el ser humano conoce las cosas naturales



1"Tiene la plata un venero y el oro un lugar para acrisolarlo.
2De la tierra se extrae el hierro, y de la piedra fundida, el cobre.
3El hombre ilumina la oscuridad y excava hasta lo más hondo las cuevas profundas y oscuras.
4Gentes extranjeras excavan galerías, prescinden del apoyo de los pies y trabajan suspendidos, lejos de los hombres.
5La tierra de la que brota el pan está por dentro como transformada por el fuego.
6De sus piedras se sacan zafiros, sus arenas contienen oro.
7Las rapaces no conocen tal sendero, ni el ojo del buitre divisa.
8No lo pisotean las fieras altivas, ni transita por él el leopardo.
9El hombre echa mano al pedernal, remueve las raíces de los montes.
10En las rocas abre galerías y con sus ojos descubre lo más precioso.
11Explora las fuentes de los ríos, y saca a la luz lo más oculto. (Job 28, 1-11)

28, 1-3   La plata... y el oro

EL ORDEN DE LA NATURALEZA MANIFIESTA EL PODER DE DIOS. Pretende decir o bien que si Dios ha establecido un orden cuando trataba de las cosas ordinarias, con mucha más razón cuando trataba las realidades humanas, pues de hecho Él prevee y toma en serio las cosas y no sucede nada por azar; o también [quiere decir] que el conjunto de realidades es bien visible, pero que el deseo de Dios es invisible. En efecto, la plata y el cobre tienen un lugar, mientras que el sitio de la sabiduría no lo ha conocido nadie, excepto Dios, que "es el único que conoce" la sabiduría, y es quien ha dicho a los hombres "en qué consiste la piedad y la sabiduría", y que la ciencia consiste en hacer el bien.
"Ha establecido un lugar a las tinieblas". O sea, tiene razón cuando afirma "un lugar", porque las tinieblas saben ceder y desaparecer [en presencia del día]. ¿Quién ahuyenta la oscuridad? ¿De dónde proviene esa hermosa orden en tal situación? Acontinuación Job trata del poder y la sabiduría [divinos] para persuadirnos de que no pretende pedir cuentas a Dios. ¿Por qué habla de la oscuridad? ¿Acaso lo sabemos? Dios lo puede todo y lo hace todo con sabiduría. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 27, 14-28, 3.

28, 4   Lejos de los hombres

UNA ALUSIÓN A QUIENES RECHAZARON LA GRACIA DE CRISTO. "Gentes extranjeras excavan galerías, prescinden del apoyo de los pies y trabajan suspendidos, lejos de los hombres". Esto lo dice el santo Job porque el fuego abrasador separa a quienes viven perdidos en el camino sin la dirección de la religión verdadera y a quienes no tuvieron misericordia con los pobres, que son hermanos de Cristo. Y también los separará de la comunión de los santos. Así mismo el necesitado puede ser una referencia a nuestro Salvador, "que, siendo rico, se hizo pobre por nosotros"... Así pues, quienes no recibieron su salvación por el Evangelio, fueron entregados al olvido, ya que no quisieron aceptar la fe por la dureza de su propia voluntad. Por lo tanto, son llamados descarriados porque no recibieron a Cristo, que es el "camino". Felipe el presbítero, Comentario al libro de Job, 28.

28, 5   La tierra de la que brota el pan

EL PODER FECUNDO DE LA TIERRA. Por el arte de la agricultura, dice [el autor], se hace aparecer lo que sirve de alimento, y la tierra fructifica para los hombres conforme al designio divino que la tierra ha recibido; lo mismo que el fuego se adueña de la madera, así también la tierra cuando se extienden las semillas, prenden sus raíces en ella y, gracias al vigor que reciben de la tierra, crecen hacia lo alto. Esto es lo que significa: "Está por dentro como transformada por el fuego". Iso'dad de Merw, Comentario al libro de Job, 28, 5.

28, 7-8   Las rapaces no conocen tal sendero

EL CONOCIMIENTO DE LA NATURALEZA SE HALLA AL ALCANCE DE LOS SERES HUMANOS. Aunque [las aves] con su vuelo atraviesen el aire y alcancen los senderos próximos al cielo, sin embargo no pueden recorrer aquellos a través de los cuales se llega al conocimiento. "Ningún ave conoce ese sendero". El contexto parece exigir que al conocimiento que se ha propuesto describir le siguan actividades y deberes, y que se asignen partes del mismo [del conocimiento], para que los hombres, guiados por él, puedan alcanzar con la esperanza de un beneficio, aquellos lugares que previamente estaban muy lejos del acceso de los mortales. Juan de Eclana, Explicación al libro de Job, 28, 7-8

28, 10b-11   Descubre lo más precioso

LA UTILIDAD DE LA NATURALEZA. "Lo más precioso descubre con sus ojos" Esto es, no sólo aquellas cosas que eran usuales, sino también aquellas otras que eran ornamentales, como por ejemplo, vestidos de lana, fabricados para los ricos de hilos de gusanos persas, vino de algunas plantas jóvenes, ungüentos y otros remedios de hierbas. "Explora las fuentes de los ríos" mientras su curiosa mano busca con cuidado las piedras sumergidas por las aguas. "Y saca a la luz lo más oculto" porque su razón da a conocer las noticias acerca de la previa utilidad desconocida de las cosas. En efecto, antes de la humanidad subsistieron sólo los elementos, después, cuando el hombre fue creado, entendió que utilidad ganaría con cada uno de ellos bajo la guía de su razón: qué tierras eran aptas para sembrar, qué tipo de plantaciones serían convenientes y qué beneficio se obtendría de cada planta en particular, qué clase de madera sería la más apta para construir naves y cuál sería la más adecuada para construir edificios. Juliano de Eclana, Explicación al libro de Job, 28, 10-11.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 189-192
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

Job declara su horror al mal



8"Pues, ¿cuál es la esperanza del malvado cuando muere, cuando Dios le arranca la vida?
9¿Escuchará Dios su clamor cuando le asalte la angustia?
10¿Pondrá sus delicias en el Omnipotente? ¿Invocará a Dios en todo momento?
11Os mostraré el poder de Dios, no os ocultaré sus decisiones.
12Y si todos vosotros lo habéis visto, ¿por qué os perdéis entre tanta vaciedad?
13Ésta es la suerte del malvado ante Dios, la herencia que los violentos reciben del Omnipotente.
14Si son muchos sus hijos, serán pasados a espada; sus descendientes no se hartarán de pan.
15Los que sobrevivan serán enterrados por la peste y sus viudas no podrán llorarles.
16Si acumula la plata como polvo y reúne vestidos como lodo, 17lo hará, pero un justo los vestirá y un inocente heredará la plata.
18Edificó su casa y fue como tela de araña, como choza preparada por el guarda.
19Se acuesta rico, pero por última vez; cuando abra sus ojos ya no habrá nada.
20Le asaltan como riada los terrores, y de noche le arrastra el torbellino.
21El solano le empuja y se lo lleva, le arranca del lugar donde estaba.
22Se abalanza sobre él sin compasión mientras trata de escapar de la mano que le hiere.
23Baten palmas por su ruina, le silban desde donde esté". (Job 27, 8-23)

27, 8-10   Dios le arranca la vida

NO HAY ESPERANZA PARA EL IMPÍO. ¿Y qué esperanza tiene el impío de tener éxito? ¿Con qué convencimiento esperará de Dios la salvación? ¿Acaso el Señor prestará oído a su ruego? ¿Al llegarle la necesidad carece de libertad para hablar en su presencia? ¿O bien Dios le prestará oído como a uno que le invoca? Olimpiodoro, Comentarios al libro de Job, 27, 8-10.

27, 11-13   La suerte del malvado ante Dios

LOS SUFRIMIENTOS RESERVADOS PARA LOS MALVADOS. "Os mostraré el poder de Dios". Dice que les mostrará con su enseñanza las desdichas que se han inflingido a los hipócritas por el poder de Dios. Y para manifestar que tiene un conocimiento cierto de las cosas que describe, añade que mostrará un montón de ellas porque no pueden ignorar lo que enseña. En el texto griego se lee: "Os anunciaré las cosas que están en el poder de Dios, las cosas que están en el Omnipotente, y no mentiré". Jualiano de Eclana, Explicación al libro de Job, 27, 11.

27, 14-15   Si son muchos sus hijos

LAS AFLICCIONES QUE SOBREVIENEN AL IMPÍO. Habla de las cosas que, probablemente, van a sucederles a los impíos. Porque no todo va a ocurrirles así . A veces, en efecto, prolongan su prosperidad hasta el fin de su vida, como el propio Job, consternado, ya enseñó a sus amigos más arriba. Llama "espada" a la muerte provocada por la guerra, que es imprevista y prematura. Olimpiodoro, Comentarios al libro de Job, 27, 14-15.

27, 16-18   Si acumula la plata

LA PLATA PUEDE REPRESENTAR LA FALSA OSTENTACIÓN. Por "plata" se suele entender la claridad de la Palabra sagrada, tal como se dice en otro lugar: "Palabras puras son las palabras de Señor, plata refinada en el crisol". Y como algunos desean tener la Palabra de Dios no interiormente para comunicarla, sino exteriormente para presumir de ella, también se dice por el profeta: "Desaparecieron cuantos pesan plata". Éstos son los que no se alimentan interiormente con la Palabra de Dios, sino que se limitan a pesarla exteriormente. Por eso, su plata, es decir, la palabra de los herejes, se compara al polvo, porque se esfuerzan por conocer un poco de la Sagrada Escritura con el deseo de recibir la alabanza terrena. Los que así obran es como si reunieran vestidos de lodo, porque de forma torcida y malintencionada escogen los testimonios de la Sagrada Escritura que a ellos les interesa. Los reúnen, si, pero un justo los vestirá, porque el varón repleto de fe recta recoge esos testimonios de la Sagrada Escritura que los santos suelen emplear para cumplir la justicia y de los que se valen también los herejes, y vence con ellos su obstinación en el error. Gregorio Magno, Libros morales, 18, 16, 24.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 186-188
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

Job corrobora su absoluta sinceridad



1Job continuó pronunciando su discurso y dijo: 2"¡Por Dios, que me niega el derecho! ¡Por el Omnipotente, que amarga mi alma!
3Mientras haya en mi algo de aliento y conserve en mis narices un hálito de Dios, 4no dirán mis labios falsedades ni mi lengua dirá mentiras.
5Lejos de mí daros la razón; hasta mi último suspiro no renunciaré a mi inocencia.
6A mi justicia me aferro y no cederé, mi corazón no me reprocha ninguno de mis días.
7Que mi enemigo tenga la suerte del impío, y la del injusto el que se levanta contra mi. (Job 27, 1-7)

27, 1-2   Job continuó pronunciando su discurso

UN PRÓLOGO A SU PRÓXIMO DISCURSO. Mientras los tres amigos permanecen silenciosos ante lo que se ha dicho, el bienaventurado Job, uniendo las palabras anteriores con lo que viene a continuación, habla de nuevo. Las palabras de antes las pronunció a manera de introdución de lo que viene luego. Olimpiodoro, Comentarios al libro de Job, 27, 1.

27, 3-4   No dirán mis labios falsedades

NO MIENTE NI DELIBERADAMENTE NI POR LIGEREZA. Lo que primero llamó maldad, al repetirlo después, lo llama mentira; pues toda mentira es maldad y toda maldad es mentira, porque ciertamente discrepa de la equidad cualquier cosa que es diferente de la verdad. Pero hay una gran diferencia entre lo que se dice y lo que por otra parte se piensa; porque muchas veces es peor pensar la mentira que expresarla; pues el hablar muchas veces viene de las prisas, mas el pensar proviene de la maldad estudiada. Y ¿quién hay que no sepa que existe una gran distancia en la culpa, cuando alguien miente por aceleramiento o por premeditación? Ahora bien, este santo varón, tratando de acercarse perfectamente a la verdad, dice que no miente por premeditación ni por apresuramiento. Gregorio Magno, Libros morales, 18, 3, 5.

27, 5-7   Lejos de mí daros la razón

LA FIRMEZA DE JOB. "Me he aferrado a mi justicia, y no la soltaré". Esto significa: Yo no me rendiré, ni cederán la perseverancia y la resolución de mi alma, sino que con paciencia y coraje soportaré mi desgracia. Efrén de Nisibi, Comentario al libro de Job, 27, 6



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 185-186
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

Job desprecia las palabras de Bildad y reconoce la grandeza divina



1Job intervino diciendo: 2"¡Cómo has ayudado al débil!, ¡cómo has socorrido al brazo sin fuerza!
3¡Cómo has aconsejado al ignorante y le has mostrado talento en abundancia!
4¿A quién diriges tus palabras, de quién es el espíritu que sale de Ti?
5Los fantasmas tiemblan bajo el mar y todos sus habitantes.
6Desnudo está el seol ante Dios, el abismo está al descubierto.
7Él extiende el septentrión sobre el vacío, suspende la tierra sobre la nada.
8Encierra las aguas en las nubes sin que éstas revienten bajo su peso.
9Encubre la faz de su trono desplegando su nube.
10Traza un círculo en torno a las aguas en el límite de la luz y las tinieblas.
11Las columnas de los cielos se conmueven llenas de temor por su amenaza.
12Con su poder hizo una brecha en el mar y con su inteligencia quebró Rahab.
13A su brisa el cielo se serena y su mano atraviesa la Serpiente Huidiza.
14Esto es sólo lo más externo de su obra. ¡Qué débil susurro escuchamos de Él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo comprenderá?". (Job 26, 1-14)

26, 1-2   ¡Cómo has ayudado al débil!

YO NO DEBO SER CONDENADO. Yo no te reprocho el que hayas defendido el papel de Dios; en verdad, parece que era necesario. No obstante, tú no debías haberme condenado; de hecho es posible abogar en favor de Dios, sin permitir que Job fuera expuesto a las acusaciones. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 26, 1-4.

26, 10   El límite de la luz y las tinieblas

EL ORDEN IMPUESTO POR DIOS. El autor afirma que Dios ha reunido las aguas que permanecían dispersas sobre la tierra desde el principio y ha dispuesto para ellas unos límites y un orden, y las ha rodeado como de un círculo para que no lo franqueen. "En el límite de la luz y las tinieblas", o sea, manda a la luz y a las tinieblas que ocupen el tiempo en buena armonía y no prevalezca una sobre la otra. Iso'dad de Merw, Comentario al libro de Job, 26, 10.

26, 13   Su mano atraviesa la Serpiente

EL SIMBOLISMO DE LA SERPIENTE HUIDIZA. Estas palabras claramente se refieren a la ya conocida serpiente que debe ser aniquilada con la muerte de Cristo. Llama a Satán serpiente huidiza y desertora para indicar su huida de la compañía de las potestades celestiales, y también porque esperaba burlar el castigo de su crimen. Efrén de Nisibi, Comentarios al libro de Job, 26, 13.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 181-184
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

violencia e inquidad prevalecen en la tierra



1"¿Por qué a Dios no se le ocultan los plazos, y los que le reconocen no ven su destino?
2Los malos remueven los linderos, y roban los rebaños para pastorearlos ellos; 3se llevan el asno de los huérfanos, toman en prenda el buey de la viuda.
4Apartan del camino a los indigentes, y los pobres de la tierra tienen que ocultarse.
5Como onagros del desierto, salen a su oficio de hacer presa, arrancando de la estepa la comida de sus crías.
6Cosechan en campo ajeno, vendimian en viñas del malvado.
7Pasan la noche desnudos, sin ropa, sin nada que les proteja del frío; 8se empapan con el aguacero de los montes y, faltos de cobijo, se pegan a la roca.
9Arrancan al huérfano del pecho de su madre, y toman en prenda al hijo del pobre.
10Desnudos caminan, sin ropa; hambrientos transportan gavillas.
11Entre sus muros exprimen aceite, pisan los lagares, pero están sedientos.
12En la ciudad gimen los moribundos y el alma de los heridos pide auxilio; pero Dios no presta oído a su oración.
13Algunos son rebeldes a la luz, no conocen sus caminos, no frecuentan sus senderos.
14Al alba se levanta el asesino, mata a pobres e indigentes, y en la noche se torna ladrón.
15El ojo del adúltero observa el crepúsculo, se dice: "Nadie me ve", y cubre su rostro con un velo.
16De noche perforan las casas, de día se ocultan, no quieren conocer la luz.
17La aurora sigue siendo sombra para ellos pues están familiarizados con el terror de la sombra.
18Son como objeto liviano sobre el agua, es maldita su heredad sobre la tierra, nadie se dirige al lagar de su viña.
19Como la sequía y el calor absorven el agua de nieve, así el seol engulle a los que pecan.
20Le olvida el seno que le formó, los gusanos le devoran con gusto, nunca más se le recuerda: la impiedad queda talada como un árbol; 21pues ha maltratado a la estéril sin hijos, y no ha favorecido a la viuda.
22Pero Dios con su fuerza atrapa a los poderosos, se levanta y nadie está seguro de su vida.
23Les da seguridad para mantenerse, pero sus ojos están en su conducta.
24Se encumbran un poco y dejan de existir, sucumben como todo lo que se marchita, como cabeza de espiga que se corta.
25Si esto no es así, ¿quién puede desmentirme o puede anular mis palabras? (Job 24, 1-25).

24, 5   Como onagros del desierto

EL LIBERTINAJE DE LOS PERVERSOS. "Han salido como onagros al campo". Es decir, han despreciado a todo el mundo, se han burlado de todos. Nadie se atreve a cometer una injusticia contra ellos ni los maltrata. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 24, 1-8.

24, 6-8   Cosechan en campo ajeno

EJEMPLOS DE INQUIDAD. Como los onagros, que pisotean los campos ajenos y machacan la hierba, así también los impíos con su desvergonzada violencia recolectan los campos que no son suyos y los arrebatan a sus propietarios. "Vendimian en viñas del malvado" quiere decir que a los impíos no les basta con acaparar las posesiones de los pobres, que han trabajado los campos desde el principio hasta el fin sin salario [sino también las de los ricos]. Iso'dad de Merw, Comentario al libro de Job, 24, 6.

24, 21-22a   Dios con su fuerza atrapa a los poderosos

MÁS EJEMPLOS DE LA CRUELDAD HUMANA. "Maltrataba a la estéril", es decir, a la que carece de ayuda pues no tiene hijos. Observa, a la vez, cómo el mal trato es computado como un acto de impiedad. "Apártate del mal y haz el bien", dice el divino salmista. "Y no se compadeció de una mujer", esto es, de alguien que necesitaba ayuda por imperativo natural. "Y con ira derribó a los débiles" No actuó de acuerdo a una causa lógica, si no por impulso irracional de su alma, abandonándose a la ira, y redujo a los débiles y carentes de ayuda a la más completa indigencia. Olimpiodoro, Comentarios al libro de Job, 24, 20-22.

24, 22b-24   Se encumbran un poco

FINALMENTE, EL CASTIGO ALCANZARÁ A LOS MALVADOS. "Se levanta y el otro ya no cuenta con su vida". Es por eso, entonces, que el impío al levantarse cada día no confiará ya en que ha de vivir, sino que permanece temeroso y espantado. Como declara el sabio Salomón: "El miedo no es otra cosa que el abandono de la ayuda que presta la razón". "Si se enferma, que no espere curarse, sino que sucumbirá en la enfermedad". Porque a menudo las enfermedades del cuerpo ocurre como consecuencia del pecado. "Que no espere" viene a significar que la desesperanza es debida a su propia conciencia. "Sucumbirá", evidentemente, golpeado por la enfermedad. "Porque su soberbia hizo daño a muchos". 
Por esto sucumbirá, porque ensoberbecido hizo daño a mucha gente. "Se marchito como la malva bajo el sol ardiente o la cresta de la espiga que se marchita". Otras lecturas del pasaje dicen: "Como hierba tierna". De manera semejante también el salmista dijo: "Rápido se secará, como el heno, y caerá como el brote de la hierba". Con razón dijo: "Pereciendo por sí mismo", porque el propio pecado se convierte en castigos para todos y para cada uno. Olimpiodoro, Comentarios al libro de Job, 24, 22-24.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 175-180
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

¿cómo puede ser justo un hombre ante Dios?



1Bildad, el suajita, intervino diciendo: 2"Dominio y poder terrible tiene Aquel que establece la paz en las alturas.
3¿Alguien puede contar sus huestes? ¿Sobre quién no brilla su luz?
4¿Cómo puede ser justo un hombre ante Dios? ¿Cómo puede ser puro un nacido de mujer?
5Si ni la luna tiene fulgor, ni las estrellas son puras a sus ojos, 6¡cuánto menos el hombre, simple gusanera, el hijo del hombre, vil gusano!" (Job 25, 1-6)

25, 1-2   Dominio y poder terrible

UNA NUEVA ACUSACIÓN CONTRA JOB. Bildad vio que el argumento de Elifaz, quien pretendía que el santo Job fuera declarado culpable por sus vicios, fue rechazado claramente por la respuesta del santo Job, ya que existían muchos impíos y que no padecían ninguna desgracia. Por tanto, abandona este aspecto de la argumentación para decir que es reo aquel a quien ve que ha caído en una vida dura, y se dedica a insistir en este punto, de modo que alabando la justicia divina acusa a Job diciendo que ha pecado por haberse atrevido a llamar a Dios a juicio. "Poder y terror hay junto a él". Presionado por la fuerza de la razón se ve obligado a asentir a las palabras de Job, de modo que, omitiendo por el momento la equidad del juicio, alaba el poder de Dios, y, como no puede demostrar que Job es culpable, intenta minusvalorarlo mediante comparaciones, sin advertir que con la aplicación de este método le dirige muchas alabanzas. En efecto, el más grande de los méritos consiste en que el hombre no puede igualarse a las virtudes de Dios. Juliano de Eclana, Explicación al libro de Job, 25, 1

25, 3-4   ¿Cómo puede ser justo un hombre?

NO HAY NADIE JUSTO. Puesto que dijo: "Todavía no los has visitado", Bildad responde: "No hay respiro para los ladrones". Por tanto, dice lo contrario de lo que aquí sucede, porque hay un respiro. Pero es para dar lugar a que Job también pueda hablar. "¿Cómo puede ser justo un hombre ante Dios?" De hecho se encuentra castigado por la necesidad. Después dirá Job: "Desaría ser juzgado, y aunque no tengo pecado alguno, soy castigado". Bildad le responde que no hay ningún hombre justo. Así, pregunta: ¿Cómo es posible que pueda haber una persona justa?". Por eso es inútil que pretendas ser juzgado y examinado, [viene a decir Bildad]. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 25, 2b-4b. 

25, 5-6   Ni las estrellas son puras

LAS ESTRELLAS SE SOMETEN A LAS LEYES DE DIOS. Las mismas estrellas no regulan los tiempos a su arbitrio, sino que conocen los momentos en que han de salir y ocultarse de acuerdo con la ley divina que les ha sido establecida. Efrén de Nisibi, Comentarios al libro de Job, 25, 4.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 180-181
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

Job afligido camina por la senda divina



8"Pero si voy al oriente, Él no está allí; si al occidente, no lo percibo.
9Si me dirijo al norte, no lo diviso; si me vuelvo al sur, no llego a verlo.
10Ya que sólo Él conoce mi conducta, que me pruebe en el crisol, y saldré como el oro.
11A sus huellas se adhieren mis pies, sigo su camino sin torcerme.
12Del precepto de sus labios no me aparto, en mi seno guardo las palabras de su boca.
13Pero si Él ha decidido esto, ¿quién le hará cambiar? Lo que ha proyectado lo hace.
14Así que ejecutará mi sentencia y otras muchas cosas pensadas contra mí.
15Por tanto, me horrorizo en su presencia y reflexionando me estremezco.
16Dios me encoge el corazón, el Omnipotente me aterra, 17aunque aún no he sucumbido a la tiniebla, ni la oscuridad ha ocultado mi rostro" (Job 23, 8-17).

23, 8-9   Si voy al oriente, Él no está allí

LA NATURALEZA INVISIBLE E INCOMPRENSIBLE DE DIOS. Éste sentido del texto: "Me alegro, dice Job, de ser juzgado bajo los ojos divinos, yo y mis acciones. Sin embargo, ¿qué es lo que siento? Dios es invisible por naturaleza. ¿Lo buscaré en las cosas que están detrás de mí? No se le puede ver. Se encuentra delante de mí, mas no lo percibo. Si se vuelve hacia la izquierda, no tengo modo de aprehenderlo; si me sale por la derecha, no lo veo en absoluto". Esto no significa que Dios vaya y venga de un lugar a otro con una forma corpórea o cambiante, sino que la intención es mostrar que en todas partes Dios está presente, si bien para nosotros es inalcanzable e invisible, además de inaprensible. Olimpiodoro, Comentarios al libro de Job, 23, 8-9

23, 10-12   Él que conoce mi conducta

LA SENDA QUE LLEVA AL CUMPLIMIENTO DE LA VOLUNTAD DE DIOS. "Ya que sólo Él conoce mi conducta". Como si claramente dijera: "Yo me examino minuciosamente y ni siquiera puedo conocerme perfectamente. Y, sin embargo, Aquel a quien no consigo ver, ve con gran detalle todo lo que hago".
Sigue [el texto]: "Que me pruebe en el crisol, y saldré como el oro". El oro, puesto en el crisol, recupera el resplandor de su naturaleza, al tiempo que pierde las impurezas. Por eso, es como oro probado al fuego el alma de los justos que en medio de la tribulación se les arranca los vicios y crecen en méritos.
No fue el orgullo lo que llevó al santo Job, sometido a tribulación, a comparase con el oro, porque a quien Dios llamó justo antes de la prueba, no permitió que fuera tentado para purificarlo de vicios, sino para aumentar sus méritos, como el oro que es purificado al fuego. En realidad, se tuvo por menos de lo que era, pues, entregado a la tribulación, pensó que necesitaba ser purificado, él que no tenía en sí nada que purificar...
"A sus huellas se adhieren mis pies". Las pisadas de Dios son las obras suyas que vemos, y con las que gobierna a quien obra el bien y el mal, con las que pone bajo sus órdenes a justos e injustos, con las que a diario conduce a los que siguen hacia bienes mayores y permite que quienes se le oponen se precipiten hacia males peores.
De estas pisadas decía el profeta: "Ya aparece la procesión, oh Dios". Cuando vemos la virtud de su generosidad y de su bondad, y, mirando, procuramos imitarla, ¿qué otra cosa seguimos sino sus huellas, ya que imitamos, la que, en cierto modo, es secuela de su obrar?...
"Sigo su camino sin torcerme". Sigue su camino y no se tuerce quien pone por obra su intención. Seguir el camino con la intención significa, ciertamente, no torcerse. Ésta es la preocupación de los justos: confrontar diariamente sus acciones con los caminos de la Verdad y, proponérselos como regla, no torcerse de su rectitud.
En verdad, procuran todos los días recogerse interiormente y, a medida que se acercan a la cima de las virtudes, examinan con cauto rigor todo lo que en ellos mismos está aún por debajo de ellos mismos. Con diligencia se empeñan por estar íntegramente ahí donde ya ha llegado una parte de ellos.
Sigue [el texto]: "Del precepto de sus labios no me aparto" Así como los siervos dóciles están siempre atentos a los rostros de sus señores para escuchar presurosos y cumplir atentos lo que mandan, así también las almas de los justos están con su intención ante el Señor todopoderoso y están pendientes de su Escritura como si de su boca se tratara, de modo que se conforman a su voluntad en la medida en que reconocen en sus palabras esa misma voluntad, ya que por la Escritura Dios comunica todo lo que quiere. Sucede así que sus palabras no pasan en vano por sus oídos, sino que se fijan en sus corazones. De ahí que añada a continuación: "En mi seno guardo las palabras de su boca". Guardamos la palabras de su boca en nuestro seno cuando escuchamos sus mandatos, no de forma pasajera sino llevándolos a la práctica. Por eso está escrito de la misma Virgen Madre: "María guardaba todas estas cosas ponderándolas en su corazón". Estas palabras, cuando se llevan a la práctica, quedan guardadas en el corazón, si al cumplirlas por fuera el ánimo de quien las hace no se engríe por dentro. Y es que, cuando la palabra acogida se lleva a la práctica buscando la alabanza humana, es evidente que la Palabra de Dios no se oculta en el seno del alma. Pero desearía saber, santo varón, ¿por qué te examinas con tanto empeño, por qué te exiges tanto? Gregorio Magno, Libros morales, 16, 32, 39-36, 44.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 173-175
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

Job busca la justicia de Dios



1Job intervino diciendo: 2"Todavía hoy es amarga mi queja pues su mano pesa sobre mi gemir.
3¡Quién me diera conocerle y encontrarle!, me acercaría hasta su morada.
4Presentaría mi proceso ante Él, llenando mi boca de argumentos.
5Sabría con que palabras me responde y comprendería lo que me dice.
6¿Pleiteará conmigo con todo su poder? No. Bastará con prestarme atención.
7Entonces el justo disputaría con Él, y yo me libraría de mi juez para siempre". (Job 23, 1-7)

23, 1-2   Hoy es amarga mi queja

LA AMARGURA DE JOB. "También hoy mi discurso es amargo", es decir, resulta que mis palabras son duras y molestas para nuestros oídos. Podemos conferirle otro sentido [e interpretar el pasaje así]: "Con vuestras palabras, me obligáis a emplear un discurso más duro contra vosotros". Efrén de Nisibi, Comentarios al libro de Job, 23, 2.

23, 3-7   ¡Quién me diera conocerle y encontrarle!

UNA PREFIGURACIÓN DE ARREPENTIMIENTO Y REDENCIÓN. "Sabría con que palabras me responde y comprendería lo que me dice". Lloramos las culpas cuando empezamos a sopesarlas. Cuanto más finamente las sopesamos, más solícitamente las lloramos, y de los lamentos nace en nuestro corazón más claramente con qué amenaza la severidad divina a los pecadores, cuáles serán los reproches dirigidos a los réprobos, cómo será el terror y la oposición implacable de la divina majestad. Entonces el Señor se dirigirá a los réprobos con tanta firmeza como Él, en su justicia, determine que pueden padecer...
¿A quién se refiere cuando habla del justo, sino al "Mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo hombre?". Sobre Él está escrito: "A quien Dios hizo para nosotros sabiduría y justicia". Al venir esta justicia a este mundo para hacer frente a los caminos de los pecadores, vencimos al antiguo enemigo que nos retenía como cautivos. Por eso, que diga Job: "¿Pleiteará conmigo con todo su poder? No. Bastará con prestarme atención. Entonces el justo disputaría con Él, y yo me libraría de mi juez para siempre". Es decir, que envíe a su Hijo encarnado a juzgar mis caminos y entonces expulsaré al Adversario que me ataca y, vencedor, seré absuelto en el juicio. 
Pues si el Hijo unigénito hubiera permanecido en la potencia de su divinidad sin asumir nada de nuestra debilidad, ¿cuándo habría podido el hombre débil acceder a su gracia? Considerada la grandeza divina, el hombre débil habría sufrido más su peso que su ayuda. Pero el que supera a todos en fortaleza, quiso aparecer débil en todo, y mientras se acomodaba a nosotros asumiendo la debilidad, nos ha elevado a su permanente fortaleza. Gregorio Magno, Libros morales, 16, 29, 36-30, 37.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 171-173
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

Elifaz exhorta a Job a reconciliarse con Dios



21"Reconcíliate con Dios y vive en paz con Él; y así conseguirás muchos bienes.
22Recibe de su boca la Ley y pon sus palabras en tu corazón.
23Si te vuelves al Omnipotente, serás restablecido, y alejarás de tu tienda la iniquidad; 24estimarás el oro como el polvo, el oro de Ofir como guijarros del torrente; 25será el Omnipotente tu metal precioso y tu plata más valorada.
26En el Omnipotente tendrás tu delicias, hacia Dios levantarás tu rostro.
27Le suplicarás y Él te escuchará, y así podrás cumplir tus votos.
28Lo que decidas te saldrá bien, en tu camino brillará la luz.
29Porque Él humilla al que habla con soberbia y salva al que baja los ojos.
30Él libra al inocente; por la pureza de tus manos te librará". (Job 22, 21-30)

22, 21-25   Reconcíliate con Dios y vive en paz

EL SUFRIMIENTO DE LAS ADVERSIDADES NOS PURIFICA. ¿Qué significa: "buscaban una acusación contra mí"? En otra edición encontré, en vez de esto: "una confesión". Quizás diga, más bien: "Confiesa tus pecados; recibe de la boca de Dios su apoyo junto con la confesión; recibe sus palabras en tu corazón". Estas cosas las dijo Elifaz amonestando, al parecer, a Job. Sin embargo, Elifaz pronuncia aquí una enseñanza saludable. Él piensa realamente que [Job] padece estas cosas por sus pecados, pero también que él quiere purificarse a través de la paciencia en su padecimiento y ser purificado, lo mismo que el oro en el crisol, se mostrará libre de todo elemento extraño, pues dice: Y tú, si soportas las cosas que te sucedan, "Dios te hará puro como el oro purificado por el fuego". Orígenes, Homilías sobre Job, 16, 61, 69.

EL PODER DEL ARREPENTIMIENTO. Esto significa que recuperaréis vuestro estado primitivo, y Dios os ayudará, mientras antes parecía que había descuidado por completo vuestra salvación, como si hubiera estado ausente. Efrén de Nisibi, Comentario al libro de Job, 22, 23.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 169-170
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

lamentaciones por los pecadores


8¡Ay de los que acumulan casas y más casas, y juntan campos y más campos, hasta agotar el terreno! ¿Es que sólo vivís vosotros en el país? 9El Señor de los ejércitos me ha jurado al oído: "¡Muchas casas grandes y hermosas quedarán desoladas, sin que nadie las habite!". 10Pues diez yugadas de viña producirán un sólo cántaro, y un saco de simiente producirá una espuerta.
11¡Ay de los que madrugan de mañana para ir tras los licores, y trasnochan para que el vino los escandile! 12Todo es cítara y arpa, pandero, flauta, y vino en sus festines, pero no contemplan la obra del Señor ni miran la hechura de sus manos. 13Por eso, mi pueblo va a ser deportado por falta de inteligencia; sus nobles morirán de hambre, y su plebe abrasada de sed. 14Por eso, el seol ensanchará sus fauces, abrirá su boca descomunal, y bajarán sus nobles y sus plebeyos, su bullicio y su alborozo. 15El hombre será doblegado, el varón será humillado, y los ojos de los altivos, abajados.
16Pero el Señor de los ejércitos será ensalzado en el juicio, el Dios santo se mostrará santo en la justicia. 17Pacerán corderos como en sus prados, y cabritos cebados rumiarán entre las ruinas.
18¡Ay de los que tiran de la culpa con las cuerdas de la vanidad, y del pecado con sogas de carreta; 19de los que van diciendo: "Que se dé prisa, que actúe pronto para que veamos su obra, que se acerque y llegue el designio del Santo de Israel, y lo conoceremos!".
20¡Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal, de los que ponen tinieblas por luz y luz por tinieblas, de los que cambian lo amargo en dulce y lo dulce en amargo! 21¡Ay de los que se ven sabios, y se tienen por sensatos! 22¡Ay de los campeones en beber vino, y de los intrépidos en mezclar licores; 23de los que justifican al delincuente, a cambio de soborno, y privan al justo de su justicia!
24Por eso, como la llama de fuego devora el rastrojo, y la paja sucumbe en la hoguera, así se pudrirá su raíz, y sus flores se dispersarán como el polvo, porque despreciaron la Ley del Señor de los ejércitos y ultrajaron la palabra del Santo de Israel. (Isaías 5, 8-24)

5, 10   Un saco de simiente producirá una espuerta

EFECTOS DEL PECADO. Existen muchos ejemplos en los que la tierra sufre por culpa de los pecados de los hombres. ¿Por qué extrañarse si la iniquidad de los hombres altera su fertilidad y fecundidad, cuando sucede que por nuestra causa la tierra puede ser corruptible o incorruptible?... Mira el caso de Noé. Cuando la naturaleza humana cayó en una extrema perversidad, todos los elementos se confundieron: las semillas, las plantas y las especies animales, la tierra, el mar y el aire, las montañas, los valles y las colinas, las ciudades, las murallas, las casas y los caminos; en una palabra, todo fue inundado por aquel terrible diluvio. Pero como era necesario que nuestra especie creciera, la tierra encontró de nuevo su orden habitual y volvió a su hermosura primera. También se puede ver que esto sucedía en parte como un honor para el hombre. Juan Crisóstomo, Comentario a Isaías, 5, 4. 

5, 18   ¡Ay de los que tiran de la culpa!

PECADO TRAS PECADO. Cada uno teje con sus pecados una maroma... ¿Quién es el que hace una larga maroma? El que añade un pecado a otro pecado. ¿Cómo se enlazan unos pecados con otros? Ocultando con el nuevo pecado el ya cometido. Hace uno un robo y, para que no se descubra quién lo hizo, acude a un matemático ¡Ya está bien cometer un robo! ¿Por qué quieres añadir un pecado a otro pecado? He ahí dos pecados. Luego, blasfema contra el obispo porque le prohíbe consultar al astrólogo. Ya son tres pecados. Si llega a tus oídos: Echadlo de la Iglesia, dices: Me voy al partido de Donato. Cuarto pecado ya. La maroma se va alargando. Témela. Agustín, Tratado sobre el Ev. de Juan, 10, 5.

5, 20   ¡Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal!

DE LO AMARGO A LO DULCE. Así obran quienes se oponen al martirio: al considerar perdición lo que es salvación, convierten lo dulce en amargo y la luz en tinieblas; al preferir esta misérrima vida a la otra bienaventurada, ponen lo amargo en lugar de lo dulce y las tinieblas en lugar de la luz. Tertuliano, El escorpión, 1, 13.

5, 21   ¡Ay de los que se ven sabios!

BUSCAR EL BIEN COMÚN. Huyamos de toda vanidad y odiemos totalmente las obras del camino perverso. No viváis solos, encerrados en vosotros mismos, como si ya estuvieseis justificados. Por el contrario, reuníos y buscad juntos lo que conviene al bien común. Carta del Ps.- Bernabé, 4, 10.

SEGUIR SU PROPIA VOLUNTAD. ¿Quién confunde más al pueblo de Dios: el que, poseído de la fuerza de su libertad, desprecia el auxilio del Creador y confía en su voluntad, o el que en cada uno de los preceptos teme el juicio del Señor? Jerónimo, Diálogo contra los pelagianos, 2, 24.

NUESTRAS PROPIAS DEBILIDADES. Considerad a vuestros prójimos recíprocamente como superiores en el camino de Dios, y de un modo especial a los que no han sido encomendados, porque no sabéis los bienes que guardan en su interior aun aquellos a quien veis obrar mal. Procure, pues, cada uno ser grande; pero, con todo, no se considere a sí mismo que lo es, para que no suceda que, atribuyéndose arrogadamente la grandeza, pierda lo que interiormente tenía. Gregorio Magno, Homilías sobre los Evangelios, 1, 7, 4


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 12, p. 84-89
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

la canción de la viña


1Voy a cantar a mi amado la canción de mi amigo a su viña: Mi amado tenía una viña en una loma fértil. 12La cercó con una zanja y la limpió de piedras, la plantó de cepas selectas, construyó en medio una torre, y excavó un lagar. Esperó a que diera uvas, pero dio agraces.
3Ahora, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá: juzgad entre mi viña y yo. 4¿Qué más pude hacer por mi viña, que no lo hiciera? ¿Por qué esperaba que diera uvas, y dio agraces? 5Pues ahora os daré a conocer lo que voy a hacer con mi viña: arrancaré su seto para que sirva de leña; derribaré su cerca para que la pisoteen; 6la haré un erial, no la podarán ni la labrarán, crecerán cardos y zarzas, y manadaré a las nubes que no descarguen lluvia en ella.
7Pues bien, la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá, la cepa de sus delicias. Esperaba juicio y encontró perjuicios, justicia y encontró congoja. (Isaías 5, 1-7)

5, 1-2   La canción de mi amigo a su viña

LA VIÑA AGRADECIDA. ¡Que la viña de gracias al Señor, la Verdadera Vid! Las almas fueron como retoños. Él cultivó su vid y destruyó la vid que dio frutos amargos. ¡Bendito sea el destructor! Que la viña devorada por el jabalí del bosque dé gracias al viñador justo, que trabajó y vigiló el fruto, y lo ofreció al Señor de la vid. ¡Bendito sea su viñador. Efrén de Nisibi, Himno sobre la Navidad, 18, 21-22.

5, 6   Mandaré a las nubes que no descarguen lluvia

DIOS NO SE ALEJA SIN UNA CAUSA. Pienso que gran mal es pecar para ser entregados a Satanás, que tiene cautivas a las almas de los abandonados por Dios; pero Dios no abandona sin motivo ni juicio a los que ha abandonado. En efecto, cuando envía la lluvia sobre la viña y la viña produce espinas en lugar de racimos, ¿qué hará Dios sino mandar a las nubes que no lluevan sobre la viña? Orígenes, Homilías sobre Jeremías, 1, 4.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 12, p. 82-84
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

restauración de Jerusalén



1Siete mujeres pretenderán a su solo hombre en aquel día, diciendo: "Comeremos de nuestro pan, y vestiremos con nuestros vestidos, tan sólo queremos llevar tu apellido, ¡líbranos de nuestro aprobio!".
2Aquel día, habrá un brote del Señor de hermosura y de gloria, y los frutos de la tierra serán honor y orgullo para los supervivientes de Israel. 3Y sucederá que quien quede en Sión y permanezca en Jerusalén -todo inscrito entre los vivos en Jerusalén- será llamado santo 4cuando el Señor haya lavado la inmundicia de las hijas de Sión, y haya limpiado la sangre de en medio de Jerusalén con espíritu de justicia y espíritu abrasador.
5Y creará el Señor sobre todo lugar del monte Sión y sobre toda su asamblea una nube para el día, y humo y resplandor de fuego llameante para la noche. Habrá un toldo sobre toda la gloria, 6y una tienda tienda proporcionará  sombra durante el día contra el calor, y abrigo y cobijo contra la tormenta y la lluvia. (Isaías 4, 1-6) 

4, 1   Siete mujeres pretenderán a un solo hombre

SIETE IGLESIAS. Hemos leído que el Espíritu Santo anuncia por medio de Isaías a las siete esposas que tuvieron un único marido. En verdad Cristo es hombre, pero no nacido de semilla alguna; las siete mujeres son las siete Iglesias que recibieron su pan y fueron cubiertas con sus vestidos, que solicitan quitar su improperio y que se las llama con el nombre de Cristo. El Espíritu Santo es el pan que alimenta para la vida eterna, es decir, para los que tienen fe. Las túnicas con las que deseaban vestirse son la gloria de la inmortalidad de la cual dijo el apóstol Pablo: "Es necesario que este ser corruptible se revista de incorruptibilidad, y que este ser mortal se revista de inmortalidad". Victorino de Petovio, Comentario al Apocalipsis, 1, 16.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 12, p. 78-79
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

el juicio de Dios sobre Israel


13El Señor está dispuesto para litigar, firme para juzgar a los pueblos. 14El Señor lleva a juicio a los ancianos y a los príncipes de su pueblo: "Vosotros habéis incendiado mi viña, y lo robado al pobre está en vuestras casas. 15¿Por qué aplastáis a mi pueblo, y machacáis el rostro de los pobres?" -oráculo del Señor, Dios de los ejércitos-.  
16Ha dicho el Señor: "Puesto que las hijas del Señor son altivas, andan con el cuello estirado y los ojos seductores, caminan contoneándose y haciendo tintinear las ajorcas de sus pies, 17el Señor cubrirá de tiña la calva de las hijas de Sión, y desnudará sus vergüenzas".  
18Aquel día el Señor quitará el lujo de las ajorcas, las diademas y las lunetas, 19los pendientes, las pulseras y los velos, 20las cofias y las cadenillas de los tobillos, las cintas, los tarros de esencia y los amuletos, 21los aretes y los anillos de la nariz, 22los vestidos lujosos y los mantos, los chales y los bolsos, 23los espejos, las túnicas, los sombreros y las mantillas. 24Y sucederá que donde había perfume habrá hedor, donde cinturon, soga, donde rizos, calvicie, donde atuendo, esparto, donde hermosura, quemadura.  
25Tus hombres caerán a espada, y tus caballeros en combate. 26Sus puertas se lamentarán y se dolerán, y ella, desolada, se sentará en el suelo. (Isaías 3, 13-26). 

3, 14   El Señor lleva a juicio. 

 VENDRÁ CON SUS SANTOS. Cuando venga con todos los ángeles, tendrá consigo al mismo tiempo a los hombres. Claramente lo dice también Isaías: "Vendrá al juicio con los ancianos del pueblo". Estos ancianos del pueblo, estos denominados ya ángeles, estos millares de perfectos que proceden de todo el orbe, se llaman cielo. Agustín, Enarraciones sobre los Salmos, 49, 11.La 

La Biblia comentada 
por los Padres de la Iglesia 
Antiguo Testamento, vol. 12, p. 77-78. 
Director de la edición en castellano 
Marcelo Merino Rodríguez

el pecado de Israel contra Dios


11Mirad: el Señor, Dios de los ejércitos, retira de Jerusalén y de Judá sustento y apoyo -todo sustento de pan y todo sustento de agua-: 2al capitán y al guerrero, al juez y al profeta, al adivino y al anciano, 3al jefe de cincuenta y al hombre honorable, al consejero, al experto en magia, y al instruido en sortilegios.
4Les daré por príncipes a muchachos, y los gobernarán niños inseguros. 5Las gentes se afrentarán, unos a otros, cada cual a su prójimo, el joven al anciano, y el plebeyo al noble. 6Tomará uno a su hermano, al de la casa de su padre, diciendo: "Tienes un manto, sé nuestro jefe, y este montón de ruinas estará bajo tu mando". 7Pero ese mismo día responderá diciendo: "No soy curandero, y en mi casa no hay pan ni manto. No me pongáis como jefe del pueblo".
8Se derrumbó Jerusalén, cayó Judá, porque su lengua y sus acciones están contra el Señor, rebelándose contra su gloria. 9La expresión de sus rostros los denuncia, y, como Sodoma, ellos mismos proclaman su pecado, no lo cultan. ¡Ay de ellos, que se han labrado su propia desgracia! 10Decid al justo que bien, que comerá del fruto de sus obras. 11Pero, ¡ay, del malvado! Le irá mal, porque le pagarán según las obras de sus manos.
12¡Pueblo mío! Lo oprime un niño, lo dominan mujeres. ¡Pueblo mío! Tus guías te pierden, y confunden el camino de tu marcha. (Isaías 3, 1-12)

3, 1-3   Retira de Jerusalén y de Judá sustento y apoyo

CRISTO ES RECHAZADO POR ISRAEL. Considera si lo que sigue ha quedado suprimido. El Señor Sabaoth retiró de Judea y de Jerusalén entre otras cosas al profeta y al sabio arquitecto, es decir, al Espíritu Santo, que edificaba la Iglesia, templo, casa y ciudad de Dios. Pues desde entonces cesó de estar entre ellos la gracia de Dios y se dio orden a las nubes de que no deramarán la lluvia sobre la viña de sorec, es decir, ordenó a los poderes celestes que no se acercaran a la casa de Israel. En efecto, esta había producido espinas, con las que había coronado al Señor, y no había producido la justicia, sino el clamor con que lo había llevado a morir en la cruz. Y así, retirado el rocío de los carismas, la Ley y los profetas llegan hasta Juan. Tertuliano, Contra Marción, 3, 23, 1-3.

3, 12   Tus guías te pierden

LOS PELIGROS DE LA ALABANZA. Los que sirven a Dios con dedicación no reciben premios de alabanza, ni esperan esta recompensa quienes guardan las leyes divinas. Ciertamente el elogio de los hombres daña y con frecuencia corrompe a muchos; daña el ardor y perjudica la marcha; y así, cuando uno cree que está cerca de la meta, pues a eso le inclina el elogio, deja de correr y pierde la victoria. A esto alude también el Dios del universo, cuando dice por medio del profeta: "¡Pueblo mío, los que te guían te engañan y tuercen el curso de tus caminos!". En verdad, los elogios aminoran la intensidad del valor e impiden alcanzar la meta. Teodoreto de Ciro, Sobre la divina providencia, 9.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 12, p. 73-77
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

juicio por la idolatría


7Su tierra está repleta de oro y plata, y sus tesoros son incalculables; su tierra está repleta de caballos, y sus carros son incalculables. 8Pero su tierra está repleta de ídolos, se postran ante la obra de sus manos, ante la hechura de sus dedos.
9El hombre será doblegado, el varón será humillado. Tú no los perdones. 10Métete en las rocas, ocúltate en el suelo ante la presencia aterradora del Señor y el resplandor de su majestad.
11Los ojos arrogantes del hombre será humillados, la altanería humana doblegada, y aquel día será exaltado sólo el Señor. 12Porque hay un día del Señor de los ejércitos que está sobre todo arrogante y altanero, y sobre todo el que se ensalza, para humillarlo, 13sobre todos los cedros del Líbano, altos y excelsos, sobre todas las encinas de Basán, 14sobre todas las altas montañas, sobre todas las colinas elevadas, 15sobre toda torre prominente, sobre todo muro fortificado, 16sobre todas las naves de Tarsis, y sobre todas las embarcaciones lujosas.
17La arrogancia del hombre será doblegada, la altanería humana, humillada. Aquel día será exaltado sólo el Señor, 18y los ídolos desaparecerán del todo. 19Se meterán en las grietas de las rocas, y en los agujeros del suelo, ante la presencia aterradora del Señor y el resplandor de su majestad, cuando Él se levante para atemorizar la tierra.
20Aquel día el hombre arrojará los ídolos de plata y los ídolos de oro, que se había fabricado para postrarse, a los topos, y a los ratones, 21y se meterá en las grietas de las rocas, y en las hendiduras de las peñas, ante la presencia aterradora del Señor y el resplandor de su majestad, cuando Él se levante para atemorizar la tierra.
22Vosotros, apartaos del hombre, que tiene el aliento de vida en su nariz, pues ¿qué estimación merece? (Isaías 2, 7-22).

2, 7-8   Tu tierra está repleta de ídolos

ABUSO DE POSESIONES. Alguien podrá preguntar ¿qué mal hay en tener dinero, poseer caballos, sobre todo en una época en la que la filosofía no era lo principal? ¿Que podemos responder nosotros? Que el profeta no criticaba el uso, sino la voluntad de no usar esos bienes como se debe. Así, cuando afirma: "¡Ay de los poderosos!", no condena el poder, sino a los que hacen mal uso de él; y lo mismo sucede aquí: no condena el tener dinero, sino el acumular con avaricia. Juan Crisóstomo, Comentario a Isaías, 2, 7.

2, 19   La presencia aterradora del Señor

EL CREADOR PUEDE SER CONOCIDO. Al Creador se le debe también un reconocimiento natural comprendiéndolo a partir de sus obras y a partir de ellas buscando un conocimiento más pleno. A Él le pertenece, por tanto, castigar a los que ignoran a Dios, pues no es lícito ignorarlo. El hecho de que (Pablo) diga: "Lejos del rostro del Señor y de la gloria de su poder", sirviéndose de las palabras de Isaías para el mismo motivo, indica al mismo Señor que "se levanta para destruir la tierra". Tertuliano, Contra Marción, 5, 16, 3.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 12, p. 71-72
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

la venida de la paz universal


1Mensaje que vio Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y Jerusalén.
2Sucederá en los últimos días que el monte del Templo del Señor se afirmará en la cumbre de los montes, se alzará sobre los collados, y afluirán a él todas las naciones.
3Irán muchos pueblos y dirán: "Venid, subamos al monte del Señor, al Templo del Dios de Jacob. Él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus senderos, porque de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra del Señor".
4Él juzgará entre las naciones, y dictará setencia a muchos pueblos. De sus espadas forjarán azadas, y de sus lanzas, podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.
5¡Casa de Jacob, venid, caminemos a la luz del Señor! 6Has abandonado a tu pueblo, a la casa de Jacob, porque están llenos de hechiceros y de augures, como los filisteos, y dan la mano a los extranjeros. (Isaías 2, 1-6) 

2, 2   Se afirmará en la cumbre de los montes

EL MONTE COMO LA IGLESIA. Llama monte a la Iglesia también en otros pasajes, como cuando dice: "Y el monte del Señor en los últimos días será patente". Cirilo de Jerusalén, Las catequesis, 21, 7.

2, 3   Subamos al monte del Señor

LA PRESENCIA DE LOS SANTOS. Glorifiquemos al Señor con una glorificación victoriosa, que nos guía hacia un coro de ángelles como éste. ¿Quién, al amar la fiesta celestial y la celebración angélica, dirá como profeta: "Los conduciré a la casa de Dios, una muchedumbre que alaba a Dios con alegría y celebrando la fiesta". También los santos nos animan diciendo: "Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob". Atanasio, Carta Festal, 6, 10-11.

2, 4   Él juzgará entre las naciones

PAZ DE LA IGLESIA. Y no será sólo firme, inamovible e indestructible, sino que propondrá una gran paz al mundo. Los gobiernos de las ciudades serán destruidos, y también las monarquías; existirá un solo reino adecuado a todos y, a diferencia de tiempos anteriores, casi en su totalidad estará la paz. En el pasado, en efecto, todos los artesanos y los dedicados a la vida pública tomaban armas y se colocaban en orden de batalla. Tras la venida de Cristo, todo aquello fue suprimido y lo relativo a las guerras quedó relegado. Juan Crisóstomo, Demostración contra los paganos, 6, 6.

2, 5-6   ¡Casa de Jacob, venid!

LAS DOS CASAS DE JACOB. Aquí hay que entender dos descendencias de Judá, y dos linajes, como dos casas de Jacob: uno que nace de la carne y de la sangre; otro de la fe y del espíritu. Justino Mártir, Diálogo con Trifón, 135, 6.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 12, p. 65-70
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

destrucción de Israel por su infidelidad


21¡Cómo se ha prostituido la ciudad fiel, la llena de justicia! En ella moraba la equidad, y ahora, los asesinos.
22Tu plata se ha vuelto escoria, tu vino está aguado. 23Tus príncipes son rebeldes, compañeros de ladrones, todos aman el soborno y se mueven por regalos. No hacen justicia al huérfano, ni les llega la causa de la viuda.
24Por eso, oráculo del Señor, Dios de los ejércitos, el Fuerte de Israel:
"¡Ah, me desquitaré de mis adversarios, me vengaré de mis enemigos! 25Volveré mi mano contra ti, y, como lejía, limpiaré tus escorias, y apartaré de ti toda ganga. 26Haré que tus jueces sean de nuevo como al principio, y tus consejeros como en el comienzo. Después, te llamarán Ciudad Justa, Ciudadela Fiel".
27Sión será rescatada con juicio, y los que se conviertan, con justicia. 28Serán quebrantados los rebeldes junto con los pecadores, y los que abandonaron al Señor perecerán. 29Porque os avergonzaréis de las encinas que codiciabais, y os abochornaréis de los jardines que elegíais, 30pues seréis como encina que pierde las hojas, y como jardín sin agua. 31El fuerte será cómo estopa, y su obra, como una chispa, arderán ambos a una, y no habrá quien lo apague. (Isaías 1, 21-31) 

1, 22   Tu vino está aguado

DIVINIDAD Y HUMANIDAD DE CRISTO. Si alguien, al ver las acciones divinas del Salvador negare su cuerpo, o viendo lo que es propio del cuerpo negara la presencia del Logos en su carne, o, fundándose en sus propios comportamientos humanos, alimentara pensamientos impropios del Logos..., como el enemigo judío que mezcla el vino con agua, tendrá la cruz como un escándalo, y como pagano refutará la predicación del Evangelio como necedad. Atanasio,  
Discursos contra los arrianos, 3, 55.

PALABRA DE VERDAD. "¿Y quién se hallará idóneo para esto?". Porque nosotros no somos como los demás, que son capaces de hacer mercadería de la palabra de la verdad y mezclar el vino con el agua, esto es, la Palabra que alegra el corazón del hombre con las palabras que son vanales, que no se levantan de la tierra, que se desvanecen y acaecen por casualidad. Esos siempre esperan alcanzar algún provecho de su comercio y ora hablan de un modo y ora de otro, según quien se les acerca y por complacer a todos. Son charlatanes, habladores de necedades que atienden sólo a sus intereses con palabras que surgen de la tierra y acaban por caer en ella. También nostros podríamos asegurarnos entre el común de una fama notable recurriendo a esa vía, perjudicándolos mucho e incluso consiguiendo su ruina y derramando la sangre inocente de las almas simples, sangre que reclamará justicia a nuestras manos. Gregorio Nacianceno, Discurso apologético sobre la fuga, 2, 46.

1, 25-26   Como lejía, limpiaré tus escorias

LA PALABRA CLARA. No debemos imitar jamás a los falsos profetas que celebran sus propias acciones. Derramar el vino o vender lo que se debe regalar es un fraude. Me parece que es una burla el ganarse cosas inicuas para sí mismos, a la vez que es un reproche mezclar la enseñanza divina con sus propias cosas personales. Por eso Isaías formula la siguiente acusación: "Comerciantes que mezclan el vino con agua". Con la imagen del vino, sin duda tenemos que ver la doctrina divina. Nosotros -parece decir- no debemos comportarnos así; debemos dejar intacta la palabra que se nos ha confiado. Juan Crisóstomo, Homilías sobre 2 Corintios, 5, 3. 

1, 30   El fuerte será como estopa

ADVERTENCIA DEL PROFETA. Al comienzo del libro el profeta había tenido una "visión contra Judá y contra Jerusalén". Después de pasar revista a los muchísimos sacrilegios cometidos por el pueblo judío en su conjunto y tras proferir amenazas hablándoles de su ruina y de la total aniquilación de Jerusalén, acabó de contarles la visión que a ellos concernía. Eusebio de Cesarea, La demostración evangélica, 2, 3, 63. 

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 12, p. 62-65
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

el formalismo del culto


10¡Escuchad la palabra del Señor, príncipes de Sodoma! ¡Prestad oído a la Ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra!
11¿Qué me importa la multitud de vuestros sacrificios? -dice el Señor-. ¡Estoy harto de holocaustos de carneros, y de grasa de animales cebados! La sangre de novillos, corderos y machos cabríos ¡no la quiero!
12Cuando venís ante Mí, ¿quién pide eso de vuestras manos para pisar mis atrios? 13No traigáis más ofrendas vanas. ¡Abomino del humo del incienso, de los novilunios, sábados y llamadas a asamblea...! ¡No soporto iniquidad y reunión solemne! 14Mi alma aborrece vuestros novilunios y solemnidades, me resultan una carga, estoy cansado de soportarlos. 15Cuando eleváis vuestras manos, me tapo los ojos para no veros. Cuando multiplicáis vuestras plegarias, no os quiero escuchar: vuestras manos están llenas de sangre.
16Lavaos, purificaos, quitad de delante de mis ojos la maldad de vuestras obras, dejad de hacer el mal, 17aprended a hacer el bien: buscad la justicia, proteged al oprimido, haced justicia al huérfano, defended la causa de la viuda.
18Venid y litiguemos -dice el Señor-. Aunque vuestros pecados fuesen como la grana, quedarán blancos como la nieve; aunque fuesen rojos como la púrpura, quedarán como la lana. 19Si queréis y escucháis, comeréis lo mejor de la tierra; 20pero si no queréis y os rebeláis, seréis devorados por la espada, pues ha hablado la boca del Señor. (Isaías 1, 10-20).

1, 11   ¡Estoy harto de holocaustos de carneros!

NECESIDAD DEL ARREPENTIMIENTO. ¿Cómo esperáis conseguir alguna redención de vuestras almas mediante los sacrificios ofrecidos sin la correspondiente penitencia? Ciertamente Dios no se aplaca con sangre de animales ni por sacrificios colocados ante el altar, sino mediante un corazón contrito: "Un corazón contrito es un sacrificio para Dios".
Eso mismo es lo que les dice a los que realizan ingentes expiaciones, pero sin embargo no se arrepienten con los hechos. En verdad, la Escritura no rechaza todos los sacrificios, sino únicamente los judíos. Así dice: "¿Qué me importa la multitud de vuestros sacrificios?". De esta manera rechaza la multitud, pero busca el único sacrificio. Basileo de Cesarea, Comentario sobre Isaías, 1, 24.

1, 12   ¿Quién pide eso de vuestras manos?

LA PEDAGOGÍA DE LOS SACRIFICIOS. Es evidente que los sacrificios no fueron establecidos fundamentalmente en favor de los judíos, sino como una pedagogía que inspiraba toda su conducta. Por eso, como los judíos despreciaban las obligaciones presentes, para no ocuparse de otra cosa que de los sacrificios, Dios dice que nunca se los aceptará...
En efecto, hay todo un libro, denominado Levítico, que registra con rigor lo relativo a los sacrificios. También existen abundantes leyes al respecto en Deuteronomio y en otros muchos libros. ¿Cómo, pues, Dios, puede afirmar: "Quién ha solicitado estas cosas de vosotros"? Esto tiene lugar para que aprendamos que lo que Dios quiere fundamentalmente no es legislar sobre los sacrificios, sino [mostrar] que el punto de partida de esa legislación era la debilidad judía. Juan Crisóstomo, Comentario a Isaías, 1, 4. 

1, 13   No traigáis más ofrendas vanas

CADA DÍA ES FESTIVO. Decidme vosotros, que venís a la Iglesia sólo los días festivos: ¿es que los demás días no son festivos? ¿Es que no son días del Señor? Es propio de los judíos celebrar como solemnes determinados y raros días... Dios, por tanto, odia a los que piensan que el día de la fiesta del Señor sea un sólo día. Orígenes, Homilías sobre el Génesis, 10, 3. 

1, 14   Mi alma aborrece vuestros novilunios y solemnidades

LOS SÁBADOS DE LA HUMANIDAD. Y si Él ha manifestado en algún pasaje aversión a los sábados, al decir: "vuestros sábados", es porque considera que son los de los hombres, no los suyos. Son los sábados que celebra sin temor de Dios un pueblo lleno de pecados, que ama a Dios "con los labios y no con el corazón". Tertuliano, Contra los Marción, 4, 12, 13. 

1, 15   No os quiero escuchar

LA LENGUA ES LA MANO DE LOS QUE REZAN. ¿Y qué hacer si me veo sorprendido en alguna culpa? Purificarte. ¿Cómo y de qué manera? Llora, suspira, da limosna, explica al que ofendiste, reconcíliate con él por estos medios, limpia bien tu lengua a fin de que no irrites aún más a Dios. Si un suplicante se te abrazara a los pies con las manos sucias de excrementos, no sólo no le escucharías, sino que le darías un puntapié. ¿Cómo, pues, te atreves tú a acercarte a Dios de esa manera? La lengua es la mano de los que oran y por ella nos abrazamos a las rodillas de Dios. Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Ev. de Mateo, 51, 5. 

1, 16   Lavaos, purificaos

EL PODER DEL ARREPENTIMIENTO. Hagamos todo lo posible para purificarnos, quitemos nuestros pecados. ¿Qué debemos hacer? Lo que nos enseña el profeta cuando dice: "Lavaos, purificaos, quitad las maldades de vuestras almas de delante de mis ojos"... Mira que la tarea de purificación debemos comenzarla nosotros y después la continúa Dios. En verdad, primero dice: "lavaos, purificaos", y después prosigue: "Yo haré que quedéis blancos"... Grande es la eficacia de la penitencia si consigue que quedemos como la nieve, blancos como la lana, aunque el pecado haya manchado nuestras almas. Juan Crisóstomo, Homilías sobre la Carta a los Hebreos, 12, 4. 

1, 18   Aunque vuestros pecados fuesen como grana

REMISIÓN DE LOS PECADOS. El profeta Isaías, como anteriormente hemos citado, dijo de qué manera habrían de rechazar los pecados aquellos que antes pecaron y ahora se arrepienten. Justino Mártir, Apología, 1, 61, 6


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 12, p. 51-59
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

rebelión contra Dios


1Visión que tuvo Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y Jerusalén, en los días de Uzías, Jotam, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá.
Escuchad, cielos! ¡Tierra, presta oído, que ha hablado el Señor!
"Hijos crié y eduqué, pero ellos se rebelaron contra Mí. 3Conoce el buey a su amo, y el asno, el pesebre de su dueño. Pero Israel no conoce, mi pueblo no discierne".
4¡Ay, nación pecadora, pueblo cargado de culpa, raza de malvados, hijos perversos! Han abandonado al Señor, han despreciado al Santo de Israel, le han dado la espalda.
5¿Dónde se os pueden dar más golpes, cuando os seguís rebelando? Toda la cabeza está dañada, y todo el corazón dolorido. 6Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él nada sano: heridas, contusiones y llagas supurantes, ni cerradas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.
7Vuestra tierra está desierta, vuestras ciudades quemadas, vuestro suelo, ante vosotros, lo devoran extranjeros. Es una desolación, como arrasado por extranjeros. 8Y se ha quedado la hija de Sión como sombrajo de viña, como choza de melonar, como ciudad sitiada.
9Si el Señor de los Ejércitos no nos hubiese dejado un resto, seríamos como Sodoma, pareceríamos Gomorra. (Isaías 1, 1-9)

1, 1   Visión que tuvo Isaías

EL SENTIDO ESPIRITUAL. La palabra de los santos profetas es siempre difícil de comprender. Está llena de significados ocultos y nos comunica los santos misterios. Pues el final de la ley y de los profetas es Cristo, según está escrito. Digo que los que quieran exponer así estas cuestiones sutiles deben trabajar lógicamente para examinar de forma exhaustiva todos los símbolos del texto y conseguir su comprensión espiritual. Primero se debe comprender bien lo real del relato y después el significado espiritual, para que su beneficio llegue a los que se enfrentan a él; la exposición de la comprensión de lo expuesto debe ser completamente clara sin que falte ninguna cosa. Cirilo de Alejandría, Comentario a Isaías, introducción.

1, 2   Ellos se rebelaron contra Mí

TESTIGOS CONTRA JUDÁ. Cuando Moisés había de introducir a los israelitas en la tierra de promisión, y previó lo que iba a suceder, o sea, que despreciarían los mandatos que les había dado, exclamó: "¡Oye, oh cielo! ¡Atienda la tierra a las palabras de mi boca!". Dice Moisés: ¡Pongo por testigos al cielo y a la tierra de que si una vez que hayáis entrado en la tierra de promisión abandonáis al Señor, sucederá que él os dispersará en medio de todas las naciones. Luego vino Isaías, y era ya el tiempo en que había de cumplirse en los hechos aquella amenaza. Ni podía invocar Isaías a Moisés, que ya había muerto, ni a quienes lo habían oído, pues todos habían pasado a la otra vida. Juan Crisóstomo, Sobre la penitencia, 8, 3.

1, 3   Conoce el buey a su amo

RECONOCER AL SEÑOR. Existía aquel pesebre que el profeta había anunciado, cuando dijo: "Conoce el buey a su amo y el asno el pesebre de su dueño". El buey es un animal puro, mientras que el asno es impuro... El pueblo de Israel no conoció el pesebre de su Maestro, en cambio un animal impuro llegó desde los gentiles... Debemos esforzarnos en descubrir al Señor; tenemos que merecer el conocerlo y admitir no sólo su nacimiento y su resurrección, sino también su segunda venida gloriosa en su majestad. Orígenes, Homilías sobre el Ev. de Lucas, 13, 7.

1, 4   ¡Ay nación pecadora!

RECHAZARON LAS VIRTUDES. Cuando Isaías les denomina "raza perversa" no es para injuriar a sus antepasados, sino para denunciar su misma maldad. También Juan Bautista les califica de "raza de víboras", y el Señor, de "generación perversa y adúltera". Ciertamente, ellos no conservaron las disposiciones virtuosas de sus antepasados. Teodoreto de Ciro, Comentarios a Isaías, 1, 4.

1, 5    Toda la cabeza está dañada

ENFERMEDAD INCURABLE. La peor condenación surge cuando los castigos no hacen [mejores] a las personas. Ciertamente la corrección es una manera de hacer el bien. Los judíos no podrán afirmar que Dios estaba contento con los honores y favores que le hacían, y que les abandonó una vez que pecaron. Al contrario, Dios les atraía con muestras de honor y les recuperaba por temor a los castigos, pero en los dos casos permanecieron incurables. Juan Crisóstomo, Comentario a Isaías, 1, 3.

1, 6   No hay en él nada sano

LOS PECADOS MANCHAN EL ALMA. Respecto a las heridas, hay algunas que se curan con cataplasmas, otras con aceite, y otras requieren un vendaje, y de este modo sanan; pero hay otras heridas de las cuales se dice: "No es posible aplicar cataplasmas, ni aceite, ni vendajes; vuestra tierra es un desierto; vuestras ciudades, hogueras de fuego". Así también hay pecados que manchan el alma, y para estos pecados el hombre tiene necesidad de una palabra de salitre, de una palabra de hierba; pero existen algunos pecados que no se curan de esta manera, pues ni siquiera son comparables a la suciedad. Orígenes, Homilías sobre Jeremías, 2, 2.

1, 7-8   Vuestra tierra está desierta

EL CUMPLIMIENTO DE LA PROFECÍA. Ahora bien, que Jerusalén ha quedado desierta, tal como había sido predicho, es cosa de la que estáis bien persuadidos. Y no sólo predijo una devastación, sino también que a nadie de ellos se le permitiría habitar en ella, según dice el profeta Isaías con estas palabras: "La tierra de ellos está yerma, delante de ellos se la comen sus propios enemigos, y no habrá entre ellos quien habite en ella". Y sabéis perfectamente que vosotros tenéis montada guardia para que nadie se halle en ella y habéis decretado pena de muerte contra el judío que sea cogido dentro. Justino Mártir, 1 Apología, 47, 4-6

1, 9   Si no nos hubiese dejado un resto

LOS FALSOS MAESTROS. Esas cisternas rotas, incapaces de retener agua son las que os han cavado vuestros mismos maestros, como expresamente declara la Escritura: "Enseñando enseñanzas, mandamientos de hombres". Y sobre todo eso, a sí mismos y a vosotros os engañan dando por supuesto que, de todos modos, a cuantos descienden según la carne de Abrahán, por más que sean pecadores, incrédulos y desobedientes a Dios, a de dárseles el reino eterno; cosa que las Escrituras demuestran ser pura fantasía. Pues de lo contrario no habría dicho Isaías: "Y si el Señor Sabaoth no nos hubiera dejado semilla, hubiéramos venido a ser como Sodoma y Gomorra". Justino Mártir, Diálogo con Trifón, 140, 2-3.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 12, p. 39-50
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

destrucción de Israel por su infidelidad


21¡Cómo se ha prostituido la ciudad fiel, la llena de justicia! En ella moraba la equidad, y ahora, los asesinos.
22Tu plata se ha vuelto escoria, tu vino está aguado. 23Tus príncipes son rebeldes, compañeros de ladrones, todos aman el soborno y se mueven por regalos. No hacen justicia al huérfano, ni les llega la causa de la viuda.
24Por eso, oráculo del Señor, Dios de los ejércitos, el Fuerte de Israel:
"¡Ah, me desquitaré de mis adversarios, me vengaré de mis enemigos! 25Volveré mi mano contra ti, y, como lejía, limpiaré tus escorias, y apartaré de ti toda la ganga. 26Haré que tus jueces sean de nuevo como al principio, y tus consejeros como en el comienzo. Después, te llamaré Ciudad Justa, Ciudadela Fiel".
27Sión será rescatada con juicio, y los que se conviertan, con justicia. 28Serán quebrantados los rebeldes junto con los pecadores, y los que abandonaron al Señor perecerán. 29Porque os avergonzaréis de las encinas que codiciabais, y os abochornaréis de los jardines que elegíais, 30pues seréis como encina que pierde las hojas, y como jardín sin agua. 31el fuerte será como estopa, y su obra, como una chispa, arderán ambos a una, y no habrá quien lo apague. (Isaías 1, 21-31)

1, 22   Tu vino está aguado

DIVINIDAD Y HUMANIDAD DE CRISTO. Si alguien, al ver las acciones divinas del Salvador negare su cuerpo, o viendo lo que es propio del cuerpo negara la presencia del Logos en su carne, o, fundándose en sus propios comportamientos humanos, alimentara pensamientos impropios del Logos..., como el enemigo judío que mezcla el vino con el agua, tendrá a la cruz como un escándalo, y como el pagano refutará la predicación del Evangelio como necedad. Atanasio, Discursos contra los arrianos, 3, 35.

1, 25-26   Como lejía limpiaré tus escorias

LA PALABRA CLARA. No debemos imitar jamás a los falsos profetas que celebran sus propias acciones. Derramar el vino o vender lo que se debe regalar es un fraude. Me parece que es una burla el ganarse cosas inicuas para sí mismos, a la vez que es un reproche el mezclar la enseñanza divina con sus propias cosas personales. Por eso Isaías formulaba la siguiente acusación: "Comerciantes que mezclan el vino con el agua". Con la imagen del vino, sin duda tenemos que ver la doctrina divina. Nosotros -parece decir- no debemos comportarnos así; debemos dejar intacta la palabra que se nos ha confiado. Juan Crisóstomo, Homilías sobre 2  Corintios, 5, 3.

EL FUEGO PURIFICADOR. Al ver Dios en sus justos ciertas faltas leves, o también la altivez que perturba la belleza de su alma, les humilla abandonándoles a diversas tentaciones, con el propósito de eliminar, ya en esta vida, todas la impuerezas..., todas las escorias de sus pensamientos que su mirada descubre en lo interior de su corazón. Quiere que comparezcan un día puros como el oro ante su tribunal, sin que nada subsista en ellos que precise después una purificación en la penosa prueba del fuego. Juan Casiano, Colaciones, 6, 11.

1, 30   El fuerte será como estopa

ADVERTENCIA DEL PROFETA. Al comienzo del libro el profeta había tenido una "visión contra Judá y contra Jerusalén". Después de pasar revista a los muchísimos sacrilegios cometidos por el pueblo judío en su conjunto y tras proferir amenazas hablándoles de su ruina y de su total aniquilación de Jerusalén, acabó de contarles la visión que a ellos concernía. Eusebio de Cesarea, La demostración evangélica, 2, 3, 63.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 12, p. 62-65
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

Dios sólo castiga en nombre de la justicia


1Elifaz, el temanita, intervino diciendo: 2"¿Puede un hombre ser útil a Dios cuando un sabio a penas es útil para sí?
3¿Busca algún interés el Omnipotente en que seas justo, o algún lucro en que tu conducta sea íntegra?
4¿Acaso por tu piedad te corrige o entabla pleito por eso?
5¿No será más bien por tu mucha malicia y por tus faltas sin límite?
6Exígias prendas sin motivo a tus hermanos, arrancabas los vestidos al desnudo; 7no aliviabas al sediento con agua, y negabas el pan al hambriento.
8Como fue hombre fuerte, dueño de la tierra, y afortunado que se asienta en ella, 9a las viudas despedias vacías y dejabas caídos los brazos de los huérfanos.
10Por eso hay lazos que te aprisionan y te espanta un súbito terror.
11Entre tinieblas no consigues ver y una masa de agua te anega.
12¿No está Dios por encima de los cielos? Mira que alta es la cumbre de los astros.
13Y tú llegaste a decir: "¿Qué sabe Dios? ¿Puede juzgar a través de los nubarrones?
14Las nubes le tapan y no ve cuando camina por el contorno de los cielos".
15¿Quieres seguir los viejos caminos que hallaron los hombres inicuos?
16Éstos fueron arrancados antes de tiempo, cuando un río inundó sus cimientos.
17Decían a Dios: "Apártate de nosotros. ¿Qué puede hacernos el Omnipotente?"
18Él llena de felicidad sus casas, pero el consejo de los impíos seguía lejos de mí.
19Los justos vieron esto y se alegraron, los inocentes se burlaron de ellos.
20¡Cómo han desaparecido sus riquezas! Lo que quedaba ha sido devorado por el fuego" (Job 22, 1-20).

22, 1-2   ¿Puede un hombre ser útil a Dios?

EL PAPEL DE LA PROVIDENCIA. Una vez derrotado, Elifaz, lo confiesa públicamente. A continuación, como lo que había dicho permitía concluir que Job no era impío y que la conducta de una persona no se podía juzgar por los castigos, observa con qué maldad trata incluso casi de suprimir la providencia divina. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 22, 2.

22, 3-4   ¿Busca algún interés el Omnipotente?

LAS AFLICCIONES DE JOB NO VIENEN DE DIOS. "¿Qué importa al Señor que tú seas irreprochable en tus obras?". Es decir, no tiene ninguna importancia para Dios. "¿Acaso Él saca algún provecho de tu conducta?". No pretende afirmar que eso contribuye a procurar a Dios alguna ventaja. Puesto que Job decía de todas las maneras posibles que "es Dios quien lo hace y Él es la causa de lo que yo sufro", Elifaz pretende demostrar que [aquellas cosas] no provienen de Dios. "Porque te hace caso ¿te va a acusar y a juzgarte?". Si tú eres tan justo como pretendes, poco le importa a Dios, pues no te tiene en cuenta; es decir, lo que haces no tiene ningún mérito ante Dios. Además, si quisiera juzgarte, ya habría encontrado pecados. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 22, 3-4.

22, 7   Negabas el pan al hambriento

JOB ES INJUSTAMENTE ACUSADO. Todas estas cosas son acusaciones y sin lugar a dudas rechazables, pero no son verdaderas con respecto a Job y no han sido pronunciadas justamente contra él. Estas cosas suceden en agrias discusiones; algunas veces, cuando uno tiene una pieza de pan, aunque no tenga un pan completo, se lo arrebatamos diciendo: "Estás en deuda". Orígenes, Homilías sobre Job, 16, 22-23.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, Vol. 7, p. 165-167
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

el impío no siempre es castigado en este mundo


17"¡Cuántas veces se apaga la lámpara de los impíos y las desgracias irrumpen sobre ellos! Dios les distribuye dolores en su furor.
18Serán como paja al viento, como polvo que se lleva el torbellino.
19¿Guardará Dios su rigor sólo para sus hijos? Que le pague a él, para que aprenda.
20Que sus ojos sean su ruina y beba de la furia del Omnipotente.
21¿Qué le importa la suerte de su casa, después de haber desaparecido él, cuando haya pasado la cuenta de sus meses?
22¿A Dios va a enseñarle sabiduría? ¡Él es quien juzga a los más excelsos!
23Unos mueren en pleno vigor, colmados de riqueza y felicidad, 24con sus costados bien lustrosos y jugosa la médula de sus huesos.
25Otros, en cambio, mueren con la amargura en el alma, sin haber probado la felicidad.
26Pero unos y otros yacen juntos en el polvo, recubiertos de gusanos.
27Conozco bien vuestros pensamientos y los planes que tramáis contra mí 28cuando decís: "¿Dónde está la casa del noble?, ¿dónde la tienda de los impíos?".
29¿No habéis preguntado a los que recorren los caminos? ¿No conocéis sus relatos?
30Que el malo queda a salvo en el desastre y se libra el día del furor.
31¿Quién puede echarle en cara su conducta o quién retribuye sus obras?
32Cuando al fin le llevan al sepulcro hacen vela sobre su tumba; 33con dulzura le acogen los terrones del valle, todo el mundo desfila tras él.
34¿Cómo seguís con vuestros consuelos vanos? Falsas me resultan vuestras respuestas. (Job 21, 17-34).

21, 17-18   Se apaga la lámpara de los impíos

LA LUZ ETERNA DE LA FE. La luz del justo permanece siempre, pues en la noche de este mundo la lámpara de la fe no puede ser extinguida por el viento de ninguna tentación, y ella le ayuda a seguir el camino hacia la gloria de la luz eterna. La luz del pecador, al contrario, se extingue en el breve tiempo de la vida, pues camina como en sombras. No permanecerá, y como dice Job, "sobrevendrá la inundación de los impíos", dicho de otro modo, la abundancia de tormentos, "con los que distribuye dolores en su furor". Sin duda, dice, Dios distribuye dolores porque paga a cada uno con las penas que merece. Felipe el presbítero, Comentarios al libro de Job, 21. 

21, 19-22   ¡Él es quien juzga a los más excelsos!

SOFAR MUESTRA SU IGNORANCIA. Ciertamente [Sofar], que habló antes de él, le dijo que "después del tiempo en el que el hombre ha estado en la tierra" también perecerá. [Job] se dirige a él, porque [Sofar] desconoce lo que es claro y evidente. Por ello le dice: "Tú has entendido las cosas de manera distinta a como yo las he dicho, pues son justamente lo contrario. En verdad, nadie puede pensar que conoce los deseos secretos de Dios, que gobierna toda la creación. Así pues, dime, ¿por qué son castigados los que no son impíos? Uno se encuentra en la necesidad y otro en la riqueza, pero su maldad es la misma". Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 21, 19-22a. 

21, 23-26   Mueren con la amargura

UN CONCEPTO EQUIVOCADO DE LA JUSTICIA DIVINA. Para refutar los argumentos de los que querían referirlo todo a [su propio concepto de] la equidad del juicio divino, propone dos grupos de personas que son desiguales en méritos y en éxitos, de modo que aparezca claro que en el presente estado de cosas era pobre la justicia que ellos le atribuían a Dios. Juliano de Eclana, Explicación al libro de Job, 21, 23-25.

21, 27-30   ¿Dónde está la tienda de los impíos?

EL JUSTO ANHELA ALCANZAR EL MUNDO ETERNO. Los hombres débiles, que aspiran a destacar en este mundo y temen los sufrimientos como si de grandes males se trataran, miden las culpas a partir de las penas en aquellos que ven padecer. Al verlos golpeados por el sufrimiento, imaginan que han desagradado a Dios. Por eso, los amigos del santo Job, que lo han visto padecer, creyeron que había sido un impío, pensando claramente que si no hubiera sido impío, sus tiendas seguirían en pie. Pero así piensa quien trabaja aun sintiendo repugnancia por la debilidad, quien fija la pisada del pensamiento en el deleite del mundo presente, quien no sabe pasar con deseos perfectos a la vida eterna. De ahí que rectamente añada: "¿No habéis preguntado a los que corren los caminos? ¿No conocéis sus relatos? Que malo queda a salvo en el desastre y se libra el día del furor". Con frecuencia, la paciencia divina soporta largo tiempo a los que ya condena a los castigos previstos y permite destacar a los que ve cometer maldades cada vez más graves. Como ve a qué foso de condena se encaminan, estima en nada eso que los malvados pretenden acumular en esta vida. Pero quien ama la gloria de la vida presente, considera que es gran felicidad haber prosperado en este mundo según el propio capricho, aunque después tenga que soportar los suplicios eternos. Por eso, sólo estima en nada el progreso del malvado quien ya ha separado la pisada del corazón del amor del mundo presente. De ahí que al hablar de la futura condena del impío, antes afirme: "¿No habéis preguntado a los que corren los caminos? ¿No conocéis sus relatos?" Los que corren los caminos son los que consideran que la vida presente es el camino y no la patria, quienes no fijan sus corazón en el amor de las cosas pasajeras, quienes no desean permanecer en los bienes transitorios sino que desean llegar a los eternos. Gregorio Magno, Libros morales, 15, 65, 67-57, 68.

21, 31-33   ¿Quién retribuye sus obras?

UNA ALUSIÓN AL DIABLO VENCIDO POR CRISTO. Parece que Job se refiere directamente al diablo, aunque de modo genérico también se puede referir a todos los pecadores. ¿Quién podrá echar en cara [al diablo] sus sendas corrompidas, hacia las cuales ha llevado al mundo entero? ¿O qué criatura podrá darle lo que se merece? Sólo el Cordero de Dios, puesto que "él no cometió pecado, "ni en su boca se halló engaño". Felipe el presbítero, Comentarios al libro de Job, 21.

21, 34   Falsas me resultan vuestras respuestas

IMPOTENCIA DE JOB. Vosotros me habéis traído sufrimiento y tormento en lugar de consuelo; yo no gano nada con hablar mucho y vuestras respuestas no me valen para nada. Iso'dad de Merw, Comentario al libro de Job, 21, 34.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 158-164
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez