Job corrobora su absoluta sinceridad



1Job continuó pronunciando su discurso y dijo: 2"¡Por Dios, que me niega el derecho! ¡Por el Omnipotente, que amarga mi alma!
3Mientras haya en mi algo de aliento y conserve en mis narices un hálito de Dios, 4no dirán mis labios falsedades ni mi lengua dirá mentiras.
5Lejos de mí daros la razón; hasta mi último suspiro no renunciaré a mi inocencia.
6A mi justicia me aferro y no cederé, mi corazón no me reprocha ninguno de mis días.
7Que mi enemigo tenga la suerte del impío, y la del injusto el que se levanta contra mi. (Job 27, 1-7)

27, 1-2   Job continuó pronunciando su discurso

UN PRÓLOGO A SU PRÓXIMO DISCURSO. Mientras los tres amigos permanecen silenciosos ante lo que se ha dicho, el bienaventurado Job, uniendo las palabras anteriores con lo que viene a continuación, habla de nuevo. Las palabras de antes las pronunció a manera de introdución de lo que viene luego. Olimpiodoro, Comentarios al libro de Job, 27, 1.

27, 3-4   No dirán mis labios falsedades

NO MIENTE NI DELIBERADAMENTE NI POR LIGEREZA. Lo que primero llamó maldad, al repetirlo después, lo llama mentira; pues toda mentira es maldad y toda maldad es mentira, porque ciertamente discrepa de la equidad cualquier cosa que es diferente de la verdad. Pero hay una gran diferencia entre lo que se dice y lo que por otra parte se piensa; porque muchas veces es peor pensar la mentira que expresarla; pues el hablar muchas veces viene de las prisas, mas el pensar proviene de la maldad estudiada. Y ¿quién hay que no sepa que existe una gran distancia en la culpa, cuando alguien miente por aceleramiento o por premeditación? Ahora bien, este santo varón, tratando de acercarse perfectamente a la verdad, dice que no miente por premeditación ni por apresuramiento. Gregorio Magno, Libros morales, 18, 3, 5.

27, 5-7   Lejos de mí daros la razón

LA FIRMEZA DE JOB. "Me he aferrado a mi justicia, y no la soltaré". Esto significa: Yo no me rendiré, ni cederán la perseverancia y la resolución de mi alma, sino que con paciencia y coraje soportaré mi desgracia. Efrén de Nisibi, Comentario al libro de Job, 27, 6



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 185-186
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

Job desprecia las palabras de Bildad y reconoce la grandeza divina



1Job intervino diciendo: 2"¡Cómo has ayudado al débil!, ¡cómo has socorrido al brazo sin fuerza!
3¡Cómo has aconsejado al ignorante y le has mostrado talento en abundancia!
4¿A quién diriges tus palabras, de quién es el espíritu que sale de Ti?
5Los fantasmas tiemblan bajo el mar y todos sus habitantes.
6Desnudo está el seol ante Dios, el abismo está al descubierto.
7Él extiende el septentrión sobre el vacío, suspende la tierra sobre la nada.
8Encierra las aguas en las nubes sin que éstas revienten bajo su peso.
9Encubre la faz de su trono desplegando su nube.
10Traza un círculo en torno a las aguas en el límite de la luz y las tinieblas.
11Las columnas de los cielos se conmueven llenas de temor por su amenaza.
12Con su poder hizo una brecha en el mar y con su inteligencia quebró Rahab.
13A su brisa el cielo se serena y su mano atraviesa la Serpiente Huidiza.
14Esto es sólo lo más externo de su obra. ¡Qué débil susurro escuchamos de Él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo comprenderá?". (Job 26, 1-14)

26, 1-2   ¡Cómo has ayudado al débil!

YO NO DEBO SER CONDENADO. Yo no te reprocho el que hayas defendido el papel de Dios; en verdad, parece que era necesario. No obstante, tú no debías haberme condenado; de hecho es posible abogar en favor de Dios, sin permitir que Job fuera expuesto a las acusaciones. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 26, 1-4.

26, 10   El límite de la luz y las tinieblas

EL ORDEN IMPUESTO POR DIOS. El autor afirma que Dios ha reunido las aguas que permanecían dispersas sobre la tierra desde el principio y ha dispuesto para ellas unos límites y un orden, y las ha rodeado como de un círculo para que no lo franqueen. "En el límite de la luz y las tinieblas", o sea, manda a la luz y a las tinieblas que ocupen el tiempo en buena armonía y no prevalezca una sobre la otra. Iso'dad de Merw, Comentario al libro de Job, 26, 10.

26, 13   Su mano atraviesa la Serpiente

EL SIMBOLISMO DE LA SERPIENTE HUIDIZA. Estas palabras claramente se refieren a la ya conocida serpiente que debe ser aniquilada con la muerte de Cristo. Llama a Satán serpiente huidiza y desertora para indicar su huida de la compañía de las potestades celestiales, y también porque esperaba burlar el castigo de su crimen. Efrén de Nisibi, Comentarios al libro de Job, 26, 13.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 181-184
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

violencia e inquidad prevalecen en la tierra



1"¿Por qué a Dios no se le ocultan los plazos, y los que le reconocen no ven su destino?
2Los malos remueven los linderos, y roban los rebaños para pastorearlos ellos; 3se llevan el asno de los huérfanos, toman en prenda el buey de la viuda.
4Apartan del camino a los indigentes, y los pobres de la tierra tienen que ocultarse.
5Como onagros del desierto, salen a su oficio de hacer presa, arrancando de la estepa la comida de sus crías.
6Cosechan en campo ajeno, vendimian en viñas del malvado.
7Pasan la noche desnudos, sin ropa, sin nada que les proteja del frío; 8se empapan con el aguacero de los montes y, faltos de cobijo, se pegan a la roca.
9Arrancan al huérfano del pecho de su madre, y toman en prenda al hijo del pobre.
10Desnudos caminan, sin ropa; hambrientos transportan gavillas.
11Entre sus muros exprimen aceite, pisan los lagares, pero están sedientos.
12En la ciudad gimen los moribundos y el alma de los heridos pide auxilio; pero Dios no presta oído a su oración.
13Algunos son rebeldes a la luz, no conocen sus caminos, no frecuentan sus senderos.
14Al alba se levanta el asesino, mata a pobres e indigentes, y en la noche se torna ladrón.
15El ojo del adúltero observa el crepúsculo, se dice: "Nadie me ve", y cubre su rostro con un velo.
16De noche perforan las casas, de día se ocultan, no quieren conocer la luz.
17La aurora sigue siendo sombra para ellos pues están familiarizados con el terror de la sombra.
18Son como objeto liviano sobre el agua, es maldita su heredad sobre la tierra, nadie se dirige al lagar de su viña.
19Como la sequía y el calor absorven el agua de nieve, así el seol engulle a los que pecan.
20Le olvida el seno que le formó, los gusanos le devoran con gusto, nunca más se le recuerda: la impiedad queda talada como un árbol; 21pues ha maltratado a la estéril sin hijos, y no ha favorecido a la viuda.
22Pero Dios con su fuerza atrapa a los poderosos, se levanta y nadie está seguro de su vida.
23Les da seguridad para mantenerse, pero sus ojos están en su conducta.
24Se encumbran un poco y dejan de existir, sucumben como todo lo que se marchita, como cabeza de espiga que se corta.
25Si esto no es así, ¿quién puede desmentirme o puede anular mis palabras? (Job 24, 1-25).

24, 5   Como onagros del desierto

EL LIBERTINAJE DE LOS PERVERSOS. "Han salido como onagros al campo". Es decir, han despreciado a todo el mundo, se han burlado de todos. Nadie se atreve a cometer una injusticia contra ellos ni los maltrata. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 24, 1-8.

24, 6-8   Cosechan en campo ajeno

EJEMPLOS DE INQUIDAD. Como los onagros, que pisotean los campos ajenos y machacan la hierba, así también los impíos con su desvergonzada violencia recolectan los campos que no son suyos y los arrebatan a sus propietarios. "Vendimian en viñas del malvado" quiere decir que a los impíos no les basta con acaparar las posesiones de los pobres, que han trabajado los campos desde el principio hasta el fin sin salario [sino también las de los ricos]. Iso'dad de Merw, Comentario al libro de Job, 24, 6.

24, 21-22a   Dios con su fuerza atrapa a los poderosos

MÁS EJEMPLOS DE LA CRUELDAD HUMANA. "Maltrataba a la estéril", es decir, a la que carece de ayuda pues no tiene hijos. Observa, a la vez, cómo el mal trato es computado como un acto de impiedad. "Apártate del mal y haz el bien", dice el divino salmista. "Y no se compadeció de una mujer", esto es, de alguien que necesitaba ayuda por imperativo natural. "Y con ira derribó a los débiles" No actuó de acuerdo a una causa lógica, si no por impulso irracional de su alma, abandonándose a la ira, y redujo a los débiles y carentes de ayuda a la más completa indigencia. Olimpiodoro, Comentarios al libro de Job, 24, 20-22.

24, 22b-24   Se encumbran un poco

FINALMENTE, EL CASTIGO ALCANZARÁ A LOS MALVADOS. "Se levanta y el otro ya no cuenta con su vida". Es por eso, entonces, que el impío al levantarse cada día no confiará ya en que ha de vivir, sino que permanece temeroso y espantado. Como declara el sabio Salomón: "El miedo no es otra cosa que el abandono de la ayuda que presta la razón". "Si se enferma, que no espere curarse, sino que sucumbirá en la enfermedad". Porque a menudo las enfermedades del cuerpo ocurre como consecuencia del pecado. "Que no espere" viene a significar que la desesperanza es debida a su propia conciencia. "Sucumbirá", evidentemente, golpeado por la enfermedad. "Porque su soberbia hizo daño a muchos". 
Por esto sucumbirá, porque ensoberbecido hizo daño a mucha gente. "Se marchito como la malva bajo el sol ardiente o la cresta de la espiga que se marchita". Otras lecturas del pasaje dicen: "Como hierba tierna". De manera semejante también el salmista dijo: "Rápido se secará, como el heno, y caerá como el brote de la hierba". Con razón dijo: "Pereciendo por sí mismo", porque el propio pecado se convierte en castigos para todos y para cada uno. Olimpiodoro, Comentarios al libro de Job, 24, 22-24.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 175-180
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

¿cómo puede ser justo un hombre ante Dios?



1Bildad, el suajita, intervino diciendo: 2"Dominio y poder terrible tiene Aquel que establece la paz en las alturas.
3¿Alguien puede contar sus huestes? ¿Sobre quién no brilla su luz?
4¿Cómo puede ser justo un hombre ante Dios? ¿Cómo puede ser puro un nacido de mujer?
5Si ni la luna tiene fulgor, ni las estrellas son puras a sus ojos, 6¡cuánto menos el hombre, simple gusanera, el hijo del hombre, vil gusano!" (Job 25, 1-6)

25, 1-2   Dominio y poder terrible

UNA NUEVA ACUSACIÓN CONTRA JOB. Bildad vio que el argumento de Elifaz, quien pretendía que el santo Job fuera declarado culpable por sus vicios, fue rechazado claramente por la respuesta del santo Job, ya que existían muchos impíos y que no padecían ninguna desgracia. Por tanto, abandona este aspecto de la argumentación para decir que es reo aquel a quien ve que ha caído en una vida dura, y se dedica a insistir en este punto, de modo que alabando la justicia divina acusa a Job diciendo que ha pecado por haberse atrevido a llamar a Dios a juicio. "Poder y terror hay junto a él". Presionado por la fuerza de la razón se ve obligado a asentir a las palabras de Job, de modo que, omitiendo por el momento la equidad del juicio, alaba el poder de Dios, y, como no puede demostrar que Job es culpable, intenta minusvalorarlo mediante comparaciones, sin advertir que con la aplicación de este método le dirige muchas alabanzas. En efecto, el más grande de los méritos consiste en que el hombre no puede igualarse a las virtudes de Dios. Juliano de Eclana, Explicación al libro de Job, 25, 1

25, 3-4   ¿Cómo puede ser justo un hombre?

NO HAY NADIE JUSTO. Puesto que dijo: "Todavía no los has visitado", Bildad responde: "No hay respiro para los ladrones". Por tanto, dice lo contrario de lo que aquí sucede, porque hay un respiro. Pero es para dar lugar a que Job también pueda hablar. "¿Cómo puede ser justo un hombre ante Dios?" De hecho se encuentra castigado por la necesidad. Después dirá Job: "Desaría ser juzgado, y aunque no tengo pecado alguno, soy castigado". Bildad le responde que no hay ningún hombre justo. Así, pregunta: ¿Cómo es posible que pueda haber una persona justa?". Por eso es inútil que pretendas ser juzgado y examinado, [viene a decir Bildad]. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 25, 2b-4b. 

25, 5-6   Ni las estrellas son puras

LAS ESTRELLAS SE SOMETEN A LAS LEYES DE DIOS. Las mismas estrellas no regulan los tiempos a su arbitrio, sino que conocen los momentos en que han de salir y ocultarse de acuerdo con la ley divina que les ha sido establecida. Efrén de Nisibi, Comentarios al libro de Job, 25, 4.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 180-181
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez