Abrahán libera a Lot


13Vino un fugitivo y se lo contó a Abrán el hebreo, que acampaba junto a la encina de Mambré el amorreo, hermano de Escol y de Aner, ambos aliados de Abrán. 14Cuando Abrán oyó que su sobrino había sido apresado, reunió a su gente, a los nacidos en su casa, en total, trescientos dieciocho, y salió en persecución hasta Dan. 15Cayó con su gente sobre ellos por la noche y los derrotó. Luego los persiguió hasta Jobá, que está al norte de Damasco, 16y recuperó todas las riquezas; también rescató a su sobrino Lot con sus riquezas, a las mujeres y a la gente. Gén ( 14, 13-16 ).

El nombre empleado para describir a Abrahán ("el viajero") pone de manifiesto la benevolencia amorosa de Dios, prediciendo acontecimientos que sucederían mucho tiempo después (Crisóstomo). Incluso el número de hombres (318) encierra un valor simbólico, pues indica prefiguradamente mediante un análisis numerológico a quienes Él juzgaba dignos de pertenecer al número de fieles que habían de creer en la pasión de nuestro Señor Jesús (Ambrosio). El patriarca venció al enemigo no por la fuerza física, sino mediante la fe en Dios (Crisóstomo). Abrahán prefigura la mente ejercitada que se dirige a la batalla, contra las pasiones con la cruz de Cristo y en el nombre de Jesús. La persecución del enemigo hasta Jobá, a si como su derrota, revelan el triunfo de la mente ejercitada (Ambrosio). El hecho de que Lot recuperara todos sus bienes muestra que Abrahán salió victorioso con la ayuda que viene de lo alto (Crisóstomo).

14, 13  Aliados de Abrán

Dios anuncia eventos que sucederán mucho tiempo después. ¿Cómo no sabía el patriarca que se había entablado una guerra semejante? Quizá mediaba una gran distancia y por eso lo ignoraba. "Alguien vino y anunció a Abrahán, el emigrante", dice el texto, para recordarnos que recibió la noticia a la vuelta de Caldea. Tenía su asentamiento al otro lado del Éufrates, por eso se le dice el emigrante. Ya antes y desde el principio sus padres le dieron este nombre e indicaron de ante mano su emigración a ese lugar. Iba a atravesar el Éufrates y habría de ir a Palestina, por ese motivo fue llamado Abrahán. Observa cómo sus padres, no creyentes sin conciencia de ello, sino guiados por la sabiduría de Dios que lo había trazado todo, pusieron al niño este nombre, tal y como sucedió a Lamec con Noé. Es propio de la bondad de Dios indicar de antemano, a través de personas no creyentes, lo que habrá de suceder mucho tiempo después. Fue alguien -dice- y anunció al emigrante lo sucedido, el apresamiento de su sobrino, el gran poder de aquellos reyes, la devastación de Sodoma y la huida ignominiosa. "Habitaba junto al encinar de Mambré el amorreo, hermano de Escol y Aner, que eran aliados de Abrahán". Quizás en este punto alguno preguntara: ¿por qué entre los fugitivos de Sodoma, fue apresado solo el justo Lot? No sin intención, y no por azar, sino para que con los acontecimientos mismos Lot conociera la virtud del patriarca, gracias a él otros pudiesen salvarse y aprendieran a no aspirar a los mejores lugares, sino a cederlo a sus mayores. Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Génesis, 35, 4

14,14  Abrán oyó que su sobrino había sido apresado

"Cuando Abrahán supo esto, contó sus siervos nacidos en casa", y con trescientos dieciocho hombres, habiendo obtenido la victoria, liberó a su sobrino. Con esto se demuestra que la separación se había realizado de forma amistosa, desde el momento que Abrahán amaba de tal manera a su sobrino que llegó a afrontar por él peligro de la guerra. ¿Qué significa que "contó"?. Significa "eligió". Por eso, también aquello que Jesús había dicho en el Evangelio se refiere no sólo a la ciencia de Dios, sin también a la gracia de los justos: "Y vuestros cabellos están todos contados". En efecto, "El Señor conoce a los que son suyos", pero a los que no son suyos no se digna a conocerlos. Abrahán, pues, ha contado trescientos dieciocho hombres, para que comprendas que con esto no se expresa la cantidad numérica, sino el valor de su elección. Ha elegido, en efecto, a aquellos que consideró dignos de pertenecer al número que creerían en la pasión de nuestro Señor Jesucristo. En efecto, la letra T en griego significa trescientos y la suma IH -diez más ocho- expresa el nombre de Jesús. Así pues, Abrahán venció gracias a la fe, no por la fuerza de un ejército numeroso. En suma, con unos pocos siervos nacidos en su casa derrotan a quienes habían vencido a los ejércitos de cinco reyes. Ambrosio, Sobre Abrahán, 1, 3, 15.

14, 15  Cayó con su gente sobre ellos

La victoria prefigura la Cruz. "Abrahán contó trescientos dieciocho siervos suyos, nacidos en su casa...hasta Jobá, que está situado a la derecha de Damasco. También el número es de vital importancia. En efecto, en este número está la vida, si creemos en la pasión en el nombre de nuestro Señor Jesús. Ya que esta es la interpretación del nombre de Jobá, antes mencionado, que significa "vida". Justamente, también está dicho que Jobá esta situada a la derecha de Damasco. Pues los corderos están a la derecha, mientras que los cabritos están a la izquierda. La mente ejercitada sabe qué soldados ha de elegir para realizar una batalla, con que armas dotarlos, con qué banderas guiarlos. No lleva delante figuras de águilas ni dragones, sino que va a la batalla con la cruz de Cristo y en el nombre de Jesús, fuerte con este signo y fiel con esta bandera. Con razón, pues, cabe añadir como mente ejercitada la que ha escogido la sabiduría del hombre justo. Y la justicia es solícita para corregir y, mientras amonesta hace volver a los pecadores y resiste los ataques de las pasiones. Ambrosio, Sobre Abrahán, 2, 7, 42.

14,16  Rescató a su sobrino Lot

Victoria con el auxilio desde lo alto. ¿Por qué -dice- contó con trescientos dieciocho hombres nacidos en su casa? Para que aprendas que no recurrió a todos, sino a los nacidos en su casa, a los criados con Lot, a fin de que con empeño pudieran tomar venganza, como hombres que combaten por su propio señor..."Cayó sobre ellos de noche -dice- él mismo y sus sirvientes, y los golpeó y los persiguió". Una mano desde lo alto colaboró en el ataque y dirigió los acontecimientos. De ahí que no tuvieran necesidad de armas ni de otros recursos, sino que, luego de aparecer con sus criados, a unos los golpeó, provocó que otros huyeran e hizo ambas cosas con toda seguridad, sin que nadie le acosara, y recobró la caballeria del rey de Sodoma, a su sobrino Lot, todos sus bienes y las mujeres. ¿Ves por qué consintió que, mientras lograban huir, solo Lot fuese apresado? Para que la virtud del patriarca quedara de manifiesto y para que, gracias a él, todos los demás quedaran a salvo. Regresó portando un trofeo grande y espléndido, con Lot y la caballería, llevando consigo a mujeres y la hacienda, y anuncia a todos con voz clara, proclama con voz más fuerte que una trompeta, que había obtenido el trofeo y logrado la victoria no por su poder humano ni por su fuerza física, sino porque la mano que procede de lo alto lo había realizado todo. Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Génesis, 35, 4.

Los bienes vitales del alma. "Abrahán también recuperó los bienes". Ciertamente esto no se refiere al patrimonio, sino a los bienes vitales del alma, en la que está la riqueza de nuestra esperanza. En efecto, éstos son nuestros verdaderos bienes, esto es, la sabiduría que abunda en riquezas; éstos son los bienes que no perecen. La utilidad, en cambio, del cuerpo y de los bienes externos es breve, no de larga duración. Por eso, algunos piensan razonablemente que no se puede hablar de sustancia del patrimonio; pues, en efecto, el patrimonio no es la base de nuestra sustancia, porque ni siquiera a quienes están privados de fortuna les falta la sustancia de la vida. Ambrosio, Sobre Abrahán, 2, 7, 44.

LA BIBLIA COMENTADA
Por los PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO, Tomo 2, p. 76-79
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

4 Comentarios:

ErmitañoUrbano dijo...

Felicitaciones por tan gran apostolado¡ Los Padres de la Iglesia son Maestros de vida interior'

Marta y María, contemplativos en el mundo dijo...

Gracias ErmitañoUrbano, hago extensibles las felicitaciones también para tu blog y para la gran tarea que desempeñas en el seno de la Iglesia.
Efecivamente los Padres de la Iglesia son Maestros de vida interior, testigos privilegiados de la Tradición, y constituyen el verdadero tesoro de la Iglesia. La patrística por tanto, no debe quedar reservado para unos pocos, sino que debe hacerse extensible a todos los cristianos que caminan hacia la perfección.

Dichosa Ventura dijo...

"La mente ejercitada que se dirige a la batalla, contra las pasiones con la cruz de Cristo y en el nombre de Jesús."
Quiera el Señor que ejercitemos nuestra mente. La batalla contra lo que no vemos, pero que está. La batalla del Espíritu contra los espíritus del mal. Las pasiones solo ceden al nombre del Señor.

En comunión

Marta y María, contemplativos en el mundo dijo...

Que así sea, Dichosa Ventura. Nuestra victoria sobre el enemigo de Dios y del hombre, la ganó Cristo para nosotros con la Cruz. Como Cristo venció con la Cruz, nosotros venceremos con la cruz en el nombre de Jesús, pero para esto se hace necesario que, al ejemplo de Abrahán, también nosotros salgamos de la tierra de nuestras pasiones carnales, que abandonemos al viejo Adán, para dar paso al nuevo Adán, Cristo. En efecto, Abrahán en hebreo siginifica padre, en el sentido de que la mente con la autoridad, el juicio y la solicitud de un padre, gobierna las pasiones de la carne, entonces y solo entonces, habremos vencido al enemigo con la Cruz de Cristo y en el nombre de Jesús.
Gracias por tu comentario.

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