Abrahán se prepara para el sacrificio

7Después le dijo: "Yo soy el Señor que te saqué de Ur de los Caldeos para darte esta tierra en posesión".  8Abrán contestó: ¡Mi Señor Dios! ¿Cómo conoceré que voy a poseerla?  9Le respondió: "Tráeme una ternera de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón". 10Abrán los trajo, los partió por medio y puso cada mitad enfrente de la otra; pero no partió las aves. 11Los buitres bajaban a los cadáveres y Abrán los ahuyentaba. 12Cuando estaba poniéndose el sol, un profundo sueño cayó sobre Abrán, y le invadió un terror enórme y tenebroso. Génesis ( 15, 7-12)


Aunque es posible realizar diversas interpretaciones simbólicas de los animales, los Padres no duraron de que prefiguraban significados espirituales (Agustín). Los tres animales pueden simbolizar a la gente de la Iglesia que obra según la carne, mientras que las aves representan a cuantos se guían por el espiritu (Cesáreo de Arlés). El hecho de que las aves no fuesen partidas por la mitad pone de manifiesto que, por lo general, los espirituales no se encuentran divididos entre sí (Agustín). La tórtola simboliza la castidad, y el pichón sencillez; no son partidos por la mitad porque las almas espirituales tienen un solo corazón y una única alma (Cesáreo de Arlés). El significado de que Abrahán permaneciese allí cuando las aves de rapiña bajaban, es que los verdaderos creyentes resistirán hasta el fin (Agustín). El terror y la tiniebla que envolvieron a Abrahán significan el éxtasis, el estremecimiento ante el paso de lo visible a lo invisible (Dídimo el Ciego).

15, 9  Tráeme una ternera de tres años

Aquí también se dio un signo, el de animales, de una novilla, una cabra y un carnero, y de dos aves, una tórtola y un pichón. Y según esta figura conocía ya lo venidero, que no dudaba que sucedería. Quizá por la novilla esté significado el pueblo sometido al yugo de la ley, y por la cabra, ese mismo pueblo, futuro pecador, y por el carnero, ese pueblo que había de reinar. (Y se añade que esos animales son de tres años justamente por las tres épocas notables: desde Adán hasta Noé, desde Noé hasta Abrahán y desde éste hasta David, que, reprobado Saúl, es el primero sentado por la voluntad de Dios en el trono de Israel. En esta tercera época que corre desde Abrahán hasta David, como quien anda en la tercera edad de su vida, llegó aquel pueblo a su mocedad). Y aunque no signifiquen eso sino otra cosa más apta, yo no dudo lo más mínimo de que los espirituales están prefigurados por la tórtola y el pichón. Agustín, La ciudad de Dios, 16, 24.

Un símbolo de todas las naciones. La ternera de tres años, el carnero de tres años, la cabra de tres años y la tórtola y el pichón representan por adelantado la figura de todos los pueblos. Se puntualiza lo de los tres años porque todos los pueblos habían de creer en el misterio de la Trinidad. Y porque la Iglesia católica en su conjunto no sólo abarca a los hombres espirituales, sino también a los carnales; y aunque algunos digan que creen en la Trinidad, sin embargo son carnales porque fingen evitar los crímenes y pecados. Y puesto que se mezclan los carnales con los espirituales, por eso se añaden la tórtola y el pichón: la tórtola y el pichón puede representar a los espirituales, los otros tres animales a los carnales. Cesáreo de Arlés, Sermón, 82, 1.

15, 10  No partió las aves

Hijos de la promesa. Esta es la razón de aquella cláusula: "Y las aves no las dividió", porque los carnales se dividen entre sí, y los espirituales, no, bien se aparten de las conversaciones prolijas de los hombres, como la tórtola, bien vivan entre ellas como la paloma. Estas dos aves son simples e inofensivas, y con ello daba a entender que en el pueblo israelita, futuro poseedor de aquella tierra, los hombres serían hijos de la promesa y herederos de un reino permanente con una felicidad eterna. Agustín, La ciudad de Dios, 16, 24.

Las almas espirituales no se dividen. Observad atentamente lo que se dice: Que Abrahán partió por medio los tres animales y puso cada mitad enfrente de la otra. Las aves dice la Escritura, no las partió. ¿Por qué es esto, hermanos? Porque en la Iglesia católica los carnales están divididos, mientras que los espirituales de ningún modo están divididos. Y como dice la Escritura, están enfrentados unos contra otros. ¿Por qué los carnales están divididos y enfrentados entre sí? Porque todos los lujuriosos y los amadores del mundo no dejan de provocar entre sí divisiones y escándalos. Estos por tanto, están divididos. ¿Y por qué los espirituales no están divididos? Porque tienen un solo corazón y una sola alma en el Señor; en ellos no hay más que un solo querer y no querer. Son semejantes a las aves que hemos dicho antes, a saber, a la tórtola y a la paloma. La tórtola representa la castidad y la paloma la simplicidad. En la Iglesia católica todos los que temen a Dios se muestran castos y sencillos y pueden cantar con el Salmista: "¡Quién me diese alas, como a la paloma, para volar y encontrar descanso!". Y también: "Y la golondrina encuentra su nido, donde poner sus polluelos". Y al tiempo que los carnales, que pueden dividirse, viven en el mundo oprimidos por las graves ataduras de los vicios, los espirituales se elevan a lo alto con las alas de las diversas virtudes, y como con dos alas -los dos preceptos de amor a Dios y al prójimo- se levantan al cielo y pueden decir con el Apóstol: "Pero nosotros somos ciudadanos del cielo". Y siempre que el sacerdote dice: "Arriba los corazones", responden, con segura fidelidad que ellos lo tienen puesto en el Señor; cosa que muy pocos y raros pueden decir en la Iglesia confiadamente y de verdad. Por eso Abrahán no partió las aves, porque los espirituales, que, como he dicho, tienen un solo corazón y una sola alma, no pueden estar divididos y apartados del amor de Dios o del prójimo, sino que claman con el Apóstol: "¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, la angustia, la persecución?", y lo que sigue hasta que se dice: "Ni cualquier otra criatura podrá separarnos del amor de Dios, que está en Cristo Jesús, Señor nuestro". A los espirituales, pues, ni los tormentos los apartan de Cristo, en tanto que a los carnales los separan los rumores frívolos; aquellos no los separa ni la espada cruel, a estos los separa el amor carnal; a los espirituales no los rompen ni las pruebas duras, a los carnales los corrompen hasta las blandas. Así Abrahán partió los animales en dos partes, pero no partió las aves. Cesáreo de Arlés, Sermón, 82, 2.

15, 11  Los buitres bajaban a los cadáveres

Los verdaeros creyentes perseveran hasta el fin. Las aves que descendían sobre los cuerpos divididos no indican nada bueno; son sencillamente los espíritus del aire, que buscan, como propio pasto, la división de los carnales. Abrahán las posó, y esto significa que los fieles auténticos han de preservar hasta el fin entre las guerrillas de los carnales. El pavor y el temor grande y tenebroso que se apoderó de Abrahán hacia la puesta del sol significa que al fin del mundo sufrirán los fieles grandes quebrantos y tribulaciones. De éstas dijo el Señor en su Evangelio: "Entonces habrá una terrible tribulación cual no la ha habido desde el principio", Agustín, La ciudad de Dios, 16, 24.

15, 12  Un profundo sueño cayó sobre Abrahán

El miedo que acompaña a lo perfecto. Al contemplar visiones celestiales, a Abrahán le sobrecogió el temor propio que acompaña a lo perfecto. Hay que notar que "a la caída del sol le sobrevino un éxtasis". El texto significa un progreso, porque el día de la presente situación se ha alejado de él para dar paso a otro progreso al venir sobre él la bendición, que dice: "Lo llenaré de largura de días", no prometiendo en absoluto larga duración, sino claramente progresos en la iluminación.
Así pues, un éxtasis cayó sobre él, no un éxtasis semejante al delirio, sino la admiración y el traslado de las cosas visbles a las invisibles. Así dice el Apóstol: "Si hemos perdido el juicio, es por Dios; si estamos cuerdos, es por vosotros", lo que no significa que estemos locos para Dios, sino que si por la contemplación llegamos a estar fuera de las cosas humanas, lo hacemos por Dios, como también dice David: "Yo dije en mi éxtasis: Todo hombre es un mentiroso". Porque ha salido de sí y se ha convertido en un dios, dice de los hombres que son mentirosos, no siendo él ya un hombre por la comunicación del Espíritu Santo, sino que es diverso de aquellos de los que se dice: "Porque cuando entre vosotros hay rencillas y celos, ¿no sois hombres y os comportáis como hombres?". Habiendo, pues, Abrahán salido de sí mismo, "cayó sobre él un oscuro temor", pero no por participación en la oscuridad de las tinieblas, sino porque no se deja conocer facilmente. Siendo "grande" el temor, no les sobreviene a los pequeños. Que a veces se emplee el término "tinieblas" en lugar de "oscuridad", se dice en el pasaje: "Puso como escondrijo suyo las tinieblas". Realmente la contemplación e inteligencia de las verdades sobrenaturales les produce un vértigo y un temor divino incluso a los grandes hombres que se dedican a ellas. Dídimo el Ciego, Comentarios al Génesis, 230.

LA BIBLIA COMENTADA
Por los PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO, Tomo 2, p. 88-91
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

5 Comentarios:

Hno. mario de Cristo Salvador dijo...

Hermanos, muy lindo el blog y de contenido muy útil. Felicitaciones. Hemos enlazado a el en nuestros blogs.
Un saludo en Cristo resucitado.

Marta y María, contemplativos en el mundo dijo...

Gracias por las felictaciones, Hno. mario de Cristo Salvador.
Me parece una idea muy buena que hayáis enlazado con el blog, yo también enlazaré con los vuestros.
Esperemos que, con la gracia de Dios, el contenido nos sea útil a todos.

ver con los ojos del corazon dijo...

Gracias por vuestras buenas aportaciones... realmente se agradece.

Marta y Maria... unión de aspectos complementarios... también en mi.

Un abrazo en Cristo.

Carmen

concienciaprimordial.blogspot.com
caeluminterrae.blogspot.com
indivisemanent.blogspot.com

Marta y María, contemplativos en el mundo dijo...

Gracias por tu comentario, Carmen. Visitaré tus blogs

Anónimo dijo...

Hermoso! Dios siga revelandose en su palabra a sus vidas!

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