la experiencia de las antiguas generaciones prueba que el impío perecerá


8Pregunta a las generaciones anteriores y considera el saber de los padres, 9pues nosotros somos de ayer y no tenemos experiencia, que nuestros días sobre la tierra son sólo sombra.
10Ellos te instruirán, y te hablarán con palabras salidas del corazón. 
11¿Crece el papiro sin suelo pantanoso, brotan los juncos sin agua?
12Estando aún en verdor, sin ser cortado, se marchita antes que otra yerba.
13Así son los destinos de los que olvidan a Dios, así acaba la esperanza del impío.
14Su confianza es sólo un hilo, una telaraña de seguridad; 15se apoya en su casa y no resiste, se agarra a ella y no se tiene en pie.
16Parece frondoso ante el sol, por encima del huerto sobresalen sus ramas,
17Entre piedras se entrelazan sus raíces y entre rocas se mantiene.
18Pero si se arranca de su sitio, éste reniega de él: "Nunca te he visto".
19Así acabó la alegría de su caminar, y en el mismo suelo otros brotaron
20Dios no rechaza al hombre íntegro ni refuerza la mano del malvado.
21Todavía puede llenar de risas tu boca y tus labios de alegría; 22los que te odian se llenarán de vergüenza y la tienda del malvado desaparecerá (Job 8, 8-22).

8, 8-10   Pregunta a las generaciones anteriores

LAS GENERACIONES PASADAS. Para dar más autoridad a sus palabras, [Bildad] aduce el testimonio de la ancianidad, de modo que lo que afirmó o fuera a decir parezca conocerlo por la experiencia de muchos años. En un sentido significa que lo que había dicho sobre que Dios atiende fácilmente las oraciones de los justos y que con su ayuda no sólo desaparecen las desgracias, sino que también retornan las cosas prósperas y favorables, quiere que Job aprenda con la ayuda de ejemplos de los antepasados, puesto que Abrahán y sus descendientes han sido protegidos por Dios al que habían invocado. Y en otro sentido, [es como si dijera]: "Quiero que contemples los ejemplos de los antepasados, para que no vayas a despreciar mis consejos porque soy joven". Juliano de Eclana, Explicación al libro de Job, 8, 8.

8, 11-12   ¿Brotan juncos sin agua?

LA PROVIDENCIA DE DIOS GOBIERNA TODAS LAS COSAS. Bildad había dicho que la enseñanza pasa desde los antepasados y los padres a las generaciones posteriores, y provee a esta idea de un ejemplo diciendo: "Como el papairo no florece sin agua y no crece el junco si no se le riega"..., así es imposible que no produzca provechoso fruto el que recibe en su espíritu los beneficios de las más altas potestades. Pero puede también afirmarse acerca de los asuntos humanos que son regados por la providencia divina como si fuera por agua, y si ésta no llega, rápidamente se secarán y extinguirán. Por tanto, si alguien cae en la desdicha pero luego vuelve a cambiar su suerte, esto es producto de la providencia. Aunque los sucesos de los hombres tienen aparentemente una raíz humana, no poseerán realidad si la providencia no gobierna sobre ellos. Algo semejante a esto fue lo que con gran belleza dijo el salmista: "Si el Señor no construye la casa, en vano se afanan los albañiles". [Bildad comenta:] "Se secará antes que cualquier otra hierba". Bildad vendría a decir que ya sea pequeño ya sea grande, lo que hay en la vida [del hombre] está bajo la providencia y se seca si ella no presta sus cuidados. Dídimo el Ciego, Comentarios al libro de Job, 8, 11-12.

8, 13   Los que olvidan a su Dios

JOB NO HA OLVIDADO A DIOS. Job no se había olvidado realmente de Dios, pues, incluso sometido a la prueba, tiene presente la bendición y la alabanza. Esto sucede porque la bendición final del justo no se puede comparar con las hierbas agostadas por el calor. Al contrario: "Será como un árbol plantado al borde de la acequia, que da fruto a su tiempo, y no se marchitan sus hojas". En efecto, conservando el fruto de las virtudes, también ha esparcido el follaje abundante de los bienes de este mundo. Hesiquio de Jerusalén, Homilías sobre Job, 11, 8, 13a.

8, 14-15   Se apoya en su casa y no resiste

UNA ADVERTENCIA SOBRE LA HIPOCRESÍA Y EL ORGULLO. Es una enorme y extravagante locura obrar ante Dios engañosamente y con simulación, pues no les saldrá bien ya que Él penetra los corazones y los riñones. Tales son aquellos a quienes el Evangelio acusa, los que aparentan santidad pero están llenos por dentro de la podredumbre del pecado, como los sepulcros blanqueados. "Se apoya en su casa y no resiste". Quien confía en sí mismo y se apoya en la fuerza de su brazo, no podrá permanecer en pie, sino que por su soberbia caerá más bajo. Porque toda carne es hierba. Felipe el presbítero, Comentarios al libro de Job, 8.

8, 19   En el mismo suelo otros brotaron

LA JUSTICIA Y EL PODER DE DIOS. Dios castiga a los impíos como recompensa, pero a los virtuosos, sin importar cuál sea el estado de abatimiento en que los vea, los renovará y les hará resplandecientes. Iso'dad de Merw, Comentario al libro de Job, 8, 19.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 85-88
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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