Invitación del faraón


16Llegó a casa del faraón la noticia de que habían venido los hermanos de José, y les pareció bien al faraón y a sus siervidores. 17El farón dijo a José: "Di a tus hemanos: "Haced lo siguiente: Cargad vuestras caballerías y volved al país de Canaán, 18recoged a vuestro padre y a vuestras familias y venid a mí; yo os daré lo mejor del país de Egipto, y comeréis lo más excelente de la tierra". 19Ordénales también: "Haced lo siguiente: Llevaos del país de Egipto carros para vuestros niños y vuestras mujeres, montad a vuestro padre y venid. 20No os preocupéis de vuestras cosas, porque tendréis lo mejor de todo el país de Egipto"". (Génesis 45, 16-20).

45, 16   La noticia de que habían venido los hermanos de José

El faraón se regocijó. Cuando terminaron de decirse entre sí lo que era necesario, se abrieron las puertas del tribunal. Los grandes entraron alegrándose, y los jefes del ejército regocijándose. Esta noticia pareció bien a los ojos del faraón y de sus servidores, pues se les hizo creíble que el que era como un padre para el faraón y gobernaba sobre los hombres libres y los príncipes de Egipto no era un esclavo sino un hijo de hombres libres de la estirpe bendita de la casa de Abrahán. Efrén de Nisibi, Comentario sobre el Génesis, 40, 1.

Un gran misterio ha sido revelado. Se alegró el faraón de que José reconociese a sus hermanos. Se difundió, por tanto, la noticia en la casa del faraón y éste exhortó al santo José a invitar a sus hermanos a venir a Egipto con su padre. Manda llenarles los sacos de trigo y que se lleven carros. Tal humanidad en un bárbaro ¿qué otro fin puede tener si no es mostrar el gran misterio de que la Iglesia no siente recelos porque los judíos sean redimidos, y que el pueblo cristiano se alegra de su unión y los ayuda en todo lo que puede y envía evangelizadores del pueblo de Dios para que maduren en su fe? Ambrosio, Sobre José, 13, 74.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, Tomo 2,  p. 393-394
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

0 comentarios

Publicar un comentario