Bildad arguye que Dios es injusto


1Entonces intervino Bildad, el suajita, diciendo: 2"¿Hasta cuándo has de seguir diciendo tales cosas con palabras como viento impetuoso?
3¿Puede Dios torcer el derecho, o el Omnipotente falsear la justicia?
4Si tus hijos han pecado contra Él, ya los ha entregado en manos de su propio crimen.
5Pero si tú acudes con solicitud a Dios, si al Omnipotente pides auxilio, 6si perseveras puro y recto, desde ahora velará por ti y restablecerá tu justa morada; 7tu antigua situación parecerá bien poco, y tu nueva posición será de un inmenso crecimiento" (Job 8, 1-7).

8, 1-7   ¿Puede Dios torcer el derecho?

BILDAD CONSIDERA QUE LAS PALABRAS DE JOB SON ARROGANTES. Por lo tanto, Bildad, suajita, censuró a Job, porque pensaba que las palabras que Job había dicho en favor de la verdad y la justicia fueron, en realidad, pronunciadas con arrogancia y desdén. Efrén de Nisibi, Comentarios al libro de Job, 8, 2.

8, 4   Los ha entregado en manos de su propio crimen

PURIFICACIÓN POR MEDIO DE LA CONFESIÓN. Aunque una persona se purifique de sus delitos por tus palabras, ¿acaso los pecados de tu casa no reflejan la culpa de tus enseñanzas? Por lo cual no conviene que te entregues a la queja, sino que lo útil para ti consiste en purificarte mediante la confesión y la oblación de preces. Juliano de Eclana, Explicación del libro de Job, 8, 4.

8, 5   Tu nueva posición será de inmenso crecimiento

LA MENTALIDAD MUNDANA DE BILDAD. "Te aconsejo, dice Bildad, que ruegues al Señor con encarecimiento, y tu súplica será preferida a cualquier otra". Esto es lo que significa "madruga". "Y si eres verdaderamente sincero y no falso, Dios reestablecerá para ti una condición y un modo de vida adecuado a un hombre justo. Te irá tan bien que podrán considerarse pequeños los bienes que antes tenías. Observa como Bildad en esta parte de su elogio piensa que el gozo de los bienes de esta vida está a disposición de los justos. Olimpiodoro, Comentario al libro de Job, 8, 5-7.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol.7, p. 84-85
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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