El siervo espera junto al pozo


10Después,el siervo tomó diez camellos de su señor, y partió llevando con él todo lo mejor de su señor; se puso en camino y fue a Aram-Naharaim, la ciudad de Najor. 11Al atardecer, cuando salen las mujeres a recoger agua, hizo arrodillar a los camellos fuera de la ciudad junto al pozo de agua. 12Y dijo: "Señor, Dios de mi amo Abrahán, te ruego que me asistas hoy, y uses misericordia con mi amo Abrahán. 13Voy a quedarme junto a la fuente del agua, 14y cuando las hijas de la gente de la ciudad salgan a sacar agua, entonces, la joven a la que le diga: "Inclina tu cántaro, por favor, para que pueda beber", y ella me responda: "Bebe", y además, voy a abrevar tus camellos", ésa has destinado para tu siervo Isaac. Así conoceré que has usado misericordia con mi amo". Génesis (24, 10-14).

24,10   El siervo tomó diez camellos de su señor y partió


Mirad la obediencia del siervo. ¿Ves cómo desde el principio el siervo mostró respeto por su señor? Observa a continuación que éste, gracias a la enseñanza del patriarca, tiene una mejor disposición e imita la piedad del justo. "El siervo -dice- tomó diez camellos y todo cuanto de bueno tenía su señor y emprendió el camino hacia Mesopotamia, hacia la ciudad de Najor, e hizo descansar a los camellos fuera de la ciudad, junto al pozo de agua, y, al atardecer, cuando las mujeres salen a por agua, dijo: "Señor, el Dios de mi señor Abrahán". Observa la sensatez del siervo. Invoca al Señor del mundo a través del patriarca: "Señor -dice-, Dios de mi señor Abrahán, éste, que tanto le ha beneficiado. ¿Por qué te sorprendes, de que el siervo lo llame así, "Dios de Abrahán"? Él mismo, el Dios de todas las cosas, manifiesta que concede gran importancia a la virtud de los justos, y dice: "Yo soy el Dios de Jacob, el Dios de Isaac, el Dios de Abrahán". Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Génesis, 48,3.


24,11   Hizo arrodilar a los camellos fuera de la ciudad


La paciencia adornada de la casa del hombre sabio. Considera ahora la prudencia del siervo: no quiere tomar como esposa para su señor Isaac más que a una virgen hallada digna y de rostro hermoso, y no sólo virgen, sino que ningún hombre haya conocido, y únicamente aquella que encuentre sacando agua; a ninguna otra quiere desposar con su señor.
Si no es tal, no le entrega ornamentos, ni pendientes, ni brazaletes, y ella quedaría sin componer, sin cuidar, desaliñada. ¿Tenemos que pensar que un hombre rico como el padre de Rebeca no tenía brazaletes y pendientes que dar a su hija? ¿Era tan grande su negligencia o su avaricia como para no poder dar a su hija con qué adornarse? Pero Rebeca no quiere embellecerse con el oro de Betuel: no le convienen los adornos de un hombre bárbaro e ignorante; busca las joyas de la casa de Abrahán, porque la paciencia encuentra sus ornamentos en la casa del hombre sabio.
Por consiguiente, las orejas de Rebeca no habrían podido recibir su ornato si no hubiese venido el siervo de Abrahán para adornarlas él mismo; y sus manos no reciben otros adornos que los que ha enviado Isaac. En efecto, ella quiere recibir en sus oídos palabras de oro y tener en sus manos acciones de oro; pero no habría podido obtener ni merecer estas cosas si antes no hubiese venido a los pozos a sacar agua. Tú, que no quieres venir a las aguas, que no quieres recibir en tus oídos las palabras de oro de los profetas, ¿cómo vas a poder estar equipado con la belleza de la doctrina, de las obras y de las costumbres? Orígenes, Homilías sobre el Génesis, 10,4.

 24,12   Ruego que me asistas hoy


La sagacidad del siervo. "Señor -dice-, el Dios de mi señor Abrahán, guíame hoy y ten compasión de mi señor Abrahán". Es decir, es como si dijera: "Haz que se pongan por obra sus deseos y conduce todo según su voluntad". "Ten compasión de mi señor Abrahán". ¿Qué significa ten compasión? Que dé cumplimiento a sus deseos. Dice entonces: "He aquí que me quedaré junto a la fuente de agua mientras las mujeres que habitan la ciudad vienen a buscar agua. Y será la joven a la que yo diga: "Inclina tu cántaro para que yo beba", y ella me conteste: "Bebe, y daré de beber a los camellos hasta que todos dejen de beber", ésta será la que hayas dispuesto para tu siervo Isaac, y en esto conoceré que habrás tenido compasión con mi señor Abrahán". Observa la sagacidad del siervo. Conocía la hospitalidad del patriarca y que convenía que la joven que habría de ser elegida tuviese cualidades semejantes a las del justo, por eso no busca ninguna otra prueba. Desea, por el contrario, descubrir a la joven por su carácter hospitalario, por eso dice: "Si a mi petición de agua ella inclina el cántaro, y no sólo hace lo que le pido, sino que además manifiesta la generosidad de su carácter y dice: "También daré de beber a tus camellos", ella, con su ofrecimiento habrá dado indicio más que suficiente de que es la persona que conviene. Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Génesis, 48,3.

24,13   Junto a la fuente de agua


Levantarse por agua. Observa cuán grandes cosas acaecen junto a las aguas, para que también tú te sientas invitado a venir todos los días a las aguas del Verbo y a estar junto a sus pozos como hacía Rebeca, de la cual se dice: "Era una joven muy bella, una virgen a la que ningún hombre había conocido". Orígenes, Homilías sobre el Génesis, 10,3.


24,14   Ésa has destinado para tu siervo Isaac


Para ser elegida. Hermanos queridísimos: en la medida de nuestras posibilidades consideramos ahora brevemente el significado de estas cosas. El bienaventurado Abrahán, cuando enviaba al criado a que tomara esposa para su hijo, ostentaba la imagen de Dios Padre; igual que cuando ofreció a su hijo en holocausto representaba la imagen de Dios Padre; y su criado designaba una profecía. Envió, pues, Abrahán a su criado a una tierra lejana a que tomara allí esposa para su hijo; porque Dios Padre enviaría la palabra profética por toda la tierra a buscar esposa: la Iglesia universal, para su Unigénito. Cesáreo de Arlés, Sermón, 85,3.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, Tomo 2,  p.197-199
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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