El castigo contra Sodoma y Gomorra


16Los hombres se levantaron de allí y se dirigieron hacia Sodoma. Abrahán iba con ellos para despedirlos. 17Entonces el Señor se dijo: "¿Cómo podré ocultar a Abrahán lo que voy a hacer, 18cuando Abrahán se va a convertir en un pueblo grande y poderoso, y en él van a ser bendecidos todos los pueblos de la tierra?; 19pues a él lo he elegido para que instruya a sus hijos y a su futura casa, y para que guarden el camino del Señor practicando la justicia y el derecho, de forma que el Señor conceda a Abrahán lo que le ha prometido". 20Y dijo el Señor: "Se ha extendido un gran clamor contra Sodoma y Gomorra, y su pecado es gravísimo; 21bajaré y veré si han obrado en todo según ese clamor que contra ella ha llegado hasta mí, y si no es así lo sabré". Génesis (18, 16-21).

18, 16   Se dirigieron hacia Sodoma

Después de prometer un futuro a Sara, "se levantaron y se dirigieron hacia Sodoma". No se le había revelado a Sara que se dirigirían a Sodoma a fin de que ella no se angustiara por causa de su hermano debido a la sentencia condenatoria que se había promulgado contra Sodoma y las ciudades vecinas, en el mismo día en que le habían dado una alegría con la promesa del hijo que habría de tener. Ocultaron esto a Sara para [evitar] que se afligiese llorando. Se lo revelaron a Abrahán para que no cesase en [su] súplica y se proclamase al mundo que de entre [las gentes] de Sodoma no había hallado a un solo justo por el que [la ciudad] pudiese ser salvada. Efrén de Nisibi, Comentario sobre el Génesis, 16, 1.

18, 20-21   Un gran clamor contra Sodoma y Gomorra

Pero Dios añade más a esta historia cuando dice: "El clamor de Sodoma y de Gomorra se ha multiplicado y su pecado se ha agravado en demasía". Dice que el clamor de Sodoma y de Gomorra se ha multiplicado, porque tiene toda la razón cuando afirma que hay un clamor en los pecados; en efecto, es grande, sin duda alguna, el clamor de los pecadores, que desde la tierra sube hasta el cielo. Ahora bien, ¿por qué testifica que los pecados de los hombres claman, por así decir? Porque dice Dios que sus oídos son golpeados por los lamentos de los pecados que reclaman que no se difiera el castigo de los pecadores. Sí, es un clamor y un clamor grande, puesto que la bondad divina es vencida por los lamentos de los pecados que la fuerzan a castigar a los pecadores. El Señor nos muestra, pues, cómo Él mismo rechaza castigar a los pecadores más grandes, cuando dice que el clamor de Sodoma sube hasta Él, lo que equivale a decir: En verdad, mi misericordia me incita a perdonar, pero el clamor de los pecados me obliga a castigar. Salviano el Presbítero, Sobre el gobierno de Dios, 1, 8, 37.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, Tomo 2, p. 131-132
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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