Job se decepciona de sus amigos


15"Mis hermanos me han traicionado como un torrente, como una tromba de torrentes pasajeros, 16que se enturbian en el tiempo del deshielo al deshacerse la nieve por ellos, 17pero en tiempo de sequía se evaporan y cuando llega el calor se extinguen en su cauce.
18Las caravanas desvían su ruta hacia ellos, se adentran en el desierto y se pierden.
19A ellos dirigen la mirada las caravanas de Temá, esperan en ellos las comitivas de Sabá; 20pero se ven decepcionados de haber confiado, llegan hasta ellos y quedan confundidos.
21Así estáis ahora vosotros ante mí, habéis visto estos horrores y teméis.
22¿Acaso os he dicho: "Dadme algo, sed generosos con vuestros bienes", 23o "libradme de la mano del opresor y del poder del tirano rescatadme"?
24Instruidme y yo callaré; mostradme en qué he fallado.
25¡Qué fuerza tienen las palabras justas! Pero ¿qué pueden probar vuestros argumentos? 
26¿Vais a criticar las expresiones, si las palabras de un desesperado se las lleva el viento?
27Echaríais a suertes un huérfano y haríais negocio a costa de vuestro amigo.
28Pero ahora miradme de frente, no voy a mentiros a la cara.
29Retractaos, por favor. No haya iniquidad en vosotros. Rectractaos. Va en ello mi justicia.
30¿Hay acaso falsía en mi lengua? ¿O no distingue mi paladar lo bueno de lo malo? (Job 6, 15-30).

6, 15   Mis hermanos me han traicionado

LA AUSENCIA DE VERDADEROS AMIGOS. Incluso esto ocurre para probar a Job. En efecto, no es pequeña aflicción la ausencia de amigos en medio de la tribulación. Soportando este sufrimiento, también el santo David entonó un salmo: "Miraba a mi derecha y observaba, y no había nadie que me conociera". Considera tú si Job da a entender que incluso las santas potencias invisibles le pasan de largo con la intención de que se manifieste su gran virtud. Esta interpretación está de acuerdo con la mujer que dijo: "La mirada del Señor me ha pasado de largo". Y es que el Señor del universo apartó su vista de Job no porque lo aborreciera, sino para mostrar al adversario que su maldad nada puede ante la virtud humana. Así las divinas potencias conocían que la voluntad de Dios era permitir que tuviera lugar esa lucha en torno a la persona de Job, para que el recto proceder del santo apareciera con mayor resplandor. Dídimo el Ciego, Comentarios al libro de Job, 6, 15.

6, 16-18   Se extinguen en su cauce

NI RASTRO DE LA PROSPERIDAD DE JOB. Es decir: No me queda ni un recuerdo, ni un resto de mi anterior felicidad. Estas circunstancias son más difíciles de soportar que la misma desventura. "¡Si uno intentara poner mis males juntos en una balanza!". Y Job intenta describirlos: "Mi comida -dice- es la avena loca". Deseo estar muerto y no muero; y aunque soy un hombre, tengo que sufrir esto; no soy una piedra, sino un hombre de vida efímera; no gozo de la fuerza de lo alto; una parte de mis íntimos pasan de largo sin mirarme, otros me ofenden. Ningún resto me queda de mi anterior felicidad. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 6, 16-18b.

6, 19-21   Esperan... y quedan confundidos

LA INSENSATA INIQUIDAD SERÁ CASTIGADA. "Están confundidos porque han esperado". Cuando los malvados atacan a los buenos con sus maldades, si ven que éstos se tambalean en su esperanza interior, se alegran comprobando el efecto de su engaño. Consideran la mayor ganancia propagar su error, porque les llena de alegría tener compañeros de perdición. Por el contario, cuando la esperanza de los buenos se afinaza y no declina ante los males exteriores, los malvados quedan confundidos, porque no pudiendo alcanzar lo íntimo de los afligidos, se avergüenzan de haber sido crueles inútilmente. Por tanto, que el santo varón, que permanece constante entre gemidos y aflicciones, que desea en medio de las adversidades de los réprobos el gozo de la retribución suprema sin titubeo alguno de su alma, que mueriendo persevera para la vida eterna, diga en nombre propio y en nombre de la Iglesia universal: "Están confundidos porque han esperado". Como diciendo claramente: "Los malvados no han conseguido derribar el vigor de mi entereza con sus duras persecuciones, por eso, avergonzados, pierden el esfuerzo invertido en su crueldad"... Vinieron junto a mí y se han cubierto de vergüenza. Hasta la santa Iglesia van los malvados el día del juicio, porque son llevados a que contemplen su gloria para que, expulsados al suplicio por sus culpas, vean lo que han perdido. Entonces la vergüenza cubrirá a los pecadores, cuando el testimonio de sus conciencias los condene en presencia del Juez, pero tendrán que soportar al acusador internamente. Entonces toda culpa se pondrá ante los ojos y el alma se verá atormentada con su propio fuego más gravemente que con las llamas de la gehnna. Gregorio Magno, Libros morales, 7, 31, 46-32, 47.

6, 22-24   Instruidme y yo callaré

MALICIA DE LOS AMIGOS DE JOB. "Incluso en estas circunstancias, no rehuso aprender, en el caso de que seáis capaces de decir algo provechoso; es más, me callaré si decís cosas convenientes". Pero ellos no podían echarle en cara acusaciones evidentes, sino que procedían sólo por sosopechas, y era público que él llevaba una vida llena de virtudes; más ellos sospechaban, basándose en estos castigos, que no estaba lleno de virtudes. Juan Crisóstomo, Comentario al libro de Job, 6, 24a.

6, 25-26   ¿Qué pueden probar vuestros argumentos?

DEFENSA FRENTE A LAS A CUSACIONES INJUSTAS. Según parece habéis sufrido lo mismo que la mayoría de la gente. En efecto, la verdad siempre resulta molesta al vulgo, y es por eso que desdeñáis mis palabras de verdad. Pero ni os bajáis conmigo, dice Job, ni habláis de los dones de la gracia como gente que desea dar ánimos. Al contrario, me acusáis con total libertad. Pues bien, no tengo miedo de vuestras acusaciones, sino que voy a responder a cada uno de vosotros y espero vencer. Olimpiodoro, Comentarios al libro de Job, 6, 24-27.

6, 27   Negocio a costa de vuestro amigo

UNA OFENSA CONTRA DIOS. "Echaríais a suertes a un huérfano", es decir, porque me encuentro privado de toda asistencia humana. Y puesto que Dios es "padre de huérfanos", vosotros lo habéis enojado al enfadarme a mí. "Y pisotearíais los pies de vuestro amigo". Con vuestras palabras los pisoteáis más que con vuestros pies y, en consecuencia, despreciáis las normas de amistad. Pero Dios tiene en cuenta estas faltas, porque Él no solamente ha prescrito amar al prójimo como a uno mismo, sino que incluso quiere ser llamado Amor. Hesiquio, Homilías sobre Job, 9, 6, 27.

6, 28-30   No voy a mentiros a la cara

ACUSACIONES INFUNDADAS. Convenciéndolos de no estar actuando como amigos y de hablar contra la conciencia, [Job] intenta mostrar que unos jueces rectos no podrían culparlo con razón ni de usar palabras duras ni de haber deseado la muerte. "Hablad y juzgar vosotros lo que es justo". Sed jueces de las sencillas palabras, pero que vuestra setencia obedezca a la justicia y no a la pasión. Jualiano de Eclana, Explicación al libro de Job, 6, 29.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 7, p. 76-79
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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