las aflicciones alcanzan la impiedad


5"La luz del impío se apaga y ya no brilla la llama del fogón.
6La luz se oscurece en su tienda, la lámpara que hay en ella se apaga.
7Se acortan sus pasos firmes, sus propios planes le hacen tropezar, 8pues sus pies le llevan a la red y camina entre mallas; 9un lazo lo sujeta por el talón, y un cepo lo agarra con fuerza.
10Oculto en tierra hay un nudo para él, una trampa le espera en el sendero.
11Le rodean terrores que le turban y le persiguen paso a paso.
12Su vigor decae por el hambre, la desgracia se adhiere a su costado.
13El mal devora su piel, consume sus miembros el hijo de la muerte.
14Se le arranca de su tienda, su seguro, le conduce al rey de los terrores.
15Se ocupa la tienda, ya no suya, sobre su morada se esparce azufre.
16Por abajo se secan sus raíces, por arriba se marchita su ramaje.
17Su recuerdo desaparece de la tierra, no tiene nombre en toda la región.
18Se le arroja de la luz a las tinieblas, de todo el mundo se le expulsa.
19No tiene prole ni descendencia entre su pueblo, ni hay quien le sobreviva en su morada.
20De su destino se asombran los de occidente, los de oriente se llenan de horror.
21Éstas son, por tanto, las moradas del impío; éste, el lugar del que no reconoce a Dios" (Job 18, 5-21).

18, 7-9   Camina entre mallas

EL DESTINO FATAL DE LOS IMPÍOS. Bildad expresó estas cosas sirviéndose de la metáfora de pájaros o animales capturados. "En efecto, viene a decir, lo mismo que aquellos no pueden ya soltarse una vez están bajo el lazo o la red, igualmente los impíos soportan calamidades de las que no pueden escapar cuando les atrapan". Y lo peor de todo es que con frecuencia soportan la privación de sus bienes no a manos de los poderosos, sino de gente inferior, pues todos sus propósitos dan un vuelco hacia el lado contrario. Olimpiodoro, Comentarios al libro de Job, 18, 7-9.

18, 10-11   Oculto en tierra hay un nudo para él

EL PELIGRO Y LA ANGUSTIA QUE LA SOBERBIA OCULTA. "Oculto en tierra hay un nudo para él, una trampa le espera en el sendero". Desesperado por tales insidias se pierde como si él hubiera escondido una trampa que atrapa sus pies. Es la atadura del pecado. Y la trampa de su error está en el rigor de su propia conversación que él piensa ser recta. "Le rodean terrores que le turban y le persiguen paso a paso". Son los dolores. Porque el soberbio siempre siente terror de una desgracia futura. También se puede hablar aquí no de un simple sentimiento, sino de temores que el mismo diablo inflinge. Éste aterrorizó al santo Job de muchas maneras para hacerle caer. Felipe el presbítero, Comentarios al libro de Job, 18.

18, 12   Su vigor decae por el hambre

JOB ES UN HOMBRE JUSTO. Estas palabras son apropiadas para los impíos, pero no para Job en absoluto, pues "los dolores no le han destruido" sino que le han convertido en un valeroso luchador y doblemente justo. Muchos han llegado y "la piel de sus pies ha sido devorada"; por tanto, es necesario que quienes han llegado se lamenten por ellos mismos y no por el justo, pues [Job] merece coronas y felicidad por su paciencia. Hesiquio de Jerusalén, Homilías sobre Job, 21, 18, 12.

18, 13-14   Consume sus miembros

LOS IMPÍOS SE HALLAN CONDENADOS AL FRACASO. Llama "brotes de sus pies" al producto de sus viajes, y ello para expresar que el impío no hace felizmente el camino, pues sufre extraordinaria caída. Sin embargo, también a sus frutos maduros, es decir, a sus hijos, la muerte los consumirá insaciablemente. Y de su modo de vida se aleja completo cualquier tipo de curación; es decir, a sus hijos, la muerte los consumirá insaciablemente. Y de su modo de vida se aleja por completo cualquier tipo de curación; es decir, lo que llegue a ocurrirle no tendrá cura ni tratamiento. Es posible interpretar también "brotes de sus pies" como sus vástagos y descendientes. Olimpiodoro, Comentarios al libro de Job, 18, 12-14.

18, 15-16   Por arriba se marchita su ramaje

UN CASTIGO INELUDIBLE. Estas palabras significan que el castigo de los impíos será similar a la masacre de los sodomitas. "Sus raíces más profundas se secan, y sus ramas se marchitan en lo alto", de modo que nada aprovechable le queda al impío por ninguna parte, ni encima ni debajo de la tierra. Efrén de Nisibi, Comentario al libro de Job, 18, 15-16.

18, 17-19   Su recuerdo desaparece

ALUSIONES INDIRECTAS A JOB. "Que su memoria se borre de la tierra". Para que las palabras de [Bildad] no parezcan carentes de sentido, después de decir: "Que se sequen sus raíces abajo", añade: "Que se arruine su cosecha arriba". Y añadió la interpretación que deseaba darle a tales palabras diciendo: "Que su memoria se borre de la tierra". Ciertamente, esto es una afirmación general acerca de lo que suele ocurrir a los injustos, pero se refiere, como de soslayo, al santo Job, puesto que él padece estas cosas bajo el azote de Dios. Juliano de Eclana, Explicación al libro de Job, 18, 17. 

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 143-146
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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