Zabulón



13Zabulón habitará junto al mar
y será puerto para los barcos;
su frontera llegará hasta Sidón (Génesis 49, 13).

49, 13   Zabulón habitará junto al mar

A través de Zabulón está designando figuradamente y de antemano a los gentiles, los cuales, a pesar de habitar ahora en el mundo sobre la costa, se ven zarandeados, igual que en el mar, por las tentaciones, lo que les hace fondear y refugiarse en los puertos: en las iglesias. Hipólito, Sobre las bendiciones de Isaac y Jacob, 20.

La Iglesia es como un puerto de salvación. El mismo nombre promete lo mejor, pues la palabra latina significa ser librado de los ataques nocturnos. Ciertamente es una cosa buena y propia de quien pone la esperanza en alas del Señor. Le rodeará su verdad para "que no tenga miedo del terror de la noche... ni de la peste que se propaga en las tinieblas". Y dice que Zabulón habitará junto al mar, para que vea los naufragios de los demás mientras él está inmune de peligro. Y verá a otros a merced de las olas de este mundo, los cuales serán zarandeados por todo tipo de doctrinas. Él perseverará firme en la raíz de la fe, como sucede con la Iglesia, que echando raíces y fundamentada en la fe, observa las tormentas de los herejes y el naufragio de los judíos, porque se apartaron del timonel que los guiaba. Y la Iglesia habita junto al mar; pero no está preocupada por las olas, sino que, más preparada para prestar socorro que preocupada del peligro, acude rápidamente como puerto de salvación a prestar socorro a los que, acosados por las grandes tormentas, quieran refugiarse en el puerto. Y llama con los brazos extendidos al refugio de su tranquilidad a los que están en peligro, ofreciéndoles la seguridad de la fe. Por lo tanto en este mundo las iglesias están diseminadas, como los puertos marítimos, a lo largo de las costas, diciendo a los que luchan que tienen un puerto preparado para los creyentes, en el que pueden refugiarse las naves azotadas por los vientos. Ambrosio, Sobre los patriarcas, 5, 26.

Zabulón se extiende hasta Sidón. Si se busca en este lugar el sentido moral, entonces Zabulón se ha de interpretar como "flujo nocturno". Así se puede entender lo que sigue, ya que el alma, que vivía en tinieblas, después que ve la luz del Señor y se ha convertido por la confesión a la penitencia, se le quitan y fluyen de ella todas aquellas cosas que soportaba cuando estaba en la noche de la ignorancia. Aventaja a Judá en la confesión, a la que sigue también la conversión, cuando fluye todo lo que había en las noches y las tinieblas. Es como si intentara vencer al hombre viejo y dejar las obras de la noche, para caminar honradamente, como en pleno día. Pero el hecho de que su frontera llegue hasta Sidón, o sea, hasta los cazadores, quizás signifique que a Zabulón se le ha de contar entre aquellos a quienes se dice: "Cazadnos las raposas, las pequeñas raposas que destrozan las viñas". De ahí, pues, que [Zabulón] se extienda hasta los cazadores, para que también él aprenda a cazar, por si alguna fiera o alguna raposa dañina, es decir, si demonios salvajes o pensamientos malignos irrumpen en su corazón y quieren exterminar la viña del Señor Sabaoth. Convertido en un cazador hábil podrá cazar los malos pensamientos. Rufino, Sobre las bendiciones de los patriarcas, 2, 11.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, Tomo 2,  p.  443-444
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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