José es nombrado administrador de los bienes de Egipto


37Pareció bien la propuesta al faraón y a todos sus servidores. 38Y el faraón preguntó a sus servidores: "¿Encontraremos un hombre como éste en quien esté el espíritu de Dios?". 39Luego el faraón dijo a José: "Después de haberte dado Dios a conocer todo esto, no hay nadie tan inteligente y sabio como tú. 40Tú estarás al frente de mi casa, y todo mi pueblo obedecerá tus órdenes; tan sólo yo en el trono estaré por encima de ti". 41Y el faraón confirmó a José: "Mira, te he puesto al frente de todo el país de Egipto". 42Se quitó el faraón el anillo del dedo y lo puso en el dedo de José; lo vistió con ropa de lino, y le puso un collar de oro al cuello. 43Le hizo subir en su segunda carroza, y gritaban ante él: "¡De rodillas!". Así lo puso al frente de todo el país de Egipto. 44El faraón dijo a José: "Yo soy el faraón. Sin contar contigo nadie moverá ni mano ni pie entodo el país de Egipto". 45Y el faraón puso a José por nombre Safenat-Panéaj, y le dio por esposa a Asenat, hija de Poti-Fera, sacerdote de On. (Génesis 41, 37-45).

41, 39   No hay nadie tan inteligente y sabio como tu

La providencia ingeniosa de Dios. ¿Ves como el propio faraón reconoció que estas cosas le eran manifiestas por revelación de lo alto? "¿A quién encontraremos, dice el faraón, que goce de esta gracia como si el espíritu de Dios estuviera en él?". Y dijo a José: "Puesto que Dios te mostró todas estas cosas, no hay hombre más prudente que tú". Considera ahora que cuando nuestro ingenioso Dios quiere realizar sus planes, no hay circunstancia alguna que se interponga y pueda servir de obstáculo. He aquí, efectivamente, casi un asesinato, digámoslo así, a manos de sus hermanos, una venta, una acusación que lo expone a extremo peligro y cárcel durante tanto tiempo, para después de todo ser elevado, casi se puede decir, al trono real. Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Génesis, 63, 4.

41, 40   Estarás al frente de mi casa

La paciencia dio carácter a José. Mira cómo de golpe el prisionero se convierte en rey de todo Egipto. El que fuera ingresado en prisión por obra del jefe de los guardias, es elevado ahora por el rey al más alto puesto de honor; el que fue su amo veía de pronto que el hombre metido en prisión por adúltero recibía el mando sobre todo Egipto. ¿Ves cuán importante es soportar las pruebas dando gracias? Por eso decía Pablo: "La tribulación procura paciencia y la paciencia carácter, el carácter esperanza y la esperanza no defrauda". Así pues, toma nota: José soportó las tribulaciones con paciencia, la paciencia hizo de él un hombre reputado y, convertido en un hombre reputado, perseveraba en esperanza. La esperanza no le defraudó. Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Génesis, 63, 4.

41, 42   Se quitó el faraón el anillo del dedo

José habló de cosas místicas. Pienso que José mereció premios celestiales, porque habló de cosas celestiales. ¿Qué sentido tiene el anillo en su dedo, sino es dar a entender que le fue entregado el poder de la fe para que él confirmase a otros? ¿Y que significa la estola, que es vestidura de sabiduría, si no es que le fue concedida por el rey celestial la suprema sabiduría? El collar de oro parece significar gran inteligencia, y el carro, la plenitud de los méritos. Ambrosio, Sobre José, 7, 40.

41, 44   Sin contar contigo nadie moverá ni mano ni pie

El amo [anterior] de José estaba allí cuando fueron interpretados los sueños del faraón. Cuando vio que [José] era menor que el faraón solamente por el trono, fue rápidamente a su casa. Mientras llegaba con celeridad para informar a su mujer acerca de la grandeza de José, recordó la imagen de su mujer cuando ella fue a encontrarse con él para acusar a José. [Putifar] dijo a su mujer: "Nuestro siervo José se ha convertido en nuestro Señor. El  faraón ha puesto un vestido de Lino al que metimos en prisión sin vestidos. Ese al cual postramos en la prisión se sienta ahora en el carro del faraón. Ese al cual pusimos grilletes de hierro lleva en su cuello un collar de oro. ¿Cómo volveré a mirar a quien mis ojos no pueden dirigirse?".
   Entonces ella le contestó: "No tengas miedo de uno al que no hiciste mal, pues él sabe que la desgracia -merecida o no- que le sobrevino en nuestra residencia le llegó por medio de mí. Ve sin miedo con los nobles y los comandantes de las tropas que marchan tras su carro, para que no piense que la dignidad que ha recibido es una desgracia para nosotros. Y para demostrar que [José] no es malvado, ahora diré la verdad, que es contraria a mi mentira inicial. Yo amaba a José cuando lo acusé. Yo asalté su vestido pues estaba vencida por su belleza. Si es justo, me afligirá a mí y no a ti y, si es justo [de verdad], no me afligirá ni siquiera a mí, pues si no hubiera sido acusado no habría sido conducido a prisión, y si no hubiera sido conducido a prisión no habría interpretado los sueños del faraón y no hubiera llegado hasta esta dignidad de la cual me has informado. Aunque no lo hemos exaltado, es como si lo hubiéramos hecho, pues gracias a que lo afligimos fue glorificado y se convirtió en segundo [después] del rey".
   Fue, pues, el amo [anterior] de José y, con los que eran más nobles que él, marchó siguiendo el carro de José por los caminos de Egipto, José no le hizo daño, pues él sabía que era [Dios] el que había permitido que sus hermanos lo arrojaran en un aljibe del desierto y [el que le había sacado] del aljibe para que lo enviaran encadenado a Egipto. [Era Dios] el que había permitido que su amo lo mandara a la prisión a fin de que, desde ese lugar tan desgraciado, pudiera sentarse en el carro del faraón. Efrén de Nisibi, Comentario sobre el Génesis, 35, 7-9.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, Tomo 2,  p. 365-367
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

1 Comentario:

Francisco Araújo Netto dijo...

Parabéns, gostei muito, excelente conteúdo do blog...

Att.,
http://wwwteologiavivaeeficaz.blogspot.com/

Profº Francisco Netto

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