíritu de sabiduría y de entendimiento, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor. 3Y lo inspirará con el temor del Señor. No juzgará según las pariencias, ni decidirá según los rumores; 4sino que juzgará con justicia a los desvalidos, y decidirá con rectitud a favor de los pobres de la tierra. Golpeará al país con la vara de su boca, y matará al impío con el golpe de sus labios. 5La justicia será el ceñidor de su cintura, y la fe, el ceñidor de sus caderas.
6Entonces el lobo convivirá con el cordero, el leopardo se tumbará con el cabrito, ternero y león joven engordarán juntos, y un niño pequeño los guiará. 7La vaca pacerá con la osa, sus crías se recostarán juntas, y el león, como el buey, comerá paja. 8El niño de pecho jugará junto al agujero del áspid y el destetado meterá su mano en la madriguera de la víbora. 9Nadie hará mal ni causará daño en todo mi monte santo, porque la tierra estará llena del conocimiento del Señor, como las aguas que cubren el mar. (Isaías 11, 1-9)

11, 1    Sadrá un vástago de la cepa de Jesé

LA SEMILLA DE JESÉ. Fue profetizado que Cristo sería engendrado del "fruto del vientre" de David y de la simiente de Salomón, "de la raíz de Jesé". EUSEBIO DE CESAREA, La demostración evangélica, 7, 3, 52.

11, 2-3    Sobre él reposará el Espíritu del Señor

EL ESPÍRITU REPOSA EN ÉL. La Escritura no dice que esas potencias del Espíritu, ahí enumeradas, vinieran sobre Él como si estuviera falto de ellas, sino que habrían de reposar en Él, es decir, terminarían en Él, de forma que en vuestro pueblo no habrá en adelante profetas, como antiguamente los hubo; y esto podéis comprobarlo con vuestros propios ojos. JUSTINO MÁRTIR, Diálogo con Trifón, 87, 3.

REFERENCIAS AL APOCALIPSIS. Un ángel grande y fuerte, según atestigua la Escritura, clama en el cielo: ¿Quién es digno de abrir el libro y de descifrar sus signos? Y nadie podía ni en el cielo ni en la tierra abrirlo y leerlo. Juan llora mucho y se lamenta, que de todas las criaturas racionales nadie se considere digno de abrirlo y examinarlo. Uno de los ancianos lo consuela y le dice: No llores, Juan, he aquí que venció el león de la tribu de Judá, de la raíz de David, para abrir el libro y descifrar los sellos.
¿Cuál es este libro, que nadie es capaz de recibir de la mano del que viene por los siglos, a no ser el que entra sin mancha de pecado y practica la justicia? Poco es que esté sin mancha, poco que sea un cordero, si no hubiera sido degollado, a no ser que hubiese coronado la pueraza de su vida con el testimonio de su pasión, teniendo siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios. No hay duda que son: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y virtud, espíritu de ciencia y piedad y espíritu de temor del Señor. ¿Cuál es este libro? Creo que es el juicio. El Padre no juzga a nadie, todo el juicio se lo entregó al Hijo. PAULO DE OSORIO, Libro apologético contra los pelagianos, 15, 5.

11, 6    El lobo convivirá con el cordero

EL LOBO Y EL CORDERO. El profeta también predice que tipo de personas formarán la Iglesia que habrá de ser establecida. No sólo los hombres honrados, los mansos y los buenos, sino también los violentos, los inhumanos y los que eran como lobos, leones y toros se reunirán en un rebaño, y formarán todos una sola Iglesia. Escucha como el profeta puso de manifiesto la variedad de este rebaño cuando dijo: "Entonces un lobo apacentará con un cordero". De este modo pone de relieve la sencillez de vida de los dirigentes [de la Iglesia]. JUAN CRISÓSTOMO, Demostración contra los paganos, 6, 6.

11, 7    La vaca pacerá con la osa

EL REGALO DEL AGUA. Tanta es la virtud de las aguas que hasta ellas llegan los leones y los corderos, y a ellas se adapta con razón la conocida profecía sobre la santidad de la Iglesia: "Entonces lobos y corderos pastarán juntos, el león y el buey comerán juntos la hierba". No hay por qué extrañarse, pues también en la Iglesia las aguas consiguen que los criminales, una vez purificada su maldad con el agua, se comparen con los inocentes. AMBROSIO, Exámeron, 5, 2, 6.

11, 8    El niño de pecho jugará junto al agujero del áspid

LA MADRIGUERA DE LA VÍBORA. Por suerte, el Creador prometió, por medio de Isaías, que incluso los niños pequeños meterían la mano en el agujero del áspid y en el nido de las víboras, sin recibir daño alguno. Y ciertamente sabemos, salvando la sencillez de las Escrituras, que ni estos mismos animales -los espíritus malignos que en sentido figurado se describen como escorpiones y serpientes- podrán dañar donde se encuentra la fe. Su mismo príncipe es designado por el Creador con el nombre de serpiente, de dragón y de cualquier otro de los más crueles animales. El Creador dio este poder en primer lugar a su Cristo, como dice el salmo noventa en relación a él: "Pisarás el áspid y el basilisco y hollarás al león y al dragón". Y también Isaías dice: "Aquel día el Señor Dios blandirá su espada santa, grande y fuerte", es decir, a su Cristo, "contra aquel dragón, la serpiente grande y tortuosa, y lo matará aquel día". Tertuliano, Contra a Marción, 4, 24, 9-10.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 12; pp. 143-161
Obra preparada por
Steven A. McKinion
Editor general
Thomas C. Oden
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

Job se arrepiente ante Dios




1Job respondió al Señor diciendo: 2"Comprendo que lo puedes todo, que ningún proyecto te resulta inalcanzable.
3"¿Quién es éste que sin sentido empaña mis designios?". Cierto, he querido explicar sin comprender las maravillas que me superan y que ignoro.
4"Escúchame, pues, que voy a hablarte, Yo te preguntaré y tú me instruirás".
5Sólo de oídas sabía de ti, pero ahora te han visto mis ojos.
6Por eso me arrepiento, y hago penitencia sobre el polvo y la ceniza. (Job 42, 1-6)

42, 4-5    Escúchame, que voy a hablarte

LOS SENTIDOS HUMANOS. Nuestro escuchar es poner la oreja al sonido que viene de otro lugar, mas, al contrario, el escuchar en Dios, dentro del cual están todas las cosas, es propiamente recibir debajo de sí mismo los deseos que surgen desde nosotros. Así que, el hablar nuestro a Dios, que conoce los corazones de los que callan, no es manifestar lo que sentimos con voces de la garganta, sino prepararle los deseos que dirigimos hacia Él. Y ya, que cuando alguno pregunta, es para aprender lo que ignora, hay que saber que preguntar a Dios es reconocerse como ignorante ante su acatamiento. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 35, 3, 4.

42, 6    Hago penitencia sobre el polvo y la ceniza

JOB SE JUSTIFICA CUANDO SE CONDENA A SÍ MISMO. Dios le ha dicho con claridad: "¿Piensas que mi intervención ha tenido otro objetivo que el de demostrar que tú eres justo?". Era -viene a decir- para hacerte hablar como lo vienes haciendo, y no para condenarte. Se trata de una justificación de todo lo anterior. En efecto, todavía no le ha liberado de su prueba cuando él habla de esa manera, pero se encuentra todavía entre tormentos cuando realiza su retractación. Yo no actúo así en cada caso, viene a decir. Trata de presentar la justificación de Dios respecto a lo anterior. Precisamente porque no era digno. Y ¿qué es lo que hace entonces Dios? Cuando [Job] se condena a sí mismo, es entonces cuando [Dios] lo justifica. Y ¿qué dice Dios? Dice a los amigos [de Job] que deben expiar su falta, y llama continuamente a Job su servidor. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 42, 6.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, pp. 272-273
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

El poder de Dios domina al Leviatán y a todas las criaturas




25¿Puedes pescar al Leviatán con el anzuelo y sujetar su lengua con un cordel?
26¿Puedes pasar por su nariz un junco, y taladrar sus fauces con un gancho?
27¿Se dirigirá a ti con insistentes súplicas, o te hablará palabras tiernas? 
28¿Entablará un pacto contigo? ¿Lo tomarás como esclavo para siempre?
29¿Jugarás con él como con un pájaro, y lo atarás para dárselo a tus niñas?
30¿Lo subastarán los compañeros de pesca, se lo repartirán los mercaderes?
31¿Acribillarás con dardos su piel, o su cabeza con un arpón?
32Pon tu manos sobre él, y, al recordar la pelea, no lo repetirás.
41(1)Su esperanza es engañosa, con sólo verlo, queda uno destrozado. 
2Nadie es tan audaz que vaya a despertarlo. ¿Quién puede resistir ante él?
3¿Quién le atacó y quedó a salvo? ¿Quién bajo los cielos?
4No ocultaré cómo son sus miembros, hablaré de su vigor inigualable.
5¿Quién ha bierto la piel que reviste su vientre? ¿Quién ha perforado su doble coraza?
6Las puertas de su boca, ¿quién ha podido abrirlas? En torno a sus dientes reina el terror.
7Su dorso es como hileras de escudos trabados y sellados; 8tan unidos uno con otro, que ni el aire pasa entre ellos; 9están pegados entre sí, tan compactos, que no se pueden separar. 
10Su estornudo irradia luz, sus ojos, como los párpados de la aurora.
11De su boca brotan llamaradas, chispas de fuego se escapan; 12de sus fauces salen humaredas como de un caldero atizado que hierve; 13su aliento enciende carbones, su boca lanza centellas.
14En su cuello reside su fuerza, ante él aumenta el terror.
15Lo más blando de su carne es compacto, firmemente endurecido e inmóvil.
16Su corazón es duro como piedra, duro como piedra de molino.
17Cuando se yergue, se amedrentan los valientes, retroceden por el terror a ser heridos.
18Si alcanza a uno, de nada le sirve la espada ni la lanza, ni el dardo ni la flecha; 19para él el hierro es como paja, y el bronce como madera carcomida.
20No le hace huir el disparo del arco, pajas le resultan las piedras de la honda; 21como estopa le parece la maza que le arrojan y se burla del silbido de los dardos.
22Las escamas afiladas de su vientre son un trillo que deja su marca en el lodo.
23Hace hervir el abismo como una caldera, pone el mar como olla de perfumes.
24Tras de sí produce una estela luminosa, y el abismo aparece encanecido.
25No hay otro igual sobre la tierra, creado para no tener a nadie miedo.
26A los más arrogantes planta cara, es el rey de los animales más feroces". (Job 40, 25-41, 26)

40, 26    ¿Puedes... taladrar sus fauces con un gancho?

PODER DE DIOS SOBRE EL DEMONIO. Lo mismo que por las "narices" son figuradas las acechanzas, así por "el anillo" se entiende la omnipotencia de la virtud divina. La cual, con orden maravilloso, cercando las asechanzas del enemigo antiguo, las detiene cuando no permite que sus tentaciones nos aprehendan. Es así que el anillo se le pone en las narices cuando, cercada por la fortaleza de la protección soberana, su sagacidad es detenida para que no prevalezca contra los hombres, cuando los argumentos de su perdición lo demandan de manera oculta... "¿Por ventura pones cerco en sus narices?"... Así pues, el Señor horada con el anillo la mandíbula de este Leviatán, porque con la potencia de su misericordia inefable de tal manera resiste la malicia del enemigo antiguo, que algunas veces incluso le hace perder a los que ya tiene cautivos, entonces caen de la boca de Leviatán los que después de las culpas cometidas vuelven a la inocencia. ¿Quién se escaparía de su mandíbula, arrebatado una vez de su boca, si el Señor no la horadase? ¿Por ventura no tuvo en su boca al bienaventurado Pedro, cuando negó, o no tuvo a David en su boca cuando se metió en tanta torpeza de lujuria? Pero cuando los dos volvieron a la vida por la penitencia, entonces este Leviatán los perdió como por los agujeros de su mandíbula. Por allí fueron sacados de su boca los que después de cometer tanta maldad, por la penitencia se volvieron a Dios. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 33, 11, 21-22, 22.

40, 29-30    ¿Jugarás con él como con un pajáro?

LOS DISFRACES DEL DIABLO. ¿Por qué nuestro adversario es llamado primero Behemot, después Leviatán y ahora en el esacarnio de su perdición es denominado pajáro y comparado a él? Behemot, como ya hemos dicho, quiere decir "bestia", un cuadrúpedo que come hierba como un buey. Leviatán, en cuanto que puede ser apresado con anzuelo, sin duda es como la serpiente de mar. Pero aquí es comparado a un pájaro, cuando se dice: "¿Por ventura le escarnecerás así como al pájaro?". Así pues, debemos ver por qué es llamado bestia, por qué dragón y por qué pájaro. Estos nombres los reconocemos en seguida si escudriñamos útilmente la astucia de sus engaños. [El diablo] descendió del cielo a la tierra, y no se puede levantar ya con ninguna esperanza hacia las cosas celestiales. Es animal irracional cuadrúpedo por la locura de sus torpes acciones; es dragón por la malicia con la que causa daño; es pájaro, por la ligereza de su naturaleza sutil. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 33, 15, 30.

41, 5    ¿Quién ha perforado su doble coraza?

PALABRAS ENGAÑOSAS DEL DIABLO. Este Leviatán tienta de una manera a las almas religiosas de los hombres y de otra a las mundanas. Porque a los malos les pone delante los males que desean, y, acechando de forma secreta a los buenos, los engaña bajo una apariencia de santidad. A los unos como a familiares suyos se les muestra manifiestamente malo; a los otros, como a extraños, se encubre bajo una forma de honestidad, para que los males que públicamente no pueden introducir en ellos, encubiertos debajo de la cobertura de buenas obras, los persuada. Por eso, cuando sus miembros no pueden engañar con manifiesta maldad, toman hábitos de buenas obras y, aunque en efecto se demuestran malos, con el marchamo de santidad se fingen buenos. Pues, si los malos abiertamente fuesen inicuos, no podrían ser recibidos por los buenos; pero toman algo de la apariencia de los buenos, para que, viendo en ellos la forma de los buenos varones que aman, tomen en ella mezclada la ponzoña que aborrecen...
Yo discuto las palabras de exhortación [del diablo] a las almas discretas de los escogidos, y manifiesto que sus palabras no son así como suenan, pues parece que es bueno lo que prometen, pero conducen a un mal fin. Por tanto, entrar en medio de su boca es penetrar las palabras de su astucia, de manera que no se tenga en cuenta lo que suena sino lo que hay que entender. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 33, 24, 44-25, 45.

41, 6    Las puertas de su boca, ¿quién ha podido abrirlas?

EL DIABLO LLEVA MÁSCARAS. Para entender lo que se está diciendo, utilicemos el ejemplo de las máscaras que se ponen [los actores] para no aparecer como son, sino como quieren ser vistos. Generalmente se ponen caretas los que simulan alguna persona en la escena, alguna vez de jefes, otras veces de reyes, incluso de mujeres. El propio rostro es ocultado; no aparecen como son, sino como quieren ser vistos. Así es el dragón. Nunca enseña su rostro, sino que se pone una careta, usándola para engañar a los hombres. Este enemigo tiene muchas caretas y para cada vicio asume la careta de una virtud. Y un poco después continúa: "¿Quién podrá refutar la máscara que se pone? ¿Quien podrá descubrirla y mostrar el dragón que está dentro?" Así es también el resto de sus discípulos, que "vienen a vosotros con vestiduras de oveja, pero por dentro son lobos rapaces". ORÍGENES, Homilías sobre Job, 28, 95.

41, 11-13    De su boca brotan llamaradas

LOS ASTUTOS ARDIDES DEL DIABLO. Según otra interpretación, el estornudo purifica el cerebro. Por tanto, [como el demonio] se transfigura en luz, pretende también ser capaz de purificar. Es así que los magos tienen ciertos ritos de purificación llenos de insensatez e impureza, y pretenden detentar el poder de la luz, pero todos son impuros. OLIMPIODORO, Comentarios al libro de Job, 41, 9.

41, 14b-18    Ante él aumenta el terror

LA PURIFICACIÓN DE LAS ALMAS. "Cuando sea expulsado, temerán los ángeles, y serán purificados llenos de temor". Esto se puede referir a los primeros tiempos. Cuán gran mal es la soberbia ya lo pudieron describir los santos ángeles cuando el tirano soberbio fue arrojado del cielo, y cuando permanecieron fieles a la verdad que él había abandonado... Por lo tanto, una vez expulsado el diablo, el que los ángeles teman y sean purificados llenos de temor, no se ha de entender como que se hayan de arrepentir en el futuro para librarse del pecado de soberbia... Pienso que hay que sobrentender aquí a quienes, habiendo llegado a la cercanía de los ángeles, serán purificados llenos de temor, como nuevos ángeles, una vez condenado el diablo. FELIPE EL PRESBÍTERO, Comentario al libro de Job, 41.

41, 25-26    Es el rey de los animales más feroces

ALUSIONES ALEGÓRICAS A LA INIQUIDAD ESPIRITUAL. Ésta es la verdadera descripción de la bestia de acuerdo con la certeza de la historia. Y no se debe dudar de su gran tamaño, dado el poder del Creador. Sin embargo, [estas palabras] está dirigidas también para una más alta intelección, de tal manera que por medio de ellas creamos también que existe otro significado: que la iniquidad espiritual puede ser percibida más fácilmente a través de la imagen de los cuerpos. Como estas [bestias] pueden matar el cuerpo, así también pueden destruir la moralidad humana, y como el pecado de orgullo debe ser imputado a ellas, así también debe ser castigado. JULIANO DE ECLANA, Explicación del libro de Job, 41, 25.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7; pp. 265-272
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

Dios invita a Job a observar su poder


1El Señor interpeló a Job diciendo: 2"¿Querrá disputar todavía el censor con el Omnipotente? El que critica a Dios, ¿querrá replicar?".
3Entonces Job respondió al Señor diciendo: 4"He hablado con ligereza, ¿qué podría replicar? Me taparé la boca con la mano. 5He hablado una vez y no responderé de nuevo, dos veces y no añadiré más".
6Pero el Señor respondió a Job desde el torbellino diciendo: 7"Cíñete la cintura como un hombre, Yo te preguntaré y tú me instruirás.
8¿Es que vas a anular mi derecho? ¿Vas a condenarme para quedar tú justificado?
9¿Tienes tú un brazo como el de Dios? ¿Puedes tronar con una voz como la suya?
10Rodéate de esplendor y de grandeza, vístete de gloria y majestad.
11Derrama la explosión de tu cólera, mira al arrogante y humíllalo; 12mira al soberbio y derríbalo, y aplasta a los malvados en su sitio. 13Húndelos juntos en el polvo, enciérralos en la caverna.
14Entonces yo también te alabaré porque tu diestra te ha dado la victoria. (Job 40, 1-14)


40, 1-2     El que critica a Dios, ¿querrá replicar?

UNA INVITACIÓN A LA HUMILDAD. Bien sabemos que apaga la vista de su corazón por las tinieblas de la soberbia el que, diciendo cosas buenas, menosprecia considerar las mejores; y, por el contrario, de gran rayo de humildad alumbra sus obras el que más sutilmente piensa los bienes de los otros; porque, cuando ve que los otros hacen cosas que él ha hecho, reprime la elevación de la soberbia que dentro de sí se esfuerza en levantar de la singularidad de los bienes. Y de ahí que, por voz divina, se diga a Elías, que pensaba que estaba solo: "Dejé para mí siete mil varones que no encorvaron sus rodillas ante Baal". Para que cuando conociese que no había quedado él solo, pudiese evitar la gloria de la soberbia que de la singularidad se le podía levantar. Así que el bienaventurado Job no es reprimido por haber hecho alguna cosa mala, sino por haber aprendido de las buenas acciones ajenas; para que cuando considerara que era semejante a los demás, se sometiera humildemente a aquel que de manera singular es Soberano. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 31, 53, 107.

40, 6-8    Yo te preguntaré

LA FINALIDAD DE LAS PRUEBAS DE JOB. Puede que [Job] hable de su intervención actual: No digo estas cosas para condenarte, sino para indicar que tú eres justo; o bien pretenda hablar de su prueba, llamando intervención a su asentimiento, es decir, no pienses que lo he ordenado por ninguna razón. En verdad, no ha dicho "para que tú seas justo", sino porque tú has aparecido justo", como lo eras en efecto, con la finalidad de que enseñes a los demás [a ser justos]. Finalmente, puede que desee hablar de su intervención actual, es decir: Si he dicho estas cosas es para que tú, conforme a lo que he manifestado, aparezcas justo, no para condenarte. A continuación, de nuevo, le pone su propia fuerza y su odio a los pecadores, porque no sólo soy fuerte -dice- sino que actúo y uso de mi fuerza contra los pecadores. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 40, 8.

40, 10-11    Derrama la explosión de tú cólera

LA PEQUEÑEZ DE LA NATURALEZA HUMANA. El trueno y todo lo demás que existe no es para impresionar, sino para dar a conocer a Dios. Fíjate con cuantos argumentos trata de convencerle de la pequeñez de su naturaleza; y no le dice simplemente "tú eres pequeño", sino: "Yo soy grande", y tú no puedes nada de lo que yo hago. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 40, 11-12.

40, 12-14    Aplasta a los malvados en su sitio

PALABRAS PRONUNCIADAS CON CARIÑO. Estas palabras no están dichas con ánimo ofendido sino con afecto diligente, de modo que puedan servirle para su consuelo e instrucción, y pueda entender que realizar semejante gran juicio está por encima de sus fuerzas. "Entonces Yo también te alabaré porque tu diestra te ha dado la victoria". Si puedes jugar el papel de semejante juez, como he descrito en mi discurso, evidentemente no necesitas de ninguna ayuda. JULIANO DE ECLANA, Explicación al libro de Job, 40, 15.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7; pp. 259-262
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez  

Pruebas de la ignorancia de Job




1"¿Conoces cuándo paren los rebecos? ¿Has observado el parto de las ciervas?  
2¿Has contado sus meses de gestación? ¿Conoces el momento de su parto? 
3Se encorvan, hacen salir a sus crías, depositan sus camadas; 4sus cachorros se hacen fuertes y crecen en el campo, se van y ya no vuelven a ellas.
5¿Quién puso en libertad al onagro, y quién desató al asno salvaje?
6Le he dado la estepa por casa, y la tierra salitrosa por morada; 7se ríe del bullicio de la ciudad, no oye los gritos del arriero; 8Explora las montañas donde está su pasto y anda buscando cualquier mata verde.
9¿Querrá servirte el toro salvaje?, ¿le harás dormir junto al pesebre?
10¿Podrás uncirlo junto a los surcos para que labre los valles tras de ti?
11¿Te fiarás de él por ser muy fuerte?, ¿le confiarás tus tareas?
12¿Estás seguro que volverá para amontonar el grano en la era?
13El ala del avestruz gozosamente se agita con plumas firmes como de cigüeña; 14pero abandona sus huevos en el suelo y deja que se incuben en la arena.
15Olvida que unos pies pueden pisarlos o una bestia salvaje aplastarlos; 16es dura con sus crías como si no fuesen suyas, sin importarle sus vanos esfuerzos.
17Porque Dios le ha negado sabiduría, no le ha dado inteligencia; 18pero cuando se yergue batiendo las alas, se ríe del caballo y su jinete.
19¿Has dotado tú de fortaleza al caballo, revistes su cuello de crines?
20¿Le haces brincar como langosta? ¡Su fiero relincho espanta!
21Piafa en el valle, exulta con brío, sale al encuentro de las armas; 22se ríe del miedo, no se asusta, ni se echa atrás ante la espada.
23Sobre él resuena la aljaba, la lanza fulgurante y los dardos; 24con furia y estrépito devora la distancia, y apenas se contiene al sonar de la trompeta; 25a cada toque de trompeta responde: "¡Ah...!", desde lejos olfatea la batalla, el grito de los jefes, el alarido de guerra.
26¿Consigue tu pericia que vuele el gavilán extendiendo sus alas hacia el sur?
27¿Se remonta el águila por orden tuya para poner su nido en lo más alto?
28En la roca fija su morada y reposa en el picacho de la roca más inaccesible; 29desde allí acecha su presa, sus ojos otean desde lejos; 30sus polluelos sorben la sangre, donde hay cadáveres, allí se posa". (Job 39, 1-30)

39, 1-4    ¿Conoces cuándo paren los rebecos?

PROVIDENCIA NATURAL. Muy bien ha dicho: "Conoces"... En efecto, la huida, el temor y la ansiedad son habituales en esta clase de animales, que no cesan de saltar y correr; por eso pregunta ¿cómo no abortarlos y cómo llevar a término su nacimiento? "¿Has contado los meses completos de su gestación? ¿Has pensado en sus dolores? ¿Has levantado a sus cría por encima del temor?". En efecto, este animal es miedoso; ¿cómo pueden sus crías, que no cuentan con la velocidad de sus piernas, librarse del temor? ¿Quién vela por ellas? Ya ves que la naturaleza no les abandona: ni el león domina con su fuerza, ni la cierva es abandonada. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 39, 1b-3b.

39, 9-12    ¿Querrá servirte el toro salvaje?

SIGNIFICADO SIMBÓLICO DEL UNICORNIO. "¿Querrá acaso servirte el unicornio?". Este animal, según se cuenta, es similar al buey, se haya en las regiones meridionales y está dotado de un sólo cuerno. En el unicornio se haya representado de manera encubierta quienquiera que no se encuentre sometido a la esclavitud del mundo. Se dice que está provisto de un sólo cuerno porque para el justo sólo existe una única verdad. Una vez más, el alma humana es comparada con el unicornio, y se la debe definir como dotada de un sólo cuerno siempre que sea guiada hacia arriba con un sólo movimiento. Además, se cuenta que el unicornio no puede ser atrapado, dada su extrema fuerza y peligrosidad. Sin embargo, la cazadora virgen puede derrotarlo, después de que el placer de la belleza lo haya capturado. Del mismo modo, el alma queda atrapada por las cosas que ama. EFRÉN DE NISIBI, Comentarios al libro de Job, 39, 9.

39, 13-18    El ala del avestruz

DESCRIPCIÓN ALEGÓRICA DEL HIPÓCRITA. Aquel que no infunde el don de la caridad lo mira como a un extraño, aunque sea él quien engendró a su prójimo para Dios; así son en realidad todos los hipócritas, cuya mente se hace insensible por dentro, mientras apetece ardientemente y de continuo las cosas exteriores; en todo lo que hacen, mientras buscan siempre lo suyo, con el prójimo no tienen sentimiento de caridad que lo compadezca... Estas entrañas de caridad los hipócritas las desconocen, pues el egoísmo -por su falta de afecto- endurece interiormente su mente todo lo que se desparrama en las cosas exteriores; una tibieza insensible lo hiela por dentro, porque por fuera un amor reprobable le quita el vigor; y no es capaz de mirarse a sí misma porque aborrece pensar en sí. Y no puede pensar en sí porque no está concentrada en sí misma. Tampoco tiene fuerza suficiente para concentrase en sí misma porque, todo lo que arrastra la concupiscencia, eso lo borra la imagen de sí misma; y yace postrada desparramada en las cosas más bajas, que juntas, si quisiera, la levantarían bien alta...
"Porque Dios le ha negado la sabiduría, no la ha dado inteligencia". Aunque "privar" no es lo mismo que "no dar", lo repite y añade: no dio, privó lo que antes había dado. Como si dijera lo que he dicho: privó, significa no que injustamente le negara la sabiduría, sino que por justicia no se la dio. También del Faraón se dice que el Señor le endureció el corazón, no porque él lo endureciera, sino porque era lo que exigían sus obras, y no lo ablandó con algún sentimiento de temor infundido de arriba. Y ahora el hipócrita, que se finge santo, que se esconde bajo la imagen de buena conducta, goza de la paz de la santa Iglesia, y por eso se reviste ante nuestros ojos de una apariencia de religión. Pero como surja una prueba contra la fe, al instante la mente rabiosa del lobo se despoja del disfraz de piel de oveja, y demuestra persiguiéndolos hasta que punto ejerce su crueldad contra los buenos. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 31, 12, 17-14, 26.

39, 19-25    ¿Has dotado tú de fortaleza al caballo?

UNA ALEGORÍA DE LA LUCHA DEL SER HUMANO CONTRA EL PECADO. Respecto a "la exhortación de los capitanes y el aullido del ejército", los vicios que luchan contra nosotros en competencia invisible y sirven contra nosotros a la soberbia que sobre ellos reina, unos presiden como capitanes y otros siguen como un ejército. Todas las culpas no acceden de la misma manera para ocupar el corazón, pues cuando unas pocas, las mayores, sorprenden al alma distraida, entonce las menores, que son innumerables, se derraman a manadas en ella. La misma reina de los vicios que es la soberbia, cuando cautiva el corazón enteramente vencido, lo entrega inmediatamente a los siete vicios capitales, lo mismo que los capitanes suyos para que destruyan [el alma]. A estos capitanes sigue el ejército, porque de ellos nace sin duda muchedumbres importunas de los vicios. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 31, 45, 87.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7; pp. 254-258
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

Dios interviene y ve que Job es ignorante




1Entonces el Señor respondió a Job desde el seno del torbellino diciendo: 2"¿Quién es éste que enturbia mis designios con palabras sin sentido?
3Cíñete la cintura como un hombre, Yo te preguntaré y tú me instruirás.
4¿Dónde estabas cuando Yo cimentaba la tierra? Explícamelo, si tanto sabes.
5¿Quién fijó sus dimensiones, si lo sabes, o quién extendió sobre ella el cordel?
6¿Sobre qué se apoyan los pilares? ¿Quién asentó su piedra angular, 7cuando cantaban a una las estrellas matutinas y aclamaban todos los ángeles de Dios?
8¿Quién encerró el mar con doble puerta, cuando salía a borbotones del seno materno, 9cuando le puse las nubes por vestido y por pañales la niebla, 10cuando fijé un límite y le puse cerrojos y puertas, 11y le dije: "Hasta aquí llegarás y no más, aquí se romperá la soberbia de tus olas"?
12Desde que existes, ¿has mandado a la mañana, has asignado a la aurora su lugar, 13para que agarrando los bordes de la tierra sacuda de ella a los malvados?
14Ella se transformará como arcilla de un sello y se colorea como un vestido; 15niega la luz a los malvados y se quiebra el brazo altanero.
16¿Has llegado hasta las fuentes del mar, has caminado por el fondo del abismo?
17¿Se te han abierto las puertas de la muerte? ¿Has descubierto las entrañas de las sombras?
18¿Has conocido la extensión de la tierra. Explícamelo, si lo sabes todo.
19¿Por qué camino se llega a la luz?, o ¿dónde está la mansión de las tinieblas?
20Para que las dirijas hasta sus confines y les enseñes el camino de su morada.
21Deberías saberlo. ¡Ya habías nacido y es tan grande el número de tus años!
22¿Has llegado a los depósitos de la nieve? ¿Has descubierto los graneros de granizo, 23que tengo reservado para el tiempo de la angustia, para el día de la lucha y la batalla?
24¿Por qué camino se expande la luz, o se extiende por la tierra el solano?
25¿Quién ha abierto un canal al aguacero, y un camino a la centella y al trueno, 26para que llueva en zonas sin habitantes, en desiertos donde no hay nadie, 27para saturar de agua el yermo desolado y hacer brotar la hierba en la estepa?
28¿Quién es el padre de la lluvia, o quién engendra las gotas del rocío?
29¿De qué vientre nace el hielo? ¿Quién engendra la escarcha del cielo, 30cuando el agua se endurece como roca y la superficie del abismo se congela?
31¿Puedes anudar los lazos de las Pléyades o soltar las cuerdas del Orión?
32¿Haces salir las constelaciones a su tiempo, o guías a la Osa con sus hijos?
33¿Acaso conoces las leyes del cielo, o estableces sus prescripciones en la tierra?
34¿Puedes levantar tu voz hasta las nubes, para que caiga una masa de agua sobre ti?
35¿Mandas los relámpagos y vienen a decirte: "Aquí estamos"?
36¿Quién da al ibis sabiduría, quién concede al gallo inteligencia?
37¿Quién tiene ciencia para contar las nubes y quién vuelca los odres del cielo, 38cuando el polvo forma una masa y los terrones se aglomeran entre sí.
39¿Cazas tú las presas para la leona o sacias el hambre de los leoncillos, 40cuando en sus cubiles se acurrucan o están al acecho en los matorrales?
41¿Quién prepara al cuervo su ración, cuando sus crias gritan hacia Dios, y se inquietan faltos de comida?". (Job 38, 1-41)

38, 3    Yo te preguntaré y tú me instruirás

PALABRAS DE ÁNIMO. Puesto que Job se encontraba abatido por el desfallecimiento, Dios le anima con sus palabras, para que ponga atención a lo que dice, y le introduce su discurso en forma de preguntas, que es la mejor manera de convencer. Principalmente le indica que Él lo hace todo con sabiduría e inteligencia; que era imposible que, haciendo tantas cosas con sabiduría e inteligencia, descuidara a los seres humanos, por quienes lo había hecho todo, incluso aunque ellos fueran unos perversos, como es el caso. Dios le pregunta: ¿Qué dices tú? JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 38, 3.

38, 4-5    Cuando Yo cimentaba la tierra

UNA REFERENCIA ALEGÓRICA A LA IGLESIA. Cuando la Sagrada Escritura habla de los fundamentos, ¿qué otra cosa nos señala sino a los apóstoles? Cuando el Señor les puso al frente de la santa Iglesia, con ellos levantó toda la estructura de la construcción posterior. Por eso el sacerdote debe llevar en el pecho doce piedras cuando entra en el tabernáculo; pues está claro que al ofrecerse nuestro pontífice a sí mismo como sacrificio por nosotros, presentando en el mismo origen predicadores fieles, llevaba doce piedras bajo la cabeza en la parte superior de su cuerpo. Así, los santos apóstoles son piedras en el pecho, el primer adorno que se ve; y los fundamentos, el primer cimiento sólido del edificio que se pone en el suelo. Se entiende que el profeta David dijera al ver que se establecía y edificaba la santa Iglesia en las almas santas de los apóstoles: "En los montes santos están sus cimientos". Y cuando la Sagrada Escritura no dice "fundamentos" en plural, sino "fundamento", en singular, se refiere al Señor, en cuyo poder divino se sostiene la debilidad de nuestros corazones vacilantes. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 25, 5, 14.

38, 6-7    Las estrellas matutinas

SIMBOLISMO DE LOS ASTROS MATUTINOS. "¿Y quién creó a un tiempo las estrellas del alba?", es decir, aquellas estrellas que también surgen y aparecen al atardecer. Pero, en otro sentido, [podemos interpretar] cuando nos referimos a estas estrellas como realidades que se sustraen a nuestros sentidos y escapan a la razón, que su génesis no participa de la naturaleza angélica. Por tanto, decimos que Cristo se haya representado con el término "mañana", y los apóstoles con el de "estrellas"; y los maestros, hijos de los ángeles, son considerados como partícipes de la naturaleza angélica. EFRÉN DE NISIBI, Comentarios al libro de Job, 38,7.

38, 8-9    Encerró el mar con doble puerta

CREACIÓN DEL MAR. El mar es como un niño que sale, después de haber sido formado en el seno materno, y es envuelto en pañales, lo mismo que el mar: después de haber sido traído a la existencia desde la nada, Dios le reune a continuación en el lugar donde se encuentra, le pone unos límites, le rodea y le encierra en el seno de la tierra. ISO'DAD DE MERW, Comentario al libro de Job, 38, 8.

38, 10-11    Le puse cerrojos y puertas

LA AGITACIÓN DEL MAR. [Dios] mantiene [el mar] con seguridad con ciertas barreras y con determinadas disposiciones de docilidad también perfectas, como si le hubiera dado órdenes también precisas. He hablado -dice- y el mar no ha contestado: por tanto esto sucede no sólo cuando nada contrario lo fuerza, sino incluso cuando la violencia de una fuerza desenfrenada lo azota con mucho ímpetu. Si Dios no permite al mar estar calmado y tranquilo, es para que proclame la fuerza de Dios, ya que su naturaleza lucha contra su mandato, pero su mandato es el que domina siempre. Ciertamente, si el agua estuviera en calma, muchas personas atribuirían esa tranquilidad a la naturaleza del agua; pero como el agua está agitada y borbota desde dentro sin poder sobrepasar sus límites, dicha agitación proclama el poder de Dios. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 38, 11.

38, 14-15    Como arcilla de un sello

CASTIGO DEL SOBERBIO. "Ella se transforma como la arcilla de un sello y se colorea como un vestido". No hay duda de que Dios hizo al hombre, al que creó a su imagen y semejanza, como una señal de su poder. Pero volverá al barro porque, aunque por la conversión logre evitar el suplicio eterno, se le condena a la muerte del cuerpo en castigo de lo que cometió con su soberbia. Y así el hombre, formado de barro, con alma racional, adornado con la semejanza de la imagen divina, por haberse engreído en su corazón se olvidó de que estaba formado con ínfimo material. La rigurosa justicia del Creador hizo que el que se sintió soberbio en su alma racional, por la muerte volviera a ser de nuevo tierra, de la que no quiso considerar con humildad que era su origen; y puesto que perdió la semejanza de Dios al pecar, al morir retorna a ser barro y se dice con razón: "Ella se transforma como arcilla de un sello"... Cuál sea la pena especial de los soberbios, lo dice a continuación: "Niega la luz a los malvados y se quiebra el brazo altanero". La muerte corporal que devuelve a los elegidos a su luz, a los rèprobos les quita su luz. La luz del soberbio es la gloria de esta vida; luz que se le arrebata en el momento en que la muerte del cuerpo lo conduce a la tiniebla de sus pensamientos. Allí entonces se quebrará el brazo altanero, pues la arrogancia del corazón, arrebatada con violencia contra el orden de la naturaleza, se disipa con el peso de la justicia divina que la oprime, para que el orgullo perverso de un tiempo efímero sepa que, por el peso del juicio, ha fracasado para siempre. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 29, 10, 21-11, 22.

38, 34-35    ¿Puedes levantar tu voz hasta las nubes?

EL ARTE PATERNO DE DIOS. Hasta este momento, Dios divide las realidades celestes: una mediante las que nos castiga, otras por las que nos beneficia. Fíjate también cómo responden los relámpagos, y no porque los relámpagos lo deseen. Ahora bien, lo que pretende decir es que todas las criaturas, como si fueran seres vivientes, prestan oído a Dios. Cada vez que quieren mostrar la diversidad de su formación, Dios habla de "engendrar" y de "seno materno"; por el contrario, cada vez que pretende mostrar su docilidad y su perfección, los representa como mostrando oído a su llamada. ¿Por qué Dios se ha presentado no sólo como un artesano, sino también como un padre? Porque el arte que preside en la naturaleza es superior a cualquier arte manual, pues es divino, por así decirlo. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 38, 35a-b.

38, 36    ¿Quién da al ibis sabiduría?

LA SABIDURÍA PROVIENE DE DIOS. Las palabras "¿quién da al ibis sabiduría?" significan: ¿Quién, [si no Dios], ha puesto de forma secreta la sabiduría de la razón en las almas de los hombres? ISO'DAD DE MERW, Comentario al libro de Job, 38, 36.
38, 37-38.

38, 39-41    ¿Sacias el hambre de los leoncillos?

LA PERFECTA PROVIDENCIA DE DIOS. "¿Y cazas tú la comida para los leones, y sacias a las serpientes?  Pues se acurrucan medrosas en sus escondrijos y acechan en los matorrales." Porque yo no sólo preparé pan para los hombres y pasto para los vivientes que le ayudan, sino también carne para los carnívoros y el adecuado alimento para los reptiles, pues no vacilé al crearlos ni lo consideré indigno de mi providencia, pero también infundí en ellos temor, para que no maltrataran por maldad a los otros seres. JULIANO ARRIANO, Comentario sobre Job, 38, 39, 40.  




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, pp. 246-254
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez   

Los efectos de la voz de Dios en la naturaleza




1"Por esto se me estremece el corazón a punto de salirse de su sitio.
2Escuchad bien el estrépito de su voz y el ruido que sale de su boca.
3Por todo el cielo lanza su fulgor y su brillo alcanza el extremo de la tierra.
4Tras Él ruge su voz, Dios hace tronar con voz de majestad y no retiene sus rayos cuando se ha escuchado su voz.
5Dios hace tronar con voz maravillosa, hace cosas grandes que no conocemos.
6Manda la nieve: "¡Cae sobre la tierra!", y la lluvia del aguacero: "¡Arrecia!".
7Recluye a todo hombre bajo sello para que todos reconozcan sus obras.
8El animal entra en su guarida y se cobija en sus cubiles.
9De los recintos del sur viene el huracán y de los vientos del norte el frío.
10Al soplo de Dios se forma el hielo y la superficie del agua se congela.
11Él lanza desde el nublado los rayos y las nubes esparcen su fulgor.
12Éstas giran y giran siguiendo sus mandatos para ejecutar en la faz de la tierra todo lo que Él les impone: 13o como castigo severo a su tierra, o como signo de favor, consigue sus objetivos". (Job 37, 1-13)

37, 1    Se me estremece el corazón

EL ASOMBRO DE ELIHÚ. La creación -dice- es efectivamente de Dios; pero cuando yo me percaté de cómo los hombres se perjudican unos a otros, mi corazón se perturbó y apenas si me retuve de admirar, yo también, de una parte su perversidad y de otra su resignación. JULIANO ARRIANO, Comentarios sobre Job, 36, 33b-37, 1.

37, 2-4    El estrépito de su voz

EL TRUENO DEL CASTIGO. [El autor] habla del trueno que se produce en el momento de infligir el castigo a los pecadores; se oye por doquier y todo el que lo oye alaba a Dios. ISO'DAD DE MERW, Comentario al libro de Job, 37, 2.

37, 5-8    Manda a la nieve

LA CREACIÓN NOS INVITA A LA HUMILDAD. Ésta es la razón -afirma- de la grandeza de sus criaturas, la razón del frío y del calor, la causa de la irregualridad de los vientos. ¿Era imposible crear un conjunto armonioso? [Si Dios no lo ha hecho] es para impedir por todos los medios el orgullo y la soberbia de la mente. Se trata de que cualquier persona reconozca su debilidad. "¿Quién puede resistir -dice [la Escritura]- delante de su frialdad?". Todo el universo se ha creado para esta finalidad y para ella existe. En efecto, este [orgullo] es el que principalmente nos ha alejado de la confianza en Dios, por ello es por lo que Dios lo ha organizado todo teniendo en cuenta lo contrario, tanto la creación como la constitución misma del cuerpo y el curso de la vida, de manera que todo existe en el bien de la humildad, para que aprendamos a conducirnos con moderación y reconozcamos nuestra propia debilidad. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 37, 7b.

37, 11    Las nubes esparcen su fulgor

UNA IMAGEN DE LA PREDICACIÓN CRISTIANA. "Él lanza desde el nublado los rayos". ¿Quiénes y cuáles son los elegidos sino el trigo de Dios que hay que almacenar en los graneros del cielo?... Pero este trigo -hasta que llegue a madurar el fruto- aguarda el agua de las nubes para crecer, porque el alma de los buenos se riega con la palabra de los predicadores, para que el tempero de la caridad no se seque con el sol de los deseos carnales...
"Y las nubes esparcen su fulgor". Esparcir las nubes su fulgor es que los santos predicadores difundan de palabra y de obra ejemplos de vida. Pues por mucho que difundan la luz de una verdad interior, no lograrán convertir todos los corazones como desean. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 27, 30. 54-31, 55.

37, 12-13    Todo lo que Él les impone

PALABRAS PROFÉTICAS DE ELIHÚ. Y puesto que obedecen conforme a lo que se les manda, hay que decir justamente: "Siguiendo sus mandatos para ejecutar en la faz de la tierra todo lo que Él les impone". Pues encuentran camino para la predicación tanto más expédito cuanto se dejan conducir a ella no por la propia voluntad, sino por la voluntad que los envía... El Señor, por tanto, conduce a sus nubes bien en una tribu, bien en su tierra o en cualquier otro lugar de su misericordia, donde mande que se encuentren sus nubes. En algún tiempo envió a los predicadores del Antiguo y Nuevo Testamento sólo a la tribu de Judá, y reprobó a casi todo Israel por el mal gobierno de los reyes. Otras veces hizo que también sobre su tierra llovieran estas nubes, porque después de castigarlo con la cautividad volvió a dar la gracia de antes a este mismo pueblo de Israel. Otras veces quiso que brillaran las nubes en un lugar de su misericordia, pues también a los gentiles mostró milagros espléndidos por obra de los predicadores santos, para librar del yugo del error por pura misericordia a los que oprimía la ira de la perfidia congénita.
Pero observa como Elihú, que percibió con el espíritu profético los acontecimientos futuros y dijo muchas cosas sublimes, siendo hombre arrogante lastrado con el peso de su engreimiento, es incapaz de sostener lo que dice. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 27, 34, 58  




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 7, pp. 241-244
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

Los justos designios de Dios en las aflicciones humanas




1Elhú continuó diciendo: 2"Espera un poco y te instruiré, que tengo mucho que decir en favor de Dios. 3Tomaré mi saber desde lejos para dar razón a mi Hacedor.
4En verdad, mis palabras no son falsas, tienes ante ti a un sabio perfecto.
5Dios es grande, no se retracta, es poderoso por la firmeza de corazón.
6No deja vivir al impío y defiende el derecho de los pobres; 7no aparta sus ojos de los justos, los sienta sobre el trono con los reyes y quedan enaltecidos.
8Si son atados con cadenas y aprisionados con lazos de angustia, 9es para descubrirles sus obras y los delitos de su soberbia, 10para abrirles el oído a la advertencia, diciéndoles que se conviertan de la iniquidad.
11Si escuchan y son dóciles terminarán sus días con felicidad, sus años con bienestar.
12Si no escuchan, pasarán la frontera de la muerte y expirarán sin darse cuenta.
13Los de corazón perverso acumulan rencor y no suplican a Dios cuando se sienten encadenados; 14mueren en plena juventud, su vida termina en la adolescencia.
15Dios libra al pobre con su misma pobreza, y le abre el oído con la tribulación.
16También a ti te arrancará de la angustia, tendrás un lugar desahogado, sin aprietos, y serán pingües los alimentos de tu mesa.
17Pero tú has colmado el juicio de los malvados; juicio y justicia caerán sobre ti.
18Cuida de que no te seduzca la abundancia y de que no te desvíe el soborno.
19¿Brota tu súplica al menos en la angustia? ¿O hay sólo un despliegue de fuerza?
20No suspires por la noche para que las gentes cambien de sitio.
21Procura no inclinarte a la maldad, que por eso has experimentado la aflicción. (Job 36, 1-21)

36, 5-7    Dios es grande

LA HUMILDAD ES RECOMPENSADA, LA SOBERBIA ES CONDENADA. Dios no rechaza a los poderosos porque él también es poderoso... También el poder temporal es útil, pues tiene ante Dios el mérito del buen gobierno de la sociedad; pero a veces, por el sólo hecho de estar por encima de los demás, el que ocupa el poder se engríe pensando que él es más. Y cuando todo está supeditado al bien común de los ciudadanos; cuando se pone en ejecución con prontitud la voluntad de las disposiciones dictadas; cuando todos los súbditos alaban al que bien gestiona y nadie critica lo que se ha hecho mal; cuando tantas veces alaban hasta lo que deberían denunciar, halagado el poderoso por los que tiene debajo, se enorgullece de sí mismo; y mientras fuera lo adulan hasta la náusea, por dentro está equivocado. Olvidado de sí se desparrama en las alabanzas que le llegan de fuera, y se cree que es el que le dicen por la calle, no el que debería saber que es por dentro. Desprecia a los súbditos y no reconoce que por naturaleza son igual que él; se cree también que su vida tiene más méritos, y que sobresale de los que supera por su poder; está convencido de que sabe más que nadie, viendo que los aventaja en poder... "No deja vivir al impío y defiende el derecho de los justos". La Sagrada Escritura acostumbra a llamar pobres a los humildes, y en el evangelio se les denomina con el calificativo añadido de "espíritu", cuando dice: "Bienaventurados los pobres de espíritu, porque suyo es el Reino de los Cielos". Y porque las riquezas dan a conocer a los poderosos, son pobres en sí mismos los que no tienen soberbia en su corazón. Llama impíos a quienes bien se apartan de la fe verdadera, bien contradicen con sus malas costumbres lo que fielmente creen...
"No aparta sus ojos de los justos, los sienta sobre el trono de reyes y quedan enaltecidos". Podría pensarse que el Señor aparta sus ojos de los justos, dado que ahora son torturados sin que vengue la crueldad injusta; pero mira a sus siervos tanto más cuanto la maldad del perseguidor que los aflige es injusta. Viendo lo que aquí soportan con humildad, ya está previendo con qué los recompensará en la otra vida su misericordia. Por tanto, "no aparta sus ojos de los justos". Mira que éste gime humildemente y aquél se ensoberbece y triunfa en la iniquidad; éste tiene el corazón contrito y aquél se gloría de su perversión. ¿Quién de éstos está lejos de la mirada divina, el que soportó la injusticia o el que la causó a quienes la padecen? ¿el que mantuvo la gracia divina en la oscuridad de la tristeza o el que con el goce exterior dentro perdió la lumbre de la justicia? Es estupendo el testimonio de la Sagrada Escritura que llama reyes a los santos pues, superando todas las tentaciones de la carne, ora sofocan el apetito de la lujuria, ora moderan las ansias de la avaricia, ora doblegan la soberbia de la gloria, ora vencen la sugestión  del odio, ora extinguen el fuego de la ira. Por lo tanto son reyes, pues han sabido superar con espíritu regio el impulso de sus tetaciones, sin sucumbir a ellas por el consentimiento. Y puesto que pasan de un poder de sumisión al poder de la recompensa, está bien dicho: "Los sienta sobre el trono de los reyes". Por ser reyes de sí mismos, en un tiempo hubieron de experimentar fatigas, pero se sientan perpetuamente en el trono de un reino de elevación interior; y porque aquí no consintieron aceptar dispensas en la maldad, allí se les encarga hacer a otros un juicio digno. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 26, 26, 44-28, 53.

36, 8-10    Abridles el oído a la advertencia

LA MISERICORDIA DE DIOS CON EL ARREPENTIDO. [El Señor] visita a los cautivos esposados y, por su buena disposición para con Él, los suelta de las cadenas y los hace volver de nuevo a su enseñanza. En cambio, cuando los impíos crean hallarse en el colmo de su grandeza, tendrán sus propias obras como recompensa, mientra los justos serán recompensados con las suyas. "Y dijo: Se convertirán de la iniquidad; si escuchan y son dóciles, sus días acabarán en bien y sus años en dicha". Si se convierten y sirven a Dios, ya no recibirán castigo, sino salvación, vida eterna y gloria dichosa. JULIANO ARRIANO, Comentario sobre Job, 36, 5-11.

36, 11-12    Expirarán sin darse cuenta

EL CASTIGO DE LA MALDAD OBSTINADA. "Si escuchan y son dóciles terminarán sus días con felicidad, sus años con bienestar. Si no escuchan, pasarán la frontera de la muerte y expirarán sin darse cuenta". Por felicidad se entiende el obrar rectamente y por bienestar la retribución divina. Por tanto, los que quieren obedecer a los preceptos divinos acaban sus días con felicidad y sus años con bienestar, porque realizan el curso de esta vida con buenas obras, y su consumación es una feliz recompensa. Pero "si no escuchan, pasarán la frontera de la muerte y expirarán sin darse cuenta", pues en la retribución los golpeará la venganza, y al fin verán que la vida ha sido una necedad. Hay algunos que ni siquiera con los tormentos se apartan de las malas costumbres. De éstos dice el profeta: "Los heriste, pero no se dolieron, los destruiste, pero no escarmentaron". Y con la figura de Babilonia se dice de ellos: "Le hemos hecho curas a Babilonia, pero no sana". Y de ellos se dice todavía: "Los dejé sin hijos, dispersé a mi pueblo, pero no se han convertido de sus caminos". Alguna vez con el castigo se vuelven más malos; porque, heridos por el dolor, o se endurecen con contumacia pertinaz, o, lo que es peor, exasperados, encima se precipitan en la blasfemia. Con razón se dice que pasarán la frontera de la muerte y expirarán sin darse cuenta, porque los pecados que con los azotes deberían corregir, con los azotes los aumentan. Y si ya aquí sienten las penas del castigo, allá no evitarán los suplicios de una pena justa. En efecto, la necedad consiste en que la inquidad los encadena de tal modo que ni siquiera el castigo los aparta de pecar. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 26, 57.

36, 13    No suplican a Dios

UNA REFERENCIA RECLIMINATORIA A ELIHÚ. "Los de corazón perverso acumulan rencor y no suplican a Dios cuando se sienten condenados". Da la impresión de que Elihú indirectamente ataca al mismo santo Job con toda claridad, como si estuviese actuando con sagaz indignidad, simulando ser una buena persona. FELIPE EL PRESBÍTERO, Comentarios al libro de Job, 36.

36, 14-15    Su vida termina en la adolescencia

UNA RETRIBUCIÓN JUSTA. "Morirán en la tempestad de su alma, y su vida terminará entre los afeminados". Como había dicho más arriba: "Dios no se abate ante los poderosos", aquí ha dicho rectamente que uno que en su desprecio enciende en sí la ira del vengador, morirá entre los afeminados. Es decir, merece ser privado de toda fuerza [viril] por las desgracias que le ocurran. "Dios librará al pobre de su angustia y revelará su oído en la tribulación". A través de las voces de los hechos mismos les enseñará que no ha olvidado el clamor de los pobres. JULIANO DE ECLANA, Explicación al libro de Job, 36, 14-15.

36, 16     Tendrás un lugar desahogado

UNA DESCRIPCIÓN DEL INFIERNO Y DEL CIELO. "También a ti te arrancará de la angustia, tendrás un lugar deahogado, sin aprietos". Elihú descibe así el infierno, el cual no tiene fondo por su gran capacidad... Y la boca del infierno es apropiadamente llamada "angosta", pues es muy ancha para dejar pasar, pero estreha para dejar salir ya que retiene dentro a los muertos y no les permite volver a la vida... "Y serán pingües los alimentos de tu mesa". Así se refiere a la felicidad y encanto del paraíso. FELIPE EL PRESBÍTERO, Comentarios al libro de Job, 36.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, pp. 234-238
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguuez 

Dios Todopoderoso nunca obra injustamente



1Elihú continuó su discurso diciendo: 2"Escuchad, sabios, mis palabras, prestadme atención, hombres doctos, 3pues el oído distingue las palabras como el paladar saborea los manjares.
4Examinemos nosotros mismos lo que es justo, sepamos entre nosotros lo que es bueno.
5Porque Job ha dicho: "Yo soy justo, pero Dios me niega el derecho. 6Si invoco mi derecho, paso por mentiroso; mi herida es muy grave sin haber pecado".
7¿Qué hombre hay como Job que bebe las burlas como agua, 8que acude en compañía de los que obran mal y camina con los impíos?
9Pues dice: "Nada gana el hombre con buscar la complacencia de Dios".
10Así pues, escuchadme, hombres sensatos. Lejos de Dios la maldad, lejos del Omnipotente la injusticia.
11Pues Dios paga a cada uno según sus obras y lo trata según su conducta.
12En verdad, Dios no obra el mal, el Omnipotente no viola el derecho.
13¿Quién le ha encomendado su tierra, quién ha fundado el mundo entero?
14Si Dios pensara sólo en Él y orientara hacia sí su espíritu y su aliento, 15expiaría toda carne mortal y el hombre volvería al polvo.
16Si tienes inteligencia, escucha esto, presta oído a la voz de mis palabras: 17¿Puede gobernar el que odia el derecho?, o ¿vas a condenar tú al más justo, 18al que puede decir "malvado" al rey e "impíos" a los nobles, 19Al que no tiene preferencias por los príncipes, ni distingue al rico sobre el pobre porque todos son obra de sus manos?
20En un instante mueren; en medio de la noche el pueblo se amotina y desaparecen, eliminando a los tiranos sin esfuerzo.
21Pues los ojos de Dios están en los caminos de los hombres, y observa todos sus pasos.
22No hay tinieblas ni sombras donde los que obran mal pueden esconderse.
23No le asignan un palzo al hombre para que comparezca en juicio ante Dios.
24Destroza a los poderosos sin previo examen, y pone a otros en su lugar.
25Porque conoce sus obras, en una noche los remueve y los destroza.
26Como a impíos los azota a la vista de todos, 27Pues dejaron de ir tras Él, no quisieron entender sus caminos.
28Han hecho que llegara a Dios el clamor del débil, y que escuchara el grito de los pobres.
29Si Dios no interviene, ¿quién podrá condenarlo?; si esconde su rostro, ¿quién podrá percibirlo?
Él está sobre las naciones y sobre los individuos, 30evitando que reine un impío de los que engañan a los pueblos". (Job 34, 1-30)
 
34, 4-6    Job ha dicho: "Yo soy justo"

ELIHÚ TERGIVERSA LAS PALABRAS DE JOB. "Examinemos nosotros mismos lo que es justo, sepamos nosotros lo que es bueno". Es decir, juzguemos antes de condenar a nadie. "Porque Job ha dicho: Yo soy justo". Job no pronunció estas palabras, sino que probó sin ninguna duda que era justo cuando hizo mención del valor de sus virtudes, y Dios ya lo había declarado justo. "Pero Dios me niega el derecho. Si invoco mi derecho paso por mentiroso, mi herida es muy grave sin haber pecado"... Hay que pensar que Job habló lleno de inocencia y conscientemente de la justicia de Dios; en consecuencia, es justo que Dios lo premie. Ciertamente, quien acusa a Dios debe responder también a las palabras de Dios con las que le increpa. FELIPE EL PRESBÍTERO, Comentarios al libro de Job, 34, 7-8.

34, 7-8    ¿Qué hombre hay como Job?

ACUSACIONES DE IMPIEDAD. "¿Qué hombre hay como Job, que bebe las burlas como agua?". [Job es comparado como uno] que reprueba los juicios de Dios y que los desprecia y piensa que debe considerarlos indignos. "Es como el que va en compañía de los que obran mal"; puesto que reprueba los juicios de Dios no se diferencia en nada de quienes son calificados de impíos a causa de sus injustas acciones. JUALIANO DE ECLANA, Explicación al libro de Job, 34, 7-8.

34, 9    "Nada gana el hombre"

UNA INVENCIÓN PARA HALLAR CULPA EN JOB. "Él ha dicho: Nada gana el hombre con buscar la complacencia de Dios". Cualquiera que lea las palabras del bienaventurado Job conocerá que él nunca dijo eso. Más, el que habla para enorgullecerse mostrándose así mismo, ¿qué tiene de extraño que invente en otro lo que trata de reprender? ¿Cómo se acercará a la verdad mediante sus palabras el que por orgullo interior del alma se aparta cada vez más de dicha verdad? GREGORIO MAGNO, Libros morales, 24, 17, 43. 

34, 10-11    Lejos de Dios la maldad

JOB Y ELIHÚ DICEN LA VERDAD. "Escuchadme, hombres sensatos. Lejos de Dios la maldad. Pues Dios paga a cada uno según sus obras". Según las reglas del debate, generalmente es más fácil que ambos [contendientes] mientan que digan la verdad; por eso aquí, como se contradicen, se demuestra que los argumentos de ambos son verdaderos. En efecto, Elihú dice que no puede ser completamente probado que el santo Job quedara convicto de falsedad, y Job afirma que no puede quedar probado que fuese mentiroso. Así pues, el hecho de que Dios recompensa según las obras de cada uno, aunque no en todos, puede ser probado mucha gente. Por otra parte, Job está convencido, mediante testimonios, de que Dios no recompensa [a muchos]. Así, en un sentido es evidente que lo que ambos dicen es verdad: según Elihú [Dios] no recompensa a todos; según Job no recompensa a muchos. JULIANO DE ECLANA, Explicación al libro de Job, 34, 10-11. 

34, 12-13    El Omnipotente no viola el derecho

LA PERFECCIÓN DE LA PROVIDENCIA DE DIOS. El Señor dijo al diablo: "Me has provocado contra él para hacerlo sufrir en vano". Elihú, en cambio, dice: "El Señor no condenará sin razón". Si no lo consideramos con ingenio, esto parece contradecir lo dicho por la Verdad. Por eso no condena sin razón, pero aflige en parte sin razón. ¿No había afligido sin razón a Job en algo, al no borrar la enfermedad, aunque acrecentaba el mérito? Y no puede condenar sin razón, porque la condena, que en última instancia castiga todo lo que éste, quien sea, ha cometido inicuamente, no puede hacerse parcial. "El Omnipotente no viola el derecho", y aunque parezcan menos justos los padecimientos que sufrimos, es claro que se deciden en secreto ponderando discernimiento. Y continúa: "¿Quién le ha encomendado su tierra, quién ha fundado el mundo entero?". Para que sobreentiendas que nadie. En efecto, el mundo lo rige Él, que es quien lo creó, sin necesidad de ayudas extrañas para gobernarlo, como no las necesitó para crearlo. Y se dicen estas cosas para que se vea con claridad que Dios Omnipotente no descuida gobernar por sí mismo su creación; no hay duda que gobierna bien lo que bien creó, ya que no dispone sin providencia lo que hizo con providenecia. Quien hizo que existiesen las cosas que no existían, no abandona lo que ya está hecho. Por tanto, si está presente en el gobierno el que fue autor de la creación, no puede dejar de cuidarnos. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 24, 19, 45-20, 46. 

34, 16-17    ¿Puede gobernar el que odia el derecho?

EL JUICIO DE DIOS NO PUEDE ENTENDERSE HASTA QUE TODO SE HAYA CONSUMADO. ¿Habéis visto? No se ha atrevido a llegar a la conclusión de que él es justo; con una enorme discreción, ha evitado afirmarlo. Nos damos cuenta de la justicia [divina] no sólo al participar del universo, de la creación y de su poder, sino al participar también de su misma naturaleza y de sus acciones. Él odia a los malos y ama a los hombres. No es como nosotros, que nos alejamos del mal no por aversión al pecado, sino por temor al castigo futuro. ¿De dónde procede [ese miedo]? Del hecho de que Él "odia las injusticias y hace perecer a los pecadores". "Él, que es eterno", añade. Elihú tenía razón al hablar también de la eternidad, pues no hay que pedir explicaciones a Dios, cada día, de lo que sucede. Es frecuente que Dios administre una cuestión cuya realización deba extenderse durante largo tiempo. Por eso, no anticipes la conclusión de un hecho, ni trates de comprender el juicio de Dios antes de que se haya cumplido todo, porque no se consigue nada con la precipitación. Por esto precisamente se dice: eterno y justo. Todo lo pasado le sirve de testimonio. ¿Es posible que haya cambiado ahora? JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 34, 12-17.

34, 18-19    No tiene preferencias

LA IMPARCIALIDAD DE DIOS. "Aquel que puede decir 'malvado' a un rey". Estas se refieren a Dios, que es Rey de reyes y gobernantes, y ejerce su poder sobre todo el mundo, de tal modo que ni ricos ni pobres recibirán trato de favor. EFRÉN DE NISIBI, Comentarios al libro de Job, 34, 18-19. 

34, 20    En un instante mueren

CASTIGO Y REDENCIÓN. "Vano les resultará el haber gritado reclamando un hombre, pues se aprovecharon ilegalmente de humildes y faltos de poder". Los que son recibidos por un rey y hablan con más franqueza, más familiaridad y más palabrería de lo necesario, después de experimentar su enfado, se constituyen en suplicantes y vienen a padecer aquello mismo que era objeto de su embajada. Por tanto, de nada les sirvió su petición por culpa de su arrogancia, aunque se sirvieron de franqueza queriendo abrumar a los débiles, y recibieron escarmiento en cabeza propia, por haber abordado al rey de esa manera. JULIANO ARRIANO, Comentario sobre Job, 34, 20. 

34, 27-28    No quisieron entender sus caminos

LA IDOLATRÍA COMO ORIGEN DEL DESPRECIO A DIOS. Los pecadores e impíos luchan contra el bien natural que hay en ellos, como dice el Apóstol: "Porque habiendo conocido a Dios no le glorificaron". Y ¿dónde conocieron a Dios, si no es en la capacidad de pensar y juzgar de su mente? Por lo tanto, cuando despreciaron dar gloria a Dios, actuaron contra su conciencia. Y despreciaron conocer y comprender los mandamientos de Dios, inscritos en sus corazones. Además obraron impía e injustamente contra los hombres hasta el punto de que el clamor de los pobres oprimidos llegó hasta Dios. FELIPE EL PRESBÍTERO, Comentarios al libro de Job, 34. 

34, 29-30    ¿Quién podrá condenarlo?

IMÁGENES DE LA PAZ EN LA IGLESIA Y LA REVELACIÓN DE CRISTO. "Si Dios no interviene, ¿quién podrá condenarlo?". El profeta dice al pueblo: "Orad por la vida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y por la de su hijo Baltasar, para que sus días sobre la tierra duren como los del cielo". Él mismo concede la paz a la Iglesia cuando hay contra ella persecución, o cuando desaparecen los ataques de los herejes y los escándalos. "Si esconde su rostro, ¿quién podrá percibirlo? Él está sobre las naciones y sobre los individuos". Si Él mismo no se hubiera dignado a revelarse al hombre, ¿quién habría podido descubrirlo con sus propias fuerzas o acercarse a su majestad con sus investigaciones? FELIPE EL PRESBÍTERO, Comenatrio al libro de Job, 34.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, pp. 222-227
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

Job manifiesta que su conducta es inocente



1"Había hecho yo un pacto con mis ojos de no prestar atención a las doncellas.
2¿Cuál es el lote que Dios envía desde arriba, o la porción que da el Omnipotente desde el cielo?
3¿No envía la desgracia al malvado y la adversidad a los malechores?
4¿No ve Él mis caminos y lleva cuenta de mis pasos?
5¿He caminado acaso en la mentira, han corrido mis pies hacia el engaño?
6¡Que me pese Dios en la balanza justa y reconozca mi integridad!
7Si mis pasos se han desviado del camino y mi corazón fue tras mis ojos, o alguna mancha se pegó a mis manos, 8que otro consuma lo que yo siembre y mis cultivos sean arrasados.
9Si mi corazón fue seducido por mujer, o he acechado a la puerta de un vecino, 10que mi mujer muela para otro y que otros se encorven sobre ella.
11Pues eso sería una iniquidad, un delito digno de castigo, 12un fuego que devora hasta la perdición y arrasa todas mis cosechas.
13Si he menospreciado el derecho de mi esclavo o de mi esclava cuando entablaban pleito conmigo, 14¿qué podré hacer cuando Dios venga a juzgarme?, ¿qué le responderé cuando me pida cuentas?
15¿No le ha formado en el vientre el que me formó a mí? ¿No nos ha plasmado el mismo en el seno materno?
16Si he rehuido el deseo de los pobres o he dejado que se consumieran los ojos de la viuda; 17si he comido yo solo un bocado sin dejar que el huérfano participara.
18Ya que Dios me ha criado desde niño como un padre y desde el seno de mi madre me ha guiado.
19Si he visto a un indigente sin vestido o a un pobre sin cobertor, 20¿no me han bendecido sus espaldas al entrar en calor con la lana de mis corderos?
21Si he levantado mi mano contra un huérfano cuando me sabía apoyado en la plaza, 22que mi hombro se desprenda de la espalda y mi brazo se desgaje del hombro.
23Porque me horroriza la desgracia que viene de Dios y ante su majestad nada puedo.
24Si he puesto mi confianza en el oro, o he dicho al oro fino: "Tú eres mi seguridad"; 25si me he alegrado por ser copiosa mi hacienda o porque mi mano ha conseguido muchos bienes.
26Si viendo el sol que resplandece o la luna que avanza radiante, 27se ha dejado seducir por ellos mi corazón y les he lanzado besos con mi mano.
28También esto sería delito digno de castigo, pues habría negado al Dios de las alturas.
29¿Es que me alegré del infortunio de quien me odiaba o me regocijé de que le alcanzase el mal?
30Nunca he consentido que mi boca pecara deseándole la muerte en maldiciones.
31¿Acaso no decían las gentes de mi casa: "Quién hay que no se haya saciado de la carne que les da"?
32Nunca ha pasado la noche fuera un forastero, siempre he abierto mi puerta al caminante.
33¿Acaso he ocultado, como hombre, mi delito, escondiendo en mi seno la culpa, 34por temor a la muchedumbre, o porque me espantara el desprecio de los míos, quedándome callado sin atreverme a salir?
35¡Quién me diera que Dios me escuchara! Ésta es mi rúbrica. ¡Que el Omnipotente responda!
El libelo que pudiera escribir mi adversario 36¡ lo cargaré a mis espaldas, o me lo ceñiré como diadema!
37Le daré cuentas del número de mis pasos, me acercaré a Él como un príncipe.
38Si mis tierras gritan contra mí y lloran con ellas los surcos; 39si he comido sus frutos de balde causando la muerte a sus dueños, 40que broten espinos en vez de trigo; y en vez de cebada, malas hierbas".
Aquí terminan las palabras de Job. (Job 31, 1-40)

31, 1-2    Un pacto con mis ojos

JOB MANIFIESTA SU CASTIDAD. Una profunda sabiduría aparece estrechamente unida a este verso. Ni siquiera, dice, cuando la dulzura de la cítara acaricia a veces mis oídos, cuando el sonido modulado por el arte impresiona el sentido, me sea permitida alguna sensación voluptuosa en mi corazón. "Había hecho yo un pacto con mis ojos". [Job] después de la búsqueda de la justicia y el sentimiento de la misericordia, pone la virtud de la castidad en el lugar más alto. JULIANO DE ECLANA, Explicación al libro de Job, 31, 1-5. 

31, 3-4    Envía la desgracia al malvado

VIRTUD CON LA AYUDA DE DIOS. Desde este versículo hasta el final [Job] describe su justicia y, sobre todo, su misericordia y sus virtudes, que cuenta hasta quince, como un hombre perfecto que, preparando en su corazón la subida, llega hasta la casa de Dios ascendiendo paso a paso. Dice: yo había hecho un pacto con mis ojos de no prestar atención a nada torpe y obsceno que provocara dentro de mí pensamientos inicuos para deleitarme de placer. FELIPE EL PRESBÍTERO, Comentarios al libro de Job, 31.

31, 5    ¿He caminado acaso en la mentira?

LA CODICIA Y EL ENGAÑO SON IGUALMENTE AJENOS A JOB. Nadie puede afirmar -dice Job- que, si yo no buscaba los placeres, los lujos y esta vida voluptuosa o, al contrario, siendo austero y endureciéndome, yo había caído en los vicios opuestos a este género de vida, es decir, en la maldad y el engaño. Ciertamente yo me he mantenido lejos de ambos vicios. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 31, 1-5.

31, 6-8    ¡Que me pese Dios en la balanza justa!

CONDUCTA IRREPROCHABLE DE JOB. Hay más rigor en mi vida, incluso en los detalles, que fiabilidad en el brazo [de una balanza]. Nunca he despreciado el más mínimo detalle. De ahí que yo acuda -dice- no al testimonio de una persona que puede hacerme un favor, pero que también ignora las cosas buenas, sino al testimonio de Dios, que conoce con exactitud todo lo escondido y a quien no se le puede escapar ninguna de nuestras acciones. "El Señor conoce -dice [Job]- mi conciencia, si mi pie se ha desviado del camino y si mi corazón se ha dejado llevar por mi mirada". ¿No es esto también un detalle? Ciertamente que sí, e importante, tanto en aquella época como en nuestros días. En efecto, es importante el no desear, y no menos importante es, cuando se escucha el deseo, no llevarlo a la práctica. Incluso todavía afirma algo mejor, y es que sus ojos no han experimentado nada parecido. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 31, 6a-7.

31, 9-10    Si mi corazón fue seducido

UNA IMAGEN DE LA MORAL DE CRISTO. Job no ha dicho "mis ojos", sino "mi corazón". Nunca -viene a decir- he permitido que mi pensamiento se corrompiera, y mucho menos mi cuerpo. Esto es lo mismo que dice Cristo: "Quien mira una mujer para desearla, ya ha cometido adulterio en su corazón". JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 31, 8-10.

31, 11-12    Un delito digno de castigo

JOB CONDENA LA CODICIA. La diferencia que hay entre el pecado y el crimen es que cualquier crimen es pecado, pero no todo pecado es crimen. En esta vida pueden vivir muchos sin cometer un crimen, pero nadie puede vivir sin pecado. Por eso el Apóstol, al señalar las cualidades del varón apto para recibir la gracia del sacerdocio, no dice: Si alguno no tiene pecado, sino: "Si alguno es irreprochable". Pero, ¿quién puede estar sin pecado, cuando Juan afirma: "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros"? Es preciso tener en cuenta esta distinción entre pecado y crimen, porque algunos pecados manchan el alma, pero los crímenes la matan. De ahí que el bienaventurado Job diga al definir el crimen de lujuria: "Un fuego que devora hasta la perdición", porque el reato del crimen no sólo mancha hasta la impureza, sino que consume hasta la muerte. Sean las que fueren las otras obras buenas, si no se lava el crimen de la lujuria, la enormidad de este crimen las entierra; por eso dijo a continuación: "Y arrasa todas mis cosechas". Es claro que las cosechas son las obras buenas del alma; aunque si la domina el desorden de la carne, el fuego de la lujuria consume todo lo que se ha hecho bien. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 21, 12, 19.

31, 13-15    ¿Qué podré hacer cuando Dios venga a juzgarme?

LA VIRTUD DE LA MODERACIÓN. Después de describir las virtudes de la justicia, la misericordia y la castidad, añade ahora una nueva, esto es, la virtud de la templanza. En verdad, no se defiende contra las demandas de sus servidores con la utoridad de un señor, sino con la satisfacción de la razón. JUALIANO DE ECLANA, Explicación al libro de Job, 31, 12-13.

31, 16-18    He rehuido el deseo de los pobres

UNA PREFIGURACIÓN DEL AMOR CRISTIANO. "Si he rehuido el deseo de los pobres". No parece que tratara a sus siervos con humanidad, ni había practicado la liberalidad, sino que había velado por su patrimonio, y dice que también había tendido su mano de misericordia y benevolencia a los extranjeros. En un sentido diferente es lo mismo que quien no espera satisfacer los desos y las necesidades de los indigentes, dando generosamente sin ninguna vacilación. "Si he dejado que se consumieran los ojos de la viuda". La solicitud del afecto misericordioso ofrece mucho más que lo que estima se le ha pedido. JULIANO DE ECLANA, Explicación al libro de Job, 31, 16.

31, 19-20    Un pobre sin cobertor

UNIÓN DE LA HUMANIDAD Y LA COMPASIÓN. En el hecho de no despreciar al pobre muestra la virtud de la humildad; en el hecho de vestirlo, la virtud de la piedad. Estas dos virtudes deben estar unidas etre sí que se sostengan siempre con mutua ayuda; en el sentido de que, cuando se honra al prójimo, ni la humildad ha de prescindir de la largeza, ni la piedad ha de engreírse cuando da. Así, ante la indigencia del prójimo, la piedad ha de sostener a la humildad, y la humildad a la piedad; para que cuando veas que carece de lo necesario el que es de tu misma naturaleza, ni dejes de vestirlo por impiedad, ni por soberbia dejes de respetar al que vistes. Pues hay alguos que, tan pronto como los hermanos pobres les piden lo necesario, cuando les van a dar la limosna, antes les lanzan improperios. Y aunque de hecho ejercen la piedad, el mérito de la humildad lo pierden por la boca; tanto que muchas veces da la impresión de que las injurias proferidas anulan el favor, pues dan limosna después de injuriar. No es gran cosa que den lo que se les pide, puesto que con aquello que dan apenas cubren la intemperancia de sus palabras. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 21, 19, 29.

31, 21-23    Me horroriza la desgraccia que viene de Dios

EL TEMOR QUE VIENE DE LA EXIGENCIA DE DIOS RESULTA BENEFICIOSO. Con razón añade: "Y ante su majestad nada puedo", porque quien considera atentamente la venida del juicio final, ve sin duda que amenaza un pavor tan grande que no sólo atemeroriza ser testigo ocular entonces, sino también el preveerlo ahora. Al considerarlo, tiembla el alma de miedo por un terror tan grande y, apartando los ojos de su intención, rehúsa mirar lo que prevé. Con razón, pues, se dice: "Y ante su majestad nada puedo", porque cuando el alma se esfuerza en averiguar el poder de la suprema majestad que viene al juicio, y considerar el terror de un examen tan riguroso, al punto se refugia en sí misma, se horroriza de haberlo encontrado. Hay que pensar que todo esto lo dice el bienaventurado Job de sí mismo, que era un hombre alabado y castigado. Por tanto, si el que tenía tal temor fue herido así, para aumentar los méritos por lo menos, ¿cuál será el castigo del que lo desprecia? ¿Cómo habrán de humillar los juicios de Dios a los que se ensoberbecen, si contristan por un tiempo a los que con humildad sienten siempre temor de ellos? ¿Cómo podrá soportar la majestad de Dios el que la desprecia, si el que la previó con temor, la experimentó ya en el castigo? Ante aquel examen tan riguroso hemos de sentir sumo horror. Pero está claro que cuando hiere en esta vida, si al castigo sigue a la enmienda, es pedagogía de padre, no ira de juez; es el amor el que corrige, no castiga la severidad. Por eso hay que valorar el juicio eterno a la luz del sufrimiento presente. Debemos sopesar con el mayor cuidado cómo [Dios] tolera lo que reprueba, si a duras penas puede soportar ahora lo que corrige. GREGORIO MAGNO, Libros morales, 21, 22, 36.

31, 26    La luna que avanza radiante

JOB DECLARA SU RECHAZO A LA IDOLATRÍA. "Acaso al ver yo el radiante sol o la luna moviéndose en todo su esplendor", es decir, si yo hubiera visto el sol naciente y lo hubiera adorado, o me hubiera arrodillado ante la luna y la hubiera abrazado, ciertamente habría cometido un error. EFRÉN DE NISIBI, Comentarios al libro de Job, 31, 26.

31, 38-40    Si mis tierras gritan contra mí

JOB HACE UN USO HONESTO DE LOS BIENES TERRENALES. "Si la tierra siempre ha gritado contra mí o sus surcos han llorado juntos". No obstante, ni la tierra ha gritado ni se ha puesto a llorar. ¿Qué quiere decir entonces? No se trata de que la tierra grite en realidad, sino que precisamente los seres inanimados perciben las injusticias, como dice el profeta: "la tierra se ha alzado y se ha estremecido". JUAN CRISÓSTOMO, Comentario al libro de Job, 31, 35-40.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, pp. 206-213
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez