Bildad reprocha a Job su petulancia


1Intervino Bildad, el suajita, y dijo: 2"¿Cuándo pondrás fin a las palabras? Reflexiona y luego hablaremos.
3¿Por qué hemos de ser tenidos como bestias o como animales impuros ante tus ojos?
4Tú, que te destrozas en tu cólera, ¿va a ser abandonada la tierra por tu causa?, ¿van acambiar de sitio las recas?" (Job 18, 1-4).

18, 1-2   ¿Cuándo pondrás fin a las palabras?

BILDAD DESCONOCE LA SABIDURÍA DE JOB. Parece que Bildad desconoce de dónde saca Job sus decisiones, o incluso de dónde procede la lógica de sus palabras o la fuerza de las mismas y a dónde le dirige su voluntad, pues el combatiente continúa luchando. Cuantos más adversarios tiene, [Job] se fortalece más; cuanto más ve aumentar el número de sus calumniadores, más trata de responder él en aras de la verdad. Y no sólo exhortando, sino también afirmando que él dice la verdad. Pero Bildad no hace caso y por eso dice: "¿Cuándo pondrás fin a tus palabras?" Es necesario que Job le responda o, puesto que no lo hace, nosotros lo diremos en su lugar: "Él responderá mientras que su espíritu os anime, mientras que él haga brotar sus fuentes, mientras que él sople la sabiduría en vasos sinceros, hasta que vosotros seáis torturados con sus palabras como a golpe de látigo. Porque vosotros no comprendéis la sabiduría de Dios y no conocéis su plan salvífico respecto a justos y pecadores". Hesequio de Jerusalén, Homilías sobre Job, 21, 18, 2-3.

18, 3   ¿Hemos de ser tenidos como bestias?

ACUSACIÓN DE BILDAD. "¿Por qué somos considerados como jumentos?". Mientras reclamáis el derecho a hablar para vosotros solos como más sabios, nos excluís a nosotros. Juliano de Eclana, Explicación al libro de Job, 18, 3.

18, 4   Te destrozas en tu cólera

RÍDICULAS ACUSACIONES CONTRA JOB. Puesto que él se lamenta incesantemente de que "quería morir", Bildad le replicó: ¿Qué clase de consuelo es es este? Pero ¿cómo podría uno abatirle [a Job] de otra forma? ¿No dijo que el universo bajo el cielo quedaría desierto, o no hizo mención de su muerte como si provocara algo significativo para la vida de todos, acabando de esta forma? No, ciertamente él dice lo contrario: que el hombre es nada y que no merece que se haga mención de él. ¿Por qué dices esto? A continuación Bildad acusa llanamente y a la buena de Dios a los impíos, o también con la vista puesta en el caso presente, pues los amigos no pueden probar que Job haya hecho algo deleznable. Mira su malicia: cuando dicen que a los impíos les sobrevienen grandes males, mencionan los males que Job sufrió, y entrelazan su discurso con la mención de los males de Job, como si quisieran indicar que se refieren a él. Mira y observa cómo se aplican a él y a los demás sus alusiones. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 18, 4b-c.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 142-143
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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