Lot huye a Soar



15Al amanecer, los ángeles apremiaron a Lot diciéndole: "Levántate, y llévate a tu mujer y a tus dos hijas que se encuentran aquí, no vaya a ser que perezcas en el castigo de la ciudad". 16Él se retardaba, y entonces aquellos hombres los agarraron de la mano a él, a su mujer y a sus dos hijas en un acto de misericordia del Señor hacia él. 17Le sacaron y le colocaron fuera de la ciudad. Y cuando los sacaron afuera, uno le dijo: "Huye, por tu vida, no mires atrás ni te detengas en toda la vega; huye a la montaña, pues si no, perecerás". 18Lot les contestó: "No, por favor, mi Señor; 19he aquí que tu siervo ha hallado gracia a tus ojos, y ha sido grande la misericordia que has tenido conmigo al salvarme la vida; pero no podré huir hasta la montaña sin que me alcance la desgracia y muera. 20Mira esa ciudad; está cerca para refugiarme allí y es bien poca cosa; huiré allí -bien poca cosa es- y salvaré la vida. 21Él le dijo: "Mira, te acepto también esta petición de no destruir la ciudad de la que hablas; 22date prisa, huye allí, pues no puedo hacer nada hasta que llegues". Por eso aquella ciudad se llamó Soar. 23Salía el sol en el horizonte cuando Lot llegó a Soar. (Génesis 19, 15-23).


19,15   Los ángeles apremiaron a Lot


Los ángeles, enviados para la destrucción de Sodoma, deseando llevar a cumplimiento la misión encomendada, se cuidan primero de Lot, su huésped, para substraerlo, en consideración de su hospitalidad, a la destrucción del fuego inminente.
Oíd esto los que cerráis las puertas a los peregrinos; oíd esto los que evitáis al huesped como a un enemigo. Lot vivía en Sodoma. En la Escritura no leemos ninguna otra buena acción suya; de él sólo se recuerda la hospitalidad habitualmente practicada; escapa a las llamas, escapa al incendio por el solo hecho de haber abierto su casa a los huéspedes. Los ángeles entraron en la casa hospitalaria; el fuego entró en las casas cerradas a los huéspedes.
Veamos, pues, qué dicen los ángeles a su huésped a cambio de sus oficios de hospitalidad. "Pon a salvo tu vida -dice- en el monte, no vayas a ser apresado". Ciertamente, Lot era hospitalario puesto que, según el testimonio de la Escritura, escapó a la muerte por haber hospedado a los ángeles; pero no era tan perfecto como para poder subir al monte inmediatamente después de haber salido de Sodoma; pues es propio de los perfectos decir: "He levantado mis ojos a los montes de donde me vendrá el auxilio". Él, por tanto, no era tal que tuviese que perecer entre los sodomitas, ni era tan grande que pudiese habitar con Abrahán en lugares más elevados. Si hubiese sido tal, Abrahán no le habría dicho nunca: "Si tú vas a la derecha, yo iré a la izquierda, y si tu vas a la izquierda, yo iré a la derecha", y no le habrían complacido las moradas de los sodomitas. Ocupaba, por consiguiente, un lugar intermedio entre los perfectos y los perdidos. Y sabiendo que no tenía fuerzas para subir al monte, se excusa respetuosa y humildemente diciendo: "No puedo ponerme a salvo en el monte, pero he aquí que esta ciudad es pequeña; me salvaré aquí, y no es pequeña". Y entrando en Segor, allí se salva. Después de esto, sube al monte con sus hijas, ya que desde Sodoma no podía subir al monte, aunque se haya escrito de la tierra de Sodoma que, antes de su destrucción, en el tiempo en que Lot la eligió como lugar para habitar, "era como el paraíso de Dios y como la tierra de Egipto". Sin embargo, por hacer una pequeña digresión, ¿qué proximidad cabe encontrar entre el paraíso de Dios y la tierra de Egipto, para que Sodoma sea comparada indistintamente a ellos? Yo pienso así: antes de que Sodoma pecase, cuando todavía guardaba la pureza de una vida irreprensible, era como el paraíso de Dios; pero cuando empezó a desfigurarse y a oscurecerse con las manchas de los pecados, se hizo como la tierra de Egipto.
Pero nosotros nos preguntamos también otra cosa, ya que el profeta dice: "Tu hermana Sodoma será devuelta a su antiguo estado"; nos preguntamos si este restablecimiento comporta que sea como el paraíso de Dios o sólo como la tierra de Egipto. Yo, por mi parte, dudo de que los pecados de Sodoma hayan podido ser volatizados hasta tal punto y sus crímenes purificados tan completamente que su restablecimiento pueda compararse no sólo a la tierra de Egipto, sino también al paraíso de Dios. Sin embargo, los que quieren confirmar esta interpretación nos presionarán tomando como base ante todo esa palabra que aparece añadida a esta promesa; porque la Escritura no dijo solamente que "Sodoma será restablecida en su estado"; y asegurarán que su antiguo estado no fue como la tierra de Egipto, sino como el paraíso de Dios. Orígenes, Homilías sobre el Génesis, 5, 1.


19,18   No, por favor, mi Señor


Le pareció, pues, que después de haber salido de Sodoma, ya no hablaría con los ángeles, sino con el Señor. Pues cuando uno abandona la tierra de la maldad, encontrará al Señor que habla con él y tendrá la valentía y la confianza para pedir lo que desea. Cirilo de Alejandría, Catena sobre el Génesis, 3, 1039.


19,22   Date prisa


Grande es la magnanimidad de Dios. El que todo lo puede dice: "No puedo hacer nada hasta que no entres allí". Se apropia la debilidad del siervo y sufre pacientemente su lentitud. Cirilo de Alejandría, Catena sobre el Génesis, 3, 1144.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, Tomo 2, p. 140-143
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

0 comentarios

Publicar un comentario