Dios sólo castiga en nombre de la justicia


1Elifaz, el temanita, intervino diciendo: 2"¿Puede un hombre ser útil a Dios cuando un sabio a penas es útil para sí?
3¿Busca algún interés el Omnipotente en que seas justo, o algún lucro en que tu conducta sea íntegra?
4¿Acaso por tu piedad te corrige o entabla pleito por eso?
5¿No será más bien por tu mucha malicia y por tus faltas sin límite?
6Exígias prendas sin motivo a tus hermanos, arrancabas los vestidos al desnudo; 7no aliviabas al sediento con agua, y negabas el pan al hambriento.
8Como fue hombre fuerte, dueño de la tierra, y afortunado que se asienta en ella, 9a las viudas despedias vacías y dejabas caídos los brazos de los huérfanos.
10Por eso hay lazos que te aprisionan y te espanta un súbito terror.
11Entre tinieblas no consigues ver y una masa de agua te anega.
12¿No está Dios por encima de los cielos? Mira que alta es la cumbre de los astros.
13Y tú llegaste a decir: "¿Qué sabe Dios? ¿Puede juzgar a través de los nubarrones?
14Las nubes le tapan y no ve cuando camina por el contorno de los cielos".
15¿Quieres seguir los viejos caminos que hallaron los hombres inicuos?
16Éstos fueron arrancados antes de tiempo, cuando un río inundó sus cimientos.
17Decían a Dios: "Apártate de nosotros. ¿Qué puede hacernos el Omnipotente?"
18Él llena de felicidad sus casas, pero el consejo de los impíos seguía lejos de mí.
19Los justos vieron esto y se alegraron, los inocentes se burlaron de ellos.
20¡Cómo han desaparecido sus riquezas! Lo que quedaba ha sido devorado por el fuego" (Job 22, 1-20).

22, 1-2   ¿Puede un hombre ser útil a Dios?

EL PAPEL DE LA PROVIDENCIA. Una vez derrotado, Elifaz, lo confiesa públicamente. A continuación, como lo que había dicho permitía concluir que Job no era impío y que la conducta de una persona no se podía juzgar por los castigos, observa con qué maldad trata incluso casi de suprimir la providencia divina. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 22, 2.

22, 3-4   ¿Busca algún interés el Omnipotente?

LAS AFLICCIONES DE JOB NO VIENEN DE DIOS. "¿Qué importa al Señor que tú seas irreprochable en tus obras?". Es decir, no tiene ninguna importancia para Dios. "¿Acaso Él saca algún provecho de tu conducta?". No pretende afirmar que eso contribuye a procurar a Dios alguna ventaja. Puesto que Job decía de todas las maneras posibles que "es Dios quien lo hace y Él es la causa de lo que yo sufro", Elifaz pretende demostrar que [aquellas cosas] no provienen de Dios. "Porque te hace caso ¿te va a acusar y a juzgarte?". Si tú eres tan justo como pretendes, poco le importa a Dios, pues no te tiene en cuenta; es decir, lo que haces no tiene ningún mérito ante Dios. Además, si quisiera juzgarte, ya habría encontrado pecados. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 22, 3-4.

22, 7   Negabas el pan al hambriento

JOB ES INJUSTAMENTE ACUSADO. Todas estas cosas son acusaciones y sin lugar a dudas rechazables, pero no son verdaderas con respecto a Job y no han sido pronunciadas justamente contra él. Estas cosas suceden en agrias discusiones; algunas veces, cuando uno tiene una pieza de pan, aunque no tenga un pan completo, se lo arrebatamos diciendo: "Estás en deuda". Orígenes, Homilías sobre Job, 16, 22-23.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, Vol. 7, p. 165-167
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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